A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

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martes, 5 de febrero de 2019

Madre, Que nuestra entrega se refleje en la unión y caridad en vida cristiana y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano. !!!



† Lectura del santo evangelio según san Marcos 5, 21-43

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al regresar Jesús a la otra orilla, se le aglomeró mucha gente mientras él permanecía junto al lago.
Entonces llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo. Al ver a Jesús, se echó a sus pies y le suplicaba con insistencia, diciendo:
"Mi niña está agonizando; ven a poner las manos sobre ella para que sane y viva".
Jesús se fue con él. Mucha gente lo seguía y lo apretujaba. Una mujer que, padecía hemorragias desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con los médicos, que había gastado todo lo que tenía sin provecho alguno y más bien había empeorado, oyó hablar de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues se decía: "Si logro tocar aunque sólo sea su manto, quedaré sana".
Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y sintió que había quedado sana. Jesús se dio cuenta en seguida de la fuerza que había salido de él, se dio vuelta en medio de la gente y preguntó:
"¿Quién ha tocado mi ropa?"
Sus discípulos le contestaron:
"Ves que la gente te está apretujando ¿y preguntas quién te ha tocado?"
Pero él miraba alrededor a ver si descubría a la que lo había hecho. La mujer, entonces, asustada y temblorosa, sabiendo lo que le había pasado, se acercó, se postró ante él y le contó toda la verdad.
Jesús le dijo:
"Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz; estás liberada de tu mal".
Todavía estaba hablando cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga diciendo:
"Tu hija ha muerto; no sigas molestando al Maestro".
Pero Jesús, que oyó la noticia, dijo al jefe de la sinagoga:
"No temas; basta con que sigas creyendo".
Y sólo permitió que lo acompañaran Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y, al ver el tumulto, unos que lloraban y otros que daban grandes gritos, entró y les dijo:
"¿Por qué este tumulto y estos llantos? La niña no ha muerto; está dormida".
Pero ellos se burlaban de él. Entonces Jesús echó fuera a todos, tomó consigo al padre de la niña, a la madre y a los que lo acompañaban, y entró adonde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo:
"Talitha kum" (que significa: Niña, a ti te hablo, levántate).
La niña se levantó al instante y se puso a caminar, pues tenía doce años.
Ellos se quedaron totalmente admirados. Y él les mandó con insistencia que nadie se enterara de lo sucedido, y les indicó que dieran de comer a la niña.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


Sal 21, 

Alaben al Señor los que lo buscan.


Cumpliré mis votos en presencia de quienes lo respetan. Comerán los humildes y se saciarán, alabarán al Señor los que lo buscan; viva su corazón por siempre.
Alaben al Señor los que lo buscan.

Al recordarlo retornará al Señor la tierra entera, todas las naciones se postrarán ante él. Sólo ante él se postrarán los grandes de la tierra, ante él se inclinarán todos los mortales.
Alaben al Señor los que lo buscan.

Mi descendencia le rendirá culto, hablarán de él a la generación venidera, narrarán su salvación a los que nacerán después, diciendo: "Esto lo hizo el Señor".
Alaben al Señor los que lo buscan






Lectura de la primera carta del apóstol 
san Pablo a los Corintios 1, 26-31
Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.
En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: "El que se gloría, que se gloríe en el Señor".
Palabra de Dios



salmo 30

Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.
Sé tú mi fortaleza y mi refugio, mi muro de resguardo. Pues eres mi refugio y fortaleza, por tu nombre, Señor, guía mis pasos.
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

En tus manos encomiendo mi espíritu y tu lealtad me librará, Dios mío. Tu amor, Señor, me llenará de gozo cuando te hayas de mí compadecido.
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

Líbrame del poder de mi enemigo que viene tras mis pasos. Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y por tu amor tan grande, ponme a salvo.
Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu



SANTA ÁGUEDA. 
Es una de las más famosas vírgenes y mártires de la antigüedad cristiana, y su nombre fue incluido en el canon romano de la misa. Nació en Catania o Palermo hacia el año 230, de padres cristianos, nobles y ricos. En su juventud consagró su virginidad al Señor. Durante la persecución de Decio, Quinciano, gobernador de la isla de Sicilia, sometió a Águeda a los más crueles y vejatorios tormentos porque se negó ella a las pretensiones amorosas de él, no quiso sacrificar a los dioses y se mantuvo firme en su fe cristiana. Según cuenta la tradición, Quinciano, despechado y furioso, ordenó que le cortaran los pechos; sobrevivió ella milagrosamente. Por fin, condenada a la hoguera, murió virgen y mártir en Catania el 5 de febrero del año 251.- 
Oración: 
Te rogamos, Señor, que la virgen santa Águeda nos alcance tu perdón, pues ella fue agradable a tus ojos por la fortaleza que mostró en su martirio y por el mérito de su castidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas
Dia 9

Oración de San Bernardo para empezar todos los días.

Acordaos, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección
e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado.
Yo, pecador, animado con tal confianza,
acudo a vos oh Madre,
Virgen de las vírgenes: a vos vengo,
delante de vos me presento gimiendo.
No queráis, oh Madre del Verbo,
despreciar mis palabras;
antes bien, oídlas benignamente y cumplidlas. Amén


Oración de San Germán (496-576).
Obispo de París.

Ninguno se salva sino por ti, oh Virgen Santísima. Ninguno se libra de males sino por ti, oh Virgen purísima. Ninguno recibe gracias de Dios sino por ti, oh Virgen castísima. Ninguno obtiene misericordia sino por ti, oh Virgen venerabilísima. ¿Quién, después de tu bendito Hijo, tiene tanto cuidado del linaje humano como tú? ¿Quién así nos defiende en nuestras tribulaciones? ¿Quién tan presto nos socorre y nos libra de las tentaciones que nos acosan y persiguen? ¿Quién, con sus piadosos ruegos, intercede por los pecadores y los libra de las penas que por sus pecados merecen? Por esto recurrimos a ti, oh purísima y dignísima de toda alabanza y de todo obsequio. Haz que, por medio de tus oraciones, que tanto pueden con el Señor, las cosas eclesiásticas sean bien gobernadas y tú misma las conduzcas a puerto seguro. Viste ricamente a los sacerdotes de justicia y de la gloria de la fe probada, inmaculada y sincera. Dirige en estado próspero y tranquilo los cetros de los soberanos cristianos.

Sé, en tiempo de guerra, la protección del ejército, que siempre milita bajo tu amparo, y confirma al pueblo para que, conforme Dios lo tiene mandado, persevere en el obsequio suave de la obediencia. Sé el muro inexpugnable de este pueblo que te tiene a ti como a torre de refugio y cimiento que la sostiene. Preserva la habitación de Dios y el decoro del templo de todo mal; libra a cuantos te alaban, da redención a los cautivos y sé refugio para el peregrino y consuelo para el desamparado. Extiende, por fin, a todo el orbe tu mano auxiliadora, para que, así como celebramos con alegría esta festividad, celebremos también todas las demás que te dedicamos, en Cristo Jesús, Rey de todas las cosas y verdadero Dios nuestro; a quien sea la gloria y la fortaleza, junto con el Padre Eterno, que es principio de la vida, y con el Espíritu coeterno, consubstancial, y que reina con los dos, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.

Amén.


