A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

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sábado, 28 de noviembre de 2020

1mer dia de la Novena; Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén

 



Evangelio según san Lucas 21, 34-36


Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Procuren que sus corazones no se entorpezcan por el exceso de comida, por las borracheras y las preocupaciones de la vida, porque entonces ese día caerá de improviso sobre ustedes. Ese día será como una trampa en la que quedarán atrapados todos los habitantes de la tierra.
Estén atentos, pues, y oren en todo tiempo, para que se libren de todo lo que vendrá y puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Apocalipsis  según Juan 22, 1-7

El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, un río de agua que da vida, transparente como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, a uno y otro lado del río, crecía un árbol de vida que daba doce cosechas, una cada mes, cuyas hojas servían de medicina a las naciones.
No habrá ya nada maldito. Será la ciudad del trono de Dios y del Cordero en la que sus servidores le rendirán culto, contemplarán su rostro y llevarán su nombre escrito en la frente. Ya no habrá noche; no necesitarán luz de lámparas ni la luz del sol, porque el Señor Dios alumbrará a sus habitantes, que reinarán por los siglos de los siglos.
Y alguien me dijo:
"Estas son palabras
verdaderas y dignas de confianza. El Señor Dios que inspiró a los profetas envió su ángel para mostrar a sus servidores lo que está a punto de suceder.
Mira que estoy a punto de llegar. ¡Dichoso el que haga caso a las palabras proféticas de este libro!"
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo  94


Cantemos alegres al Señor.

Vengan, cantemos alegres al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva, entremos en su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Cantemos alegres al Señor.

Porque el Señor es un Dios grande, rey poderoso más que todos los dioses; en sus manos están las profundidades de la tierra y suyas son las cumbres de las montañas; suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que modeló con sus manos.
Cantemos alegres al Señor.

Entremos, postrémonos para adorarlo, arrodillémonos ante el Señor, que nos ha hecho. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, ovejas que él apacienta.
Cantemos alegres al Señor.




San Jaime de la Marca 

Nació en Monteprandone (Marcas, Italia) el año 1394. Estudió en Perusa jurisprudencia, que ejerció hasta que, a los 23 años, profesó la Regla de san Francisco, cuya observancia rigurosa promovió junto con san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano. Ordenado de sacerdote, se dedicó a la predicación evangelizando al pueblo y combatiendo las herejías en gran parte de Italia y en muchas regiones de Europa. Pudo ver a muchos pecadores arrepentidos y a numerosos herejes vueltos a la fe de la Iglesia. Fue gran constructor de paz en los corazones y en las ciudades divididas por facciones. Se le reconocía gran competencia jurídica y autoridad moral. Colaboró en la solución de problemas sociales desde el púlpito y en asambleas legislativas. Fue promotor de la devoción al Nombre de Jesús y muy devoto de la Virgen. En su Orden fue una de las cuatro «columnas» de la reforma de la Observancia. Los papas le confiaron misiones como evangelizador y como legado apostólico. Dejó escritos muy edificantes. Murió en Nápoles el 28 de noviembre de 1476.                                       Oración: Dios de misericordia, que confiaste la predicación de tu Evangelio a san Jaime de la Marca para la salvación de los hombres y conversión de los pecadores, concédenos, por sus méritos, el verdadero arrepentimiento de nuestras culpas y la gracia de la eterna salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Dijo Jesús a sus discípulos: Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento... Velad, pues, ya que no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad! (Mc 13,33-37).



Invoquemos a Cristo, alegría y júbilo de cuantos esperan su llegada, y digámosle: ¡Ven, Señor, y no tardes más!

-Esperamos alegres tu venida: ven, Señor Jesús.

-Tú que existes antes de los tiempos, ven y salva a los que vivimos en el tiempo.

-Tú que creaste el mundo y a todos los que en él habitamos, ven a restaurar la obra de tus manos.

-Tú que no despreciaste nuestra naturaleza mortal, ven y arráncanos del dominio de la muerte.

Oración: Dios todopoderoso, aviva en tus fieles el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén



Primer Dia de la Novena a Maria Madre de las almas consagradas



Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benigna mente. Amén.

