A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

domingo, 21 de abril de 2013

Yo soy el buen pastor. dice el Señor; Yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Aleluya.

Dijo Jesus: "Yo soy el buen pastor. dice el Señor; yo conozco a mis ovejas   y ellas me conocen a mí."
Aleluya.
 
El buen pastor da la vida por sus ovejas.


Del salmo 22
El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.
El Señor es mi pastor, nada me falta.
Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.
El Señor es mi pastor, nada me falta.
Preparas una mesa ante mí enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
El Señor es mi pastor, nada me falta.
Tu bondad y tu misericordia acompaña todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término.
El Señor es mi pastor, nada me falta.


† Lectura del santo Evangelio según san Juan 10, 27-30
Gloria a Ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
"Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen; les doy la vida eterna y no perecerán jamás, nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y el Padre es superior a todos. El Padre y yo somos uno".
Palabra del Señor.
Gloria a Ti, Señor Jesús.


 Levantemos, hermanos y hermanas, nuestros ojos a Cristo, obispo y pastor de nuestras almas, y pongamos en sus manos con toda confianza las necesidades de los hombres..

 Para que los obispos, presbíteros y diáconos, apacienten santamente a los pueblos que tienen encomendados, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que la paz que Jesucristo concedió a los discípulos arraigue con fuerza en nuestro mundo, y se alejen de las naciones el odio y las guerras, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que los enfermos, los pobres y todos los que sufren, encuentren en Cristo resucitado luz y esperanza, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que Dios derrame en las familias cristianas el espíritu de piedad y de renuncia a lo mundano, de manera que germinen abundantes vocaciones al ministerio eclesial, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.

 Dios nuestro, fuente de gozo y de paz, que has concedido a tu Hijo el poder y la realeza sobre los hombres y los pueblos; escucha nuestra oración y sosténnos con la fuerza de tu Espíritu, para que nunca nos separemos de nuestro pastor que nos conducirá hacia fuentes de aguas vivas, y que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.
Amén.

 

La figura del buen Pastor determina la liturgia de este domingo. El sacrificio del Pastor ha dado la vida a las ovejas y las ha devuelto al redil. Años más tarde, San Pedro afianzaba a los cristianos en la fe recordándoles en medio de la persecución lo que Cristo había hecho y sufrido por ellos: por sus heridas habéis sido curados. Porque erais como ovejas descarriadas; mas ahora os habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras almas. Por eso la Iglesia entera se llena del gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo y le pide a Dios Padre que el débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor.


Debemos rezar mucho por el Papa, que lleva sobre sus hombros el grave peso de la Iglesia, y por sus intenciones. Quizá podemos hacerlo con las palabras de esta oración litúrgica:"Que el Señor le guarde, y le dé vida, y le haga feliz en la tierra, y no le entregue en poder de sus enemigos.
 Todos los días sube hacia Dios un clamor de la Iglesia entera rogando “con él y por él” en todas partes del mundo. No se celebra ninguna Misa sin que se mencione su nombre y pidamos por su persona y por sus intenciones. El Señor verá también con mucho agrado que nos acordemos a lo largo del día de ofrecer oraciones, horas de trabajo o de estudio, y alguna mortificación por su Vicario aquí en la tierra.

“Gracias, Dios mío, por el amor al Papa que has puesto en mi corazón”: ojalá podamos decir esto cada día con más motivo. Este amor y veneración por el Romano Pontífice es uno de los grandes dones que el Señor nos ha dejado.

Hoy en homenaje al Buen Pastor que cuida y apacienta sus ovejas rezamos con el Evangelio de San Juan y recordamos a Pedro 

En aquel tiempo le preguntó Jesús a Simón Pedro:
"Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?"
El le contestó:
"Sí, Señor, tú sabes que te quiero".
Jesús le dijo:
"Apacienta mis corderos".
Por segunda vez le preguntó:
"Simón, hijo de Juan, ¿me amas?"
El le respondió:
"Sí, Señor; tú sabes que te quiero".
Jesús le dijo:
"Pastorea mis ovejas".
Por tercera vez le preguntó:
"Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?"
Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó:
"Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero".
Jesús le dijo:
"Apacienta mis ovejas".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
 
san Juan 21, 15-17

Hoy nos unimos a toda la Iglesia Purgante y Militante oremos por mas vocaciones el Santo Rosario
Jesús, Buen Pastor,
queremos seguir tus pasos.
Danos tu Espíritu,
para aprender a vivir en la misericordia.
Ayúdanos a descubrir la gratuidad de tu amor,
entrega generosa, don de vida que se regala.
Queremos compartir tu sueño
de construir un mundo justo,
donde exista igualdad
y una fraternidad real,
donde haya pan para todos
y la libertad sea una luz
que ilumine a todas las personas.
Danos tu Espíritu, Jesús, Buen Pastor,
para perseverar
en nuestra búsqueda,
para seguir en camino,
para animarnos a la esperanza activa
de hacer un Reino de paz
y de bondad para todos.
Jesús, Buen Pastor,
que pasaste haciendo el bien,
viviendo la misericordia
en la atención a los enfermos,
en la búsqueda de los marginados,
en la denuncia de las injusticias,
en la apertura al Dios de la vida,
en la enseñanza paciente de los discípulos,
en el anuncio del Reino para todos.
Danos tu Espíritu, Jesús,
para seguirte,
para imitar tu entrega,
para hacer el bien en nuestros días,
en el camino de cada uno,
para vivir en la bondad,
caminando hacia tu Reino. Amén


Obtenido en: Grupo de Oración Santo Cura de Ars




jueves, 11 de abril de 2013

Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los he destinado para que vayan y produzcan fruto y su fruto perdure.

No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.

" ..Haz, frecuente y sinceramente, el ejercicio de “tomar la cruz".