Oracion Final

¡Oh santísima Señora, excelentísima Madre de Dios y piadosísima Madre de los hombres! Después de Dios, tú eres la única esperanza de los pecadores y la mayor confianza de los justos. La Iglesia te llama vida, dulzura y esperanza nuestra, y todos los pueblos ponen en ti sus ojos, esperando de ti todas las gracias. Nosotros también, dulce abogada, acudimos a ti en estos días, instándote para que nos oigas y concedas las gracias que te pedimos. Danos, en primer lugar, un amor sincero a tu divino Hijo, observando su santa ley cristiana; alcánzanos también la salud del cuerpo y la serenidad del espíritu, la paz en la familia y la suficiencia de medios para la vida; concédenos, en fin, una santa muerte en la santa Iglesia católica.
¡Oh Virgen, que superas toda alabanza! Todo lo que tú quieres, lo puedes ante Dios, de quien eres Madre; y, aun cuando nosotros somos pecadores, tú eres dulce madre del Redentor y dulce madre nuestra, y puedes abogar por tus hijos pequeños y pecadores ante tu Hijo altísimo y redentor; a tu nombre se abren las puertas del cielo; en tus manos están todos los tesoros de la divina misericordia; óyenos, oh plácida Virgen y Madre, y, si nos conviene, concédenos las gracias que te pedimos en esta novena.


Petición.
Santa María, socorre a los desgraciados, ayuda a los pusilánimes, reanima a los que lloran, ora por el pueblo, intervén por el clero, intercede por las mujeres consagradas, sientan tu auxilio todos los que celebran tu santa festividad.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.


Oración.

Concédenos, por favor, Señor Dios, que nosotros, tus siervos, gocemos de continua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutemos de las alegrías de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén


Oracion a Maria Madre de las Almas Consagradas

¡Oh Santísima Virgen María
te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más
en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera
que podamos así, llevar muchas almas
al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión
y caridad en vida cristiana
y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios,
el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento,
la oración y abnegación por los sacerdotes
y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía,
sean tarea permanente,
compromiso con nuestros hermanos
con un sólo corazón en el amor.

Amén


Maria Madre de las Almas Consagradas, Ruega por ellas..
San Juan Pablo II, Ruega por nosotros..

Fuente de la Novena Maria Madre de las Almas Consagradas.blogspot.com



lunes, 4 de febrero de 2019

Novena Dia Octavo,.." Oh Virgen Purisima . No tengo otra confianza sino en ti, que eres el áncora de mi esperanza, el puerto de mi salud y socorro oportuno en la tribulación."..

Imprime esta Imagen en honor a La Madre y regalale a tu sacerdote y recuerda rezar por el!


† Lectura del santo Evangelio según san Marcos 5, 1-20

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla del lago, a la región de los gerasenos. En cuanto desembarcó Jesús, le salió al encuentro de entre los sepulcros un hombre poseído por un espíritu impuro. Vivía entre los sepulcros y nadie podía sujetarlo ni siquiera con cadenas. Muchas veces lo habían sujetado con argollas y cadenas, pero él había roto las cadenas y destrozado las argollas. Nadie podía dominarlo.
Continuamente, día y noche, andaba entre los sepulcros y por la montaña, dando gritos e hiriéndose con piedras.
Al ver a Jesús desde lejos, vino corriendo y se postró ante él, gritando con todas sus fuerzas:
"¿Qué tengo yo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes".
Es que Jesús le estaba diciendo:
"Espíritu impuro, sal de este hombre".
Entonces le preguntó:
"¿Cómo te llamas?"
Le respondió:
"Legión es mi nombre, porque somos muchos".
Y le rogaba insistentemente que no los echara de la región.
Había allí cerca una gran cantidad de cerdos, que estaban buscando alimento al pie de la montaña, y los demonios rogaron a Jesús:
"Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos".
Les permitió Jesús y los espíritus impuros salieron para entrar en los cerdos, que se lanzaron al lago desde lo alto del barranco, y los cerdos, que eran unos dos mil, se ahogaron en el lago.
Los que cuidaban los cerdos huyeron y lo contaron tanto en la ciudad como en los alrededores. La gente fue a ver lo que había sucedido. Llegaron donde estaba Jesús y, al ver que el endemoniado que había tenido la legión estaba sentado, vestido y en su sano juicio, se llenaron de temor. Los testigos les contaron lo ocurrido con el endemoniado y con los cerdos. Entonces comenzaron a suplicarle que se alejara de su territorio.
Al subir a la barca, el que había estado endemoniado le pedía que lo dejara ir con él. Pero no se lo permitió, sino que le dijo:
"Vete a tu casa con los tuyos, y cuéntales todo lo que el Señor ha hecho contigo y cómo ha tenido compasión de ti".
El se fue y comenzó a proclamar por la región de la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; y todos se
quedaban maravillados.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