Rezamos el Santo Rosario por las Intenciones de esta Novena

Por la Iglesia y todo el clero

por el Papa Francisco y sus intenciones

por un aumento en las vocaciones sacerdotales y religiosas

por las Siervas de Jesús 

Por las Siervas de Maria

por la peregrinación de Maria Madre de las Almas Consagradas

para que pronto sea reconocida esta Advocación

por las Intenciones de Maria

por todos los grupos de oración del mundo entero

por las almas del purgatorio

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén


Rezamos por todas las intenciones que colocamos en este Rosario





TVFAMILIA El Padre Thomas Mathew nos da la clave para sanar nuestro cuerpo y nuestra alma. Pronunciar con fe y confianza absoluta: ”Tócame Señor ¡! Sáname Señor!




jueves, 26 de noviembre de 2020

Invitamos a unir sus oraciones por las intenciones de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas que comienza el dia Sabado 28 de Noviembre,




Evangelio según san Lucas 21, 20-28

Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuando vean a Jerusalén sitiada por un ejército, sepan que se aproxima su destrucción. Entonces los que estén en Judea, que huyan a la montaña; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren a la ciudad, porque serán días de castigo en que se cumplirá todo lo que está escrito.
¡Pobres de las embarazadas o criando en aquellos días! Porque habrá gran calamidad en esta tierra y el castigo de Dios se descargará contra este pueblo. Caerán a filo de espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo que Dios ha señalado.
Habrá señales prodigiosas en el sol, la luna y las estrellas, y en la tierra la gente se llenará de angustia, enloquecida por el estruendo de las olas del mar. La gente morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y majestad.
Cuando esto comience a suceder, pongan atención y levanten la cabeza; porque se acerca la hora de su liberación".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor, Jesús.




Salmo 99


Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Alabe a Dios toda la tierra; sirvamos al Señor con alegría, con júbilo entremos en su templo.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Reconozcamos que el Señor es Dios; que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y su rebaño.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Entremos por sus puertas dando gracias; crucemos por sus atrios entre himnos, con alabanzas y bendiciéndolo.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

El Señor es bueno, es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Oremos con los Franciscanos

Bendigamos al Padre que con tanta generosidad ha derramado los dones del Espíritu Santo sobre todos los pueblos.

-Te pedimos, Señor, que continúes derramando tu gracia sobre nosotros, para que los dones del Espíritu fructifiquen en nuestros corazones.

-Tú que hiciste a tu Hijo luz de las naciones, abre los ojos de los ciegos y libra de toda esclavitud a los que viven en las tinieblas del espíritu.

-Tú que ungiste a Cristo con la fuerza del Espíritu Santo para realizar la salvación de los hombres, haz que siga vivificándonos continuamente.

-Envía tu Espíritu, luz de los corazones, para que confirme en la fe a los que viven en medio de incertidumbres y dudas.

-Envía tu Espíritu, solaz en el trabajo, para que reconforte a los que se sienten fatigados y desanimados.

Oración: Dios, Padre bueno, haz que la recepción de los dones del Espíritu Santo nos mueva a dedicarnos con mayor empeño a tu alabanza y al servicio de nuestros hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.




Del Canto de exhortación de san Francisco a las Damas Pobres de San Damián:

«Las que están por enfermedad gravadas
y las otras que por ellas están fatigadas,
unas y otras soportadlo en paz,

»porque muy cara venderéis esta fatiga,
pues cada una será reina en el cielo coronada
con la Virgen María» (Audite).




Todos somos hermanos porque todos somos hijos del Padre que está en el cielo, y nuestra unidad fraterna es el signo del nuevo pueblo de Dios, de los siervos de Dios en la nueva alianza: «En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros» (Jn 13,35). Así pues, el amor mutuo que nosotros, como «hermanos menores» y siervos de Dios, debemos hacer realidad plenamente y sobre todo en la Iglesia, es el principal servicio que tenemos que prestar al Reino de Dios, a su realización aquí y ahora.

El amor fraterno, sin el cual no puede existir el Reino de Dios, ha de ser auténtico y debe encarnarse en los pequeños detalles de cada día. Debe vivirse y manifestarse con toda autenticidad en las relaciones de cada uno con los demás. Del amor en esos pequeños detalles, que muchas veces pasamos por alto, es de lo que habla Francisco en las Admoniciones 24 y 25:

DEL VERDADERO AMOR FRATERNO ADMONICIÓN 24ª DE SAN FRANCISCO
por Kajetan Esser, OFM

                                              


Amigos del Grupo de Oracion San Juan Pablo II
Invitamos a unir sus oraciones por las intenciones de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas que comienza el dia Sabado 28 de Noviembre, desde aqui rezaremos durante 9 dias a Maria Santisima.
Ayuda a difundir esta Novena 
Dios te Bendiga.

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