Sin la práctica del amor a la cruz de Cristo no puede haber alegría verdadera, vida espiritual sólida, ni apostolado fecundo.."

Regla de las Misioneras de la Fraternidad, 6





Sal 33

Bendigo al Señor en todo momento.
Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca. Gusten y vean qué bueno es el Señor, dichoso el hombre que se refugia en él.
Bendigo al Señor en todo momento.
El Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su recuerdo. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de todas sus angustias.
Bendigo al Señor en todo momento.
El Señor está cerca de los que sufren y salva a los que están desconsolados. Muchas son las desgracias del justo, pero de todas lo libra el Señor.
Bendigo al Señor en todo momento.


El Padre ama a su Hijo y todo lo ha puesto en sus manos
† Lectura del santo Evangelio según san Juan  3, 31-36
Gloria a ti, Señor.
El que viene de lo alto está sobre todos. El que tiene su origen en la tierra es terreno y habla de las cosas de la tierra; el que viene del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído; sin embargo, nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio, reconoce que Dios dice la verdad, porque cuando habla aquél a quien Dios envió, es Dios mismo quien habla, ya que Dios le ha comunicado plenamente su Espíritu. El Padre ama al Hijo y le ha confiado todo. El que cree en el Hijo tiene la vida eterna; pero quien no lo acepta, no tendrá esa vida, sino que está sujeto al castigo de Dios.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

  
El Señor nos dice "Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.
 

Los Apóstoles demuestran con su conducta la firmeza en la fe, lo hondo que han calado las enseñanzas del Señor después de haber recibido el Espíritu Santo, y también lo que pesa en sus vidas el honor de Dios.

Sagrada Biblia, Hechos de los Apóstoles


Demos gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace por su pueblo. Porque da de beber a los sedientos y a los hambrientos los colma de bienes.

 Oremos Juntos

A la Mañana
¡Oh, Señora mía! ¡oh, Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a Vos; y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra.
Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis; a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que esto me basta.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,para iluminar a los que viven en tiniebla y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén


Liturgia de las Horas


 Invoquemos a Dios por intercesión de María, a quien el Señor colocó por encima de todas las creaturas celestiales y terrenas, diciendo:
Contempla, Señor, a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Padre de misericordia, te damos gracias porque nos has dado a María como madre y ejemplo;
santifícanos por su intercesión.
Tú que hiciste que María meditara tus palabras, guardándolas en su corazón, y fuera siempre fidelísima hija tuya,
por su intercesión haz que también nosotros seamos de verdad hijos tuyos y discípulos de tu Hijo.
Tú que quisiste que María concibiera por obra del Espíritu Santo,
por intercesión de María otórganos los frutos de este mismo Espíritu.
Tú que diste fuerza a María para permanecer junto a la cruz y la llenaste de alegría con la resurrección de tu Hijo, por intercesión de María confórtanos en la tribulación y reanima nuestra esperanza.


oremos con maria



Hemos dado comienzo a los ejercicios espirituales segun San Ignacio de Loyola, los invitamos a acompañarnos desde este humilde lugar para caminar juntos y crecer asi mismo juntos en la fe.


San Ignacio: ruégale a Dios por todos los que como tí
deseamos extender el Reino de Cristo,
y hacer amar más a nuestro Divino Salvador. 


"Todo para mayor Gloria de Dios" San Ignacio
 
Para San Ignacio de Loyola, Jesús es la plenitud de todos los dones y gracias que el hombre recibe de Dios; es la misericordia y el perdón de Dios. El estupor frente a tanto amor de Dios, a tanta gratuidad, provoca en San Ignacio el cuestionamiento sobre su respuesta libre y consciente, y así se determina al seguimiento de Jesús contemplando en los misterios de su vida, como el mejor modo de amarlo y servirlo en la Iglesia,


Para comenzar el primer ejercicio nos ponemos bajo la mirada de Dios con el salmo 8:

Oh, Señor, nuestro Dios,
que admirable es tu Nombre
en toda la tierra!

Los labios de los niños y pequeños
cantan, Señor, tu grandeza,
su canto silencia al enemigo,
hace callar al adversario y al rebelde.

Al ver el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas que formaste:
¿qué es el hombre para que así lo cuides
y tanto te acuerdes de él?

A imagen de Dios lo creaste,
lo coronaste de gloria y dignidad;
lo hiciste señor de lo creado,
y todo lo pusiste a sus pies.

Los rebaños de ovejas, el ganado
y también los animales salvajes;
las aves del cielo y los peces del mar,
cuanto surca los senderos de las aguas.

Señor, nuestro Dios,
¡Qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

Pedimos al Señor la gracia de que Él disponga nuestro corazón para hacer constantemente y con dedicación éstos días de ejercicios espirituales. 


Los Ejercicios que hace el grupo es segun el metodo de San Ignacio y lo realizamos en grupo paso por paso, pero para vos que estas conectado te invitamos a realizar los ejercicios con Radio Maria ya que asi podras comprender los pasos y si tienes preguntas o dudas puedes consultar con un sacerdote, si tienes facebook o mismo en los horarios de la emision de los mismos.
Aqui te enlazamos a Radio Maria- Lista de Ejercicios Ignacianos 2013 

 Oraciones de San Ignacio de Loyola

Alma de Cristo, santifícame.  Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.  Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.  ¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.  No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.  En la hora de mi muerte, llámame.  Y mándame ir a Ti.  Para que con tus santos te alabe.  Por los siglos de los siglos. Amén.



Hacer oración

(Para antes de hacer un rato de oración mental)

Señor, de verdad deseo prepararme bien para
este momento, deseo profundamente que todo mi
ser esté atento y dispuesto para Ti.

Ayúdame a clarificar mis intenciones.
Tengo tantos deseos contradictorios...
Me preocupo por cosas que ni importan ni son
duraderas. Pero sé que si te entrego mi corazón
haga lo que haga seguiré a mi nuevo corazón.

En todo lo que hoy soy, en todo lo que intente
hacer, en mis encuentros, reflexiones, incluso
en las frustraciones y fallos
y sobre todo en este rato de oración,
en todo ello, haz que ponga mi vida en tus manos.


Señor, soy todo tuyo. Haz de mí lo que Tú quieras.
Amén.



Señor, Tú me conoces

Señor, Tú me conoces mejor
de lo que yo me conozco a mí mismo.
Tu Espíritu empapa
todos los momentos de mi vida.

Gracias por tu gracia y por tu amor
que derramas sobre mí.
Gracias por tu constante y suave invitación
a que te deje entrar en mi vida.

Perdóname por las veces que he rehusado tu invitación,
y me he encerrado lejos de tu amor.

Ayúdame a que en este día venidero
reconozca tu presencia en mi vida,
para que me abra a Ti.
Para que Tú obres en mí,
para tu mayor gloria.

Amén.



Aqui te invito a ver un video;
"El que me encuentra, encontró la vida" (proverbios 8,35). Estos ejercicios espirituales te ayudarán a lograr un encuentro personal con Dios.

Retiro Espiritual de dos días ofrecido por la "Unión Lumen Dei" en Barcelona, España. Estos ejercicios espirituales son llevados a cabo por el Reverendo Padre Miguel Ángel Díaz L.D. siguiendo el método de San Ignacio de Loyola.

 

“Hijitos… hijitas, con qué amor y alegría os doy a conocer mi advocación, para que la deis a conocer, llenos de mi amor, al mundo entero“


" Hijitas mías: estoy enviada por el amor que mi hijo Jesús siente por vosotras, con el mismo amor que una Madre siente por sus hijos…
Sí hijitas, quiero tocar vuestros corazones y llenarlos de humildad y sencillez.
 

Os pido que os unáis en oración, que todas sean una, que renovéis el espíritu de Fe.


Recordad que los más pequeños son los más grandes a los ojos de Dios.


Esta imagen fue traída a la Argentina en Septiembre del 2005 por dos peregrinas del Movimiento Mariano Arcas Sagrados Corazones: Sra Adriana y Sra. Rosa  quienes estuvieron parando en la Quinta LA MILAGROSA, lugar de la aparición. La bendición especial  para llevar esta imagen y darla a conocerla en nuestro país(Argentina) fue dada en la capilla original, en el bosquecito, por el Padre Otto de dicha congregación.

Aqui puedes conocer mas


 Carrizal, Edo. Miranda

.."El dia 6 de febrero de 1993, después de la adoración al Santísimo, salimos de la Capilla a ensayar algunos cantos a la Virgen.

A eso de las 19,20 hs. nos llamó la atención unos destellos como relámpagos de color azul en el jardín. Al instante todos vimos a la Santísima Virgen María posada sobre una mata de cambur a unos cuantos metros de distancia de donde nos encontrábamos; se movía, abría las manos y levantaba los ajos al cielo; la vimos bajo diferentes advocaciones.

Su figura, de tamaño natural muy resplandeciente, iluminaba todo el bosque con luz blanca y azul muy tenue.

Una hermana que dudaba, al querer acercarse para asegurarse de lo que veía, sintió una voz que le dijo: " no lo hagas". Luego la Virgen pidió a esta hermana que nos arrodilláramos porque nos iba a bendecir. Vio como se puso de rodillas, levantó sus manos y nos bendijo.

Seguimos rezando y fue cuando vimos desprenderse una estrella del manto de la Virgen que cayó en tierra. La Virgen estuvo allí hasta las 5,45hs. del día 7 de febrero."..

…”Vosotros estais en esta gran familia: cada uno hace lo que está de su parte y juntos sois misioneros, promotores de la obra misionera de la Iglesia.  Tenéis un hermoso programa, indicado por vuestra portavoz: escuchar, rezar, conocer, compartir, ser solidarios.  Estos son los elementos esenciales que constituyen realmente una forma de ser misioneros, de hacer que crezca la Iglesia y la presencia del Evangelio en el mundo.  Quiero subrayar algunos de estos puntos. Ante todo rezar.  La oración es una realidad: Dios nos escucha y,cuando rezamos Dios entra en nuestra vida, se hace presente entre nosotros y actúa. Benedicto XVI. 

En este Link tienes el mensaje completo



TERCER MENSAJE DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA
MADRE DE LAS ALMAS CONSAGRADAS
6ta. Aparición de la Sma. Virgen María
Carrizal, 21 de marzo de 1993, Hora: 9:10 p.m.

"Mis hijitas consagradas: He dejado entre vosotras la prueba de mi presencia, correspondiendo a ese gran amor que habéis tenido con mi Hijo Jesús. Sabed que Dios derramará gracias especiales en vosotras, ya que tendréis la responsabilidad de llevar mis MENSAJES a todas mis Almas Consagradas. Dejad a cada una de mis hijas e hijos, un pedacito de mi presencia en este lugar sagrado de Oración y Recogimiento y veréis por esto la salvación de muchas almas sedientas del amor de Dios. 

  
Aqui puedes leer lo que resta del mensaje y mas 

La Virgencita Maria esta entre nosotros, Ella con todo su amor nos cuida y nos alienta a seguir adelante, el grupo de oracion Beato juan Pablo II ha sido bendecido con la gracia de peregrinar la Imagen de Maria Madre de las Almas Consagradas por las parroquias, conventos,  seminarios etc. Tiene un largo camino por recorrer y nos ha elegido con todo su amor para ser las portadoras, para rezar junto a Ella por sus almas consagradas.

El Movimiento mariano Arcas Sagrados Corazones nos acerca un poco mas de su historia 

 "Hace cuatro años , nace nuestro movimiento. En un principio con el simple fin de peregrinar con las imágenes de la Virgen de Fátima, y el Jesús Misericordioso por distintas parroquias como otra forma de acercar a las personas a la oración, a través de consagrarse a Jesús y Maria, realizando obras de misericordia corporal y espiritual. Esta tarea que a través de los años fuimos tratando de darle una dinámica se compone :
 

Rezar nueve días el Santo Rosario, meditando sus misterios y la coronilla de la misericordia por las almas del purgatorio, por la paz del mundo y la conversión de los pecadores.
 
Al pie de las imágenes se dejan libros de peticiones para el grupo de oración.
Se realiza la consagración en la misa con la oración hecha por el movimiento con las debidas licencias del obispado de Lomas de Zamora.


Ofrecer la próxima confesión a los sagrados corazones de Jesús y Maria.
Sugerir que antes de salir las imágenes de la iglesia se realicen las misericordias corporales y espirituales como vivencia de la consagración en el lugar donde estuvieron esos nueve días.


Esta dinámica nos llevo a recorrer mas de trescientas Parroquias, Capillas y Oratorios del Gran Bs. As., Capital Federal, Asunción del Paraguay, Mendoza, Tucumán, Salta y Santiago del Estero."


Hoy el Movimiento nos encomienda la Mision de peregrinar la Virgencita traida del carrizal y asi nos convertimos en amigos y coparticipes de una gran evangelizacion por medio de Maria Santisima y Jesus, todas las personas que trabajan en este movimiento de alguna manera son tocados por Jesus y Maria en sus corazones y nosotros como grupo de oracion ya somos parte de esos hermosos corazones, por nuestra entrega, nuestro compromiso desde el corazon, nuestra fe, somos parte de la Iglesia de Dios, cooperadores de la Alianza cristiana en la fe, amigos incondicionales de los sagrados corazones de Jesus y Maria.
 



QUINTO MENSAJE DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA
MADRE DE LAS ALMAS CONSAGRADAS
Carrizal, 23 de mayo de l993, HORA: 7:30p.m.

"Mis almas Consagradas, alegraos, mi hijo Jesús, con su presencia, desea anunciaros que vuestras oraciones han sido escuchadas. Todos y cada uno de vosotros habéis demostrado ser hijos dignos del Señor cuando os lo proponéis; acercaros más a su Sacratísimo Corazón con amor, verdadera humildad y espíritu de fe.

Sí, hijitos, sois incondicionales en entregar vuestras vidas por los más necesitados. Debéis mantener vivo vuestro espíritu mediante la oración. Abrid vuestros corazones, renovad con emoción su total entrega y así encenderéis los corazones de quienes os escuchan. ...


Mis hijitas escogidas: ¿visteis la llama sobre el Sagrario?... es la luz viva, es la presencia divina, el Espíritu de Dios, es así como les acompaña, las protege y guía para que cumpláis con obediencia, humildad y diligencia los planes preparados por Él.

Vosotros mis escogidos: habéis conocido sólo lo que se les ha permitido, dadlo a conocer, solo a quien mi Hijo Jesús ha escogido para conducir a mis almas Consagradas en esta privilegiada región, aquel a quien tengo en mi corazón y conoce de Mí a través del amor que le he dado, es así como cumpliré lo pedido por Él.

Orad, hijitas, orad, sed constantes en la oración, orad unidas y no busquéis quehaceres en esta hora, ¿sabéis? Pertenece a mi Hijo Jesús y a vuestra Madre... Madre de mis almas Consagradas.

OS CUBRO CON MI MANTO"


mensaje entrecortado, si quieres leer todo el mensaje haz clic aqui

La Virgencita Maria esta peregrinando por las parroquias de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, pronto ira los distintos conventos y santuarios, desde aqui la acompañamos con nuestra oracion.



ORACION
¡Oh Santísima Virgen María te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera que podamos, así llevar muchas almas al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión y caridad en vida cristiana y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios, el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento, la oración y abnegación por los sacerdotes y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía, sean tarea permanente; compromiso con nuestros hermanos con un solo corazón en el Amor.







martes, 2 de abril de 2013

«La presencia de Jesús vivo en la Hostia Santa es la garantía, la raíz y la consumación de su presencia en el mundo...





 




























"Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y en él haremos morada
El amor del Señor llena la tierra.
La palabra del Señor es sincera, todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho,
el amor del Señor llena la tierra.

El amor del Señor llena la tierra.
El Señor se fija en quienes lo respetan, en los que esperan en su misericordia, para librarlos de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.
El amor del Señor llena la tierra.
Nosotros esperamos en el Señor, él es nuestro socorro y nuestro escudo. Que tu amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.
El amor del Señor llena la tierra.
† Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 11-18
Gloria a ti, Señor.
El día de la resurrección, María se había quedado llorando junto al sepulcro. Sin dejar de llorar volvió a asomarse al sepulcro. Entonces vio dos ángeles, vestidos de blanco, sentados en el lugar donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.
Los ángeles le preguntaron:
"¿Mujer, por qué lloras?"
Ella contestó:
"Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto".
Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció. Jesús le preguntó:
"Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién estás buscando?"
Ella, creyendo que era el jardinero, le respondió:
"Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo iré a recogerlo".
Entonces Jesús le dijo:
"¡María!"
Ella se se acercó a él y exclamó en arameo:
"¡Rabuní!" (que significa "maestro").
Jesús le dijo:
"No me retengas, porque todavía no he subido a mi Padre; anda, ve y di a mis hermanos que voy a mi Padre que es el Padre de ustedes; a mi Dios, que es también su Dios".
María Magdalena se fue corriendo adonde estaban los discípulos y les anunció:
"He visto al Señor".
Y les contó lo que Jesús le había dicho.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús nos llama muchas veces por nuestro nombre, con su acento inconfundible. Está muy cerca de cada uno. Que las circunstancias externas –quizá las lágrimas, como a María Magdalena, por el dolor, el fracaso, la decepción, las penas, el desconsuelo– no nos impidan ver a Jesús que nos llama. Que sepamos purificar todo aquello que pueda hacer turbia nuestra mirada.Cristo vive, y está también presente con su virtud en los sacramentos; está en su Palabra, cuando en la Iglesia se lee la Sagrada Escritura; está presente cuando la Iglesia ora y se reúne en su nombre. Vive en el cristiano de una manera íntima, profunda e inefable. Cumplió la promesa que hizo a los Apóstoles cuando se despedía de ellos en la Última Cena: Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y en él haremos morada.
Dios habita en nuestra alma en gracia y ahí debemos buscarle, ahí debemos escucharle, pues nos habla, y le entenderemos, si tenemos el oído atento y el corazón limpio.
A esa presencia se refiere San Pablo cuando afirma que cada uno de nosotros es templo del Espíritu Santo.
El ejemplo de María Magdalena, que persevera en la fidelidad al Señor en momentos difíciles, nos enseña que quien busca con sinceridad y constancia a Jesucristo acaba encontrándolo. En cualquier circunstancia de nuestra vida le hallaremos mucho más fácilmente si iniciamos nuestra búsqueda de la mano de la Virgen, nuestra Madre, a quien le decimos en la Salve: muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Deseo que durante estos nueve días encamines almas hasta el manantial de Mi misericordia, para que encuentren allí la fortaleza, el refugio y toda aquella gracia que necesiten en las penalidades de la vida, y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi corazón un grupo de almas diferentes y las sumergirás en el océano de Mi misericordia y Yo conduciré todas esas almas a la mansión de Mi Padre... Todos los días implorarás a Mi Padre gracias para esas almas en atención a los méritos de mi amarga Pasión."
Del diario de sor Faustina

Jesus Misericordioso, tú eres el rostro humano de Dios,
la exprecion mas sublime de Su Amor
misericordioso e infinito;
enseñame a confiarme totalmente en ti.
Áyudame a abandonarme en tus manos con la confianza de un niño
que reposa en los brazos de su madre amorosa.
Aparta de mi toda su sombra de desconfianza o desesperacion y todo nocivo sentimiento de culpa o de verguenza. Tu sabes de que barro fuimos formados y me amas como soy,
enséñame a aceptarme y a amarme tal cual soy.
Amén.

5to día (Martes de Pascua)

Hoy tráeme las almas de los herejes y cismáticos, y sumérgelas en el mar de mi misericordia. Durante mi amarga pasión, desgarraron mi cuerpo y mi corazón, es decir, mi Iglesia. A medida que regresan a la Iglesia, mis llagas cicatrizan y de este modo alivian mi pasión.

Jesús sumamente misericordioso, que eres la bondad misma, tú no niegas la luz a quienes te la piden. Acoge en la morada de tu muy compasivo Corazón a las almas de los herejes y las almas de los cismáticos y llévalas con tu luz a la unidad con la Iglesia; no las dejes alejarse de la morada de tu compasivísimo Corazón, sino haz que también ellas glorifiquen la generosidad de tu misericordia.

Coronilla de la Misericordia
Padre eterno, mira con misericordia a las almas de los herejes y de los cismáticos que han malgastado tus bendiciones y han abusado de tus gracias por persistir obstinadamente en sus errores. No mires sus errores, sino el amor de tu Hijo y su amarga pasión que sufrió por ellos ya que también ellos están acogidos en el sumamente compasivo Corazón de Jesús. Haz que también ellos glorifiquen tu gran misericordia por los siglos de los siglos. Amén. (# 1218-1219)


Ahora luego de la meditacion de la Misericordia Divina rezamos el Santo Rosario por La Iglesia los sacerdotes y las Almas Consagradas




Te pedimos, Señor, por la Iglesia y por todos los creyentes, para que sepamos anunciar la buena nueva del Evangelio

Te pedimos, Señor, por las familias, especialmente las que sufren crisis por falta de entendimiento o por falta de recursos económicos.

Te pedimos, Señor, la capacidad de poner al servicio de tu Iglesia los dones que nos has dado, para que nuestros hermanos descubran, hoy, tu presencia en nuestra vida.

Poniendo a María como intercesora, presentamos, confiadamente, nuestras peticiones al Señor: 
 Por la Iglesia, comunidad de fe y esperanza, para que tenga siempre presente el ejemplo de María, modelo de virtudes y madianera de todas las gracias, y la de a conocer a todos 
Por los pobres y necesitados, para que sientan la protección de María, nuestra Madre, y en ella encuentren consuelo y remedio a sus necesidades.
 Por todos los niños y jóvenes, para que el amor maternal de María les ayude a creer y confiar, a esperar y a amar con un corazón grande y lleno de generosidad.
 Por todos los consagrados, para que a ejemplo de María que se fió enteramente del Señor y se dejó conducir siempre por su mano, sepamos vivir el presente intensamente, llenos de esperanza y confianza en el Señor.
Oración
María, maestra, protectora e intercesora, enséñanos a estar disponibles, con el corazón abierto al Señor y a la luz de su mensaje, para que acojamos siempre con alegría su palabra y la encarnemos en nuestra vida. unidos a ti, María, Virgen de las Virtudes. AMEN
La Iglesia peregrina se une hoy a la Iglesia celestial para celebrar a Cristo Señor, fuente de la santidad y de la gloria de los elegidos.
 Por intercesión de todos los bienaventurados del cielo, entre los que se encuentra nuestro fundador, le presentamos al Señor nuestra oración: 
 Por todos los bautizados llamados a ser santos, para que vivamos según el espíritu de las bienaventuranzas y seamos luz del mundo y sal de la tierra. 
 Por los religiosos, que hemos recibido la llamada a una nueva y especial consagración, para que vivamos con amor apasionado la vorma de vida de Cristo, de la Virgen María y de los apóstoles.  
Te presentamos, Señor, a los miembros más débiles de tu Iglesia, a los que son víctimas de diversos escándalos, a los que sufren por culpa de nuestras miserias; para que sepan perdonar y comprendan que el tesoro de la gracia lo llevamos en vasijas de barro.
Oración
Señor, que eres Padre de todos y quieres reunir a todos tus hijos en una única familia que sea signo de unidad y comunión, bajo la guía de tu Hijo Jesucristo; concede a tu Iglesia la belleza y la santidad de vida . AMEN.
Meditamos y Oramos como grupo fortalecidos en la fe
..."la persona contemplativa es, para la sociedad, medianera y abogada, intercesora ente el trono de Dios", presentamos confiadas nuestra oración:
Haz, Señor, que entre todos los miembros de tu Iglesia reine la paz verdadera, para que podamos ser portadores de esta paz al resto de los hombres.
Haznos capaces, Señor, de dar a nuestra vida una dimensión contemplativa y apostólica; que sepamos salir de nosotras para ir a los demás y compartir sus anhelos y esperanzas, dificultades y sufrimientos.
  Haznos, Señor, fuertes en los momentos decisivos de la vida y capaces de arriesgar todo ante las exigencias de nuestra vocación-misión.
Haznos, Señor, agradecidas y capaces de corresponder con amor al amor que nos tienes.

Oración

Escucha, Señor, nuestra oración y haz que, a ejemplo de nuestro patrono Beato juan Pablo II, vivamos en continua comunicación contigo, para crecer en confianza en Ti y caridad hacia nuestros hermanos. AMEN
 
"La fe, la esperanza y la caridad son el tesoro más precioso que puede poseer el hombre" .



 




 






jueves, 28 de marzo de 2013

"El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor".

 
Este Jueves Santo, el santo padre Francisco presidió en la basílica de San Pedro la concelebración de la santa misa crismal con los cardenales, patriarcas, arzobispos, obispos y presbíteros, diocesanos y religiosos, presentes en la diócesis de Roma, en la que pidió a los sacerdotes que sean “pastores con olor a oveja” para que Dios Padre renueve en ellos el Espíritu de Santidad con el que fueron ungidos. 
fuente: aica.org


“Que renueve nuestro corazón de tal manera que la unción, con el perfume de Cristo, llegue a todos, también a las periferias, allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora”, deseó el obispo de Roma, al tiempo que pidió a los fieles que “acompañen a sus sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre pastores según el corazón de Dios”. 

 Jueves Santo (Misa crismal)

 "..Queridos fieles, acompañad a vuestros sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre Pastores según el corazón de Dios.

Queridos sacerdotes, que Dios Padre renueve en nosotros el Espíritu de Santidad con que hemos sido ungidos, que lo renueve en nuestro corazón de tal manera que la unción llegue a todos, también a las «periferias», allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora. Que nuestra gente nos sienta discípulos del Señor, sienta que estamos revestidos con sus nombres, que no buscamos otra identidad; y pueda recibir a través de nuestras palabras y obras ese óleo de alegría que les vino a traer Jesús, el Ungido.
Amén." Fragmento de la Homilia de Su Santidad Francisco I

Celebración Eucarística y bendición de los óleos ¡Oh Dios!, que por la unción del Espíritu Santo constituiste a tu Hijo Mesías y Señor, y a nosotros, miembros de su cuerpo, nos haces partícipes de su Misma unción; ayúdanos a ser en el mundo testigos fieles de la redención que ofreces a todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén


Lectura del libro del profeta Isaías 61, 1-3a. 6a. 8b-9
El espíritu del Señor está sobre mi, porque me ha ungido y me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres, a curar a los de corazón quebrantado, proclamar el perdón a los cautivos, y la libertad a los prisioneros; a pregonar el año de gracia del Señor, el día de la venganza de nuestro Dios.
El Señor me ha enviado a consolar a los afligidos, los afligidos de Sión, a cambiar su ceniza en diadema, sus lágrimas en aceite perfumado de alegría y su abatimiento, en cánticos.
Ustedes serán llamados "sacerdotes del Señor"; ministros de nuestro Dios" se les llamará.
Esto dice el Señor:
"Yo les daré su recompensa fielmente y haré con ellos un pacto perpetuo. Su estirpe será célebre entre las naciones, y sus vástagos, entre los pueblos. Cuantos los vean reconocerán que son la estirpe que bendijo el Señor".
Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.


Sal 88,
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
"He encontrado a David, mi servidor, y con mi aceite santo lo he ungido. Lo sostendrá mi mano y le dará mi brazo fortaleza.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Contará con mi amor y mi lealtad y su poder aumentará en mi nombre. El me podrá decir: "Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva".
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.


Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan 1, 5-8
Hermanos míos: Gracia y paz a ustedes, de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el soberano de los reyes de la tierra, aquel que nos amó y nos purificó de nuestros pecados con su sangre y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
Miren: él viene entre las nubes, y todos lo verán, aun aquellos que lo traspasaron. Todos los pueblos de la tierra harán duelo por su causa.
"Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que ha de venir; el todopoderoso".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 4,16-21
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito:
"El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor".
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo:
"Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que ustedes acaban de oír".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Renovación de las promesas sacerdotales

Acabada la homilía, el obispo dialoga con los presbísteros con éstas o semejantes palabras:
Obispo :
Hijos amadísimos: En esta conmemoración anual del día en que Cristo confirió su sacerdocio a los Apóstoles y a nosotros, ¿queréis renovar las promesas que hicisteis un día ante vuestro obispo y ante el pueblo santo de Dios?
Sacerdotes:
Sí, quiero.
Obispo :
¿Queréis uniros más fuertemente a Cristo y configuraros con él, renunciando a vosotros mismos y reafirmando la promesa de cumplir los sagrados deberes que, por amor a Cristo, aceptasteis gozosos el día de vuestra ordenación para el servicio de la Iglesia?
Sacerdotes:
Sí, quiero.
Obispo :
¿Deseáis permanecer como fieles dispensadores de los misterios de Dios en la celebración eucarística y en las demás acciones litúrgicas, y desempeñar fielmente el ministerio de la predicación como seguidores de Cristo, Cabeza y Pastor, sin pretender los bienes temporales, sino movidos únicamente por el celo de las almas?
Sacerdotes:
Sí, quiero.
Obispo :
Y ahora vosotros, hijos muy queridos, orad por vuestros presbíteros, para que el Señor derrame abundantemente sobre ellos sus bendiciones: que sean ministros fieles de Cristo, Sumo Sacerdote, y os conduzcan a él, única fuente de salvación.
Pueblo:
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.
Seguidamente, dirigiéndose al pueblo, prosigue:
Obispo:
Y rezad también por mí, para que sea fiel al ministerio apostólico confiado a mi humilde persona y sea imagen, cada vez más viva y perfecta, de Cristo Sacerdote, Buen Pastor,Maestro y Siervo de todos.
Pueblo:
Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos.
Obispo:
El Señor nos guarde en su caridad y nos conduzca a todos, pastores y grey, a la vida eterna.
Todos:
Amén. 

Después de la renovación de las promesas sacerdotales, los diáconos y ministros designados llevan los óleos, o, en efecto, algunos presbíteros y ministros, o bien los mismos fieles que presentan pan, el vino y el agua, se dirigen ordenadamente a la sacristia donde se han dejado preparados los óleos y las otras ofrendas. Al volver al altar, lo hacen de este modo: en primer lugar el ministro que lleva el recipiente con los aromas, si es que el obispo quiere hacer él la mezcla del crisma; después otro ministro con la vasdija de óleo con de los catecúmenos; seguidamente, otro con la vasija del óleo de los enfermos. El óleo para el crisma es llevado en último lugar por un diácono o un presbítero. A ellos les siguen los ministros que llevan el pan, el vino y el agua para la celebración eucarística.
Cuando llegan al altar o a la sede, el obispo recibe los dones. El diácono que lleva la vasija para el santo crisma, se la presenta al obispo, diciendo en voz alta: "Oleo para el santo crisma"; el obispo la recibe y se la entrega a uno de los diáconos que le ayudan, el cual la coloca sobre la mesa que se ha preparado. Lo mismo hacen los que llevan las vasijas para el óleo de los enfermos y de los catecúmenos. El primero dice: "Oleo de los enfermos"; el otro: "Oleo de los catecúmenos". El obispo recibe ambas vasijas, y los ministros las colocan sobre la mesa que se ha preparado.
La misa se desarrolla como en el rito de la concelebración, hasta el final de la plegaria eucarística, a no ser que todo el rito de la bendición se tenga inmediatamente. En este caso todo se dispone según se describirá más adelante

Bendición del Oleo de los Enfermos

Antes de que el obispo diga "Por él sigues creando todos los bienes...", en la plegaria eucarística I o antes de la doxología "Por Cristo, con él y en él ", en las obras plegarias eucarísticas , el que llevó la vasija del óleo de los enfermos, la lleva cerca del altar y la sostiene delante del obispo, mientras bendice el óleo de los enfermos diciendo está oración:
Señor Dios, Padre de todo consuelo, que has querido sanar las dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo: escucha con amor la oración de nuestra fe y derrama desde el ciceo tu Espíritu Santo Paráclito sobre este óleo.
Tú que has hecho que el leño verde del olivo produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo, enriquece con tu bendición este óleo para que cuantos sean ungidos con él sientan en cuerpo y alma tu divina protección y experimenten alivio en sus enfermedades y dolores. Que por tu acción, Señor, este aceite sea para nosotros óleo santo, en nombre de Jesucristo nuestro Señor. Que vive y reina por los siglos de los siglos).
Amén.

La conclusión "Que vive y reina" se dice solamente cuando la bendición se hace fuera de la plegaría eucarística.
Acababa la bendición, la vasija del óleo de los enfermos se lleva de nuevo a su lugar, y la misa prosigue después de la comunión.

Antífona de Comunión

Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades.

Oración después de la Comunión

Concédenos Dios todopoderoso, que quienes han participado en tus sacramentos sean en el mundo buen olor de Cristo. Que vive y reina.
Amén.


Bendición del Oleo de los Catecúmenos

Dicha la oración después de la comunión, los miembros colocan las vasijas con los óleos que se han de bendecir sobre una mesa que se ha dispuesto oportunamente en medio del prebisterio. El obispo, teniendo a ambos lados suyos a los prebíteros concelebrantes, que forman un semicírculo, y a los otros ministros detrás de él, procede a la bendición del óleo de los catecúmenos y la consagración del crisma.
Estando todo dispuesto, el obispo, de pie y cara al pueblo, con las manos extendidas, dice la siguiente oración.
Señor Dios, fuerza y defensa de tu pueblo, que has hecho del aceite un símbolo de vigor, dígnate bendecir este óleo y concede tu fortaleza a los catecúmenos que han de ser ungidos con él, para que, al aumentar en ellos el conocimiento de las realidades divinas y la valentía en el combate de la fe, vivan más hondamente el Evangelio de Cristo, emprendan animosos la tarea cristiana y, admitidos entre tus hijos de adopción, gocen de la alegría de sentirse renacidos y de formar parte de la Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


Consagración del Crisma

Seguidamente el Obispo derrama los aromas sobre el óleo y hace el crisma en silencio, a no ser que ya estuviese preparado de antemano.
Una vez hecho ésto, dice la siguiente invitación a orar:
Hermanos: pidamos a Dios Padre todopoderoso que se digne bendecir y santificar este ungüento para que aquellos cuyos cuerpos van a ser ungidos con él sientan interiormente la unción de la bondad divina y sean dignos de los frutos de la redención.
Entonces el obispo, oportunamente, sopla sobre la boca de la vasija del crisma, y con las manos extendidas dice la siguiente oración de consagración:
Señor Dios, autor de todo crecimiento y de todo progreso espiritual: recibe complacido la acción de gracias que gozosamente, por nuestro medio, te dirige la Iglesia.
Al principio del mundo, tú mandaste que de la tierra brotasen árboles que dieran fruto, y entre ellos el olivo, que ahora nos suministra el aceite con el que hemos preparado el santo crisma.
Ya David, en los tiempos antiguos, previendo con espíritu profético los sacramentos que tu amor instituiría en favor de los hombres, nos invitaba a ungir nuestros rostros con óleo en señal de alegría. También, cuando en los días del diluvio las aguas purificaron de pecado la tierra, una paloma, signo de la gracia futura, anunció con un ramo de olivo la restauración de la paz entre los hombres.
Y en los últimos tiempos, el símbolo de la unción alcanzó su plenitud: después que el agua bautismal lava los pecados, el óleo santo consagra nuestros cuerpos y da paz y alegría a nuestros rostros.
Por eso, Señor, tú mandaste a tu siervo Moisés que, tras purificar en el agua a su hermano Aarón, lo consagrase sacerdote con la unción de este óleo.
Todavía alcanzó la unción mayor grandeza cuando tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, después de ser bautizado por Juan en el Jordán, recibió el Espíritu Santo en forma de paloma y se oyó tu voz declarando que él era tu Hijo, el Amado, en quien te complacías plenamente.De este modo se hizo manifiesto que David ya hablaba de Cristo cuando dijo: "El Señor, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros".

Todos los concelebrantes, en silencio, extienden la mano derecha hacia el crisma, y la mantienen así hasta el final de la oración.
A la vista de tantas maravillas, te pedimos, Señor, que te dignes santificar con tu bendición † este óleo y que, con la cooperación de Cristo, tu Hijo, de cuyo nombre le viene a este óleo el nombre de crisma, infundas en él la fuerza del Espíritu Santo con la que ungiste a sacerdotes, reyes, profetas y mártires, y hagas que este crisma sea sacramento de la plenitud de la vida cristiana para todos los que van a ser renovados por el baño espiritual del bautismo; haz que los consagrados por esta unción, libres del pecado en que nacieron, y convertidos en templo de tu divina presencia, exhalen el perfume de una vida santa; que, fieles al sentido de la unción, vivan según su condición de reyes, sacerdotes y profetas y que este óleo sea para cuantos renazcan del agua y del Espíritu Santo, crisma de salvación, les haga partícipes de la vida eterna y herederos de la gloria celestial.Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Todos los concelebrantes, en silencio, extienden la mano derecha hacia el crisma, y la mantienen así hasta el final de la oración.
Por tanto, te pedimos, Señor, que mediante el poder de tu gracia hagas que esta mezcla de aceite y perfume sea para nosotros instrumento y signo de tus t bendiciones; derrama sobre nuestros hermanos, cuando sean ungidos con este crisma, la abundancia de los dones del Espíritu Santo, y que los lugares y objetos consagrados por este óleo sean para tu pueblo motivo de santificación.
Pero ante todo, Señor, te suplicamos que por medio del sacramento del crisma hagas crecer a tu Iglesia en el número y santidad de sus hijos, hasta que, según la medida de Cristo, alcance aquella plenitud en la que tú, en el esplendor de tu gloria, junto con tu Hijo y en la unidad del Espíritu Santo, lo serás todo en todos por los siglos de los siglos.
Amén.
 

Cuando todo el rito de la bendición de los óleos se realiza después de la liturgia de la Palabra, acabada la oración de los fieles, el obispo con los concelebrantes se acerca a la mesa donde se va a tener la bendición del óleo de los catecúmenos, y del óleo de los enfermos, y la consagración del crisma. Todo se hace según se ha descrito más arriba.
Dada la bendición conclusiva de la misa, el obispo pone incienso en el incensario y se organiza la procesión hacia la sacristía.
Los óleos bendecidos son llevados por sus ministros inmediatamente después de la cruz.
En la sacristía, el obispo, oportunamente, puede advertir a los presbíteros cómo hay que tratar y venerar los óleos, y también cómo hay que conservarlos cuidadosamente.

 Este Jueves Santo nos trae el recuerdo de aquella Última Cena del Señor con los Apóstoles. Como en años anteriores, Jesús celebrará la Pascua rodeado de los suyos. Pero esta vez tendrá características muy singulares, por ser la última Pascua del Señor antes de su tránsito al Padre y por los acontecimientos que en ella tendrán lugar. Todos los momentos de esta Última Cena reflejan la Majestad de Jesús, que sabe que morirá al día siguiente, y su gran amor y ternura por los hombres.

Oremos hermanos y hermanas para que Dios nos envíe pastores santos y fortalezca a toda la Iglesia para continuar en este camino de fe con todos nuestros hermanos.

Rezamos el santo rosario pidiendo a Dios por intersección de Maria Santissima por todos los sacerdotes y las almas consagradas, que en este jueves santo Dios las proteja y guíe sus pasos.