Sal 30, 20.21.22.23.24

Quien confía en el Señor, no desespere.
¡Qué grande es tu bondad, Señor! Tú la reservas para los que te respetan, y la ejerces en presencia de todos los que se refugian en ti.
Quien confía en el Señor, no desespere.

Al amparo de tu presencia, los ocultas de las intrigas de los hombres; bajo la tienda los proteges de las lenguas murmuradoras.
Quien confía en el Señor, no desespere.

Bendito sea el Señor, que me mostró su amor en el momento de peligro.
Quien confía en el Señor, no desespere.

Yo decía consternado: "Me has echado de tu presencia". Pero tú escuchabas mi voz suplicante cuando te invocaba. 

Quién confía en el Señor, no desespere

Amen al Señor todos sus fieles, pues el Señor protege a sus leales, pero castiga sin compasión al orgulloso. 
Quién confía en el Señor, no desespere
Hoy recordamos

SANTA JUANA DE VALOIS. 
Hija de Luis XI, rey de Francia, nació con malformaciones el año 1464 en Nogent-le-Roy. Aún en la cuna, fue prometida en matrimonio al futuro Luis XII, con el que se casó en 1476. Tras veintidós años de calvario y sin haber tenido descendencia, su matrimonio fue anulado y ella se retiró al ducado de Berry, que gobernó con sabiduría y caridad. De siempre había llevado una profunda vida religiosa, a la que ahora podía dedicarse sin trabas. Gozó de carismas y fenómenos místicos extraordinarios. Bajo la guía de su director espiritual, el franciscano Gabriel María (Gilberto) Nicolás, fundó la Orden de la Anunciación, en honor de la Virgen, que desde el principio estuvo bajo el régimen de los franciscanos y participó de los privilegios de las clarisas. Murió en Bourges (Aquitania) el 4 de febrero de 1505


Novena Dia 8
Rezamos por nuestras intenciones y la de la Iglesia
Por Nuestro Santo Padre Francisco I
Por las intenciones de Maria Madre de las Almas Consagradas
Por la Congregacion de las Siervas de Jesus
Por la Congregacion de las Siervas de Maria
Por las Congregaciones religiosas
Por los seminarios de todo el mundo
Por los sacerdotes
Por los consagrados
Por los misioneros de la Palabra
Por las parroquias y sus parrocos
Por los ministros que visitan enfermos
Por los grupos de oracion
por los grupos que difunden la devocion a Maria Madre de las Almas Consagradas
Por la mision de Maria en Argentina y el mundo
Por el movimiento Mariano Arcas Sagrados Corazones
Por todos los que rezan esta novena..
Por la Paz en Medio Oriente
Por la Paz en el Mundo


Oración de San Bernardo para empezar todos los días.

Acordaos, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección
e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado.
Yo, pecador, animado con tal confianza,
acudo a vos oh Madre,
Virgen de las vírgenes: a vos vengo,
delante de vos me presento gimiendo.
No queráis, oh Madre del Verbo,
despreciar mis palabras;
antes bien, oídlas benignamente y cumplidlas. Amén


Oración de San Efrén de Siria (306-373).
Doctor de la Iglesia.


Oh Virgen purísima, Madre de Dios, Reina de todo lo criado, levantada sobre todos los cortesanos del cielo y más resplandeciente y pura que los rayos del sol: tú eres más gloriosa que los querubines, más santa que los serafines y sin comparación más sublime y aventajada que todos los ejércitos del cielo. Tú eres la esperanza de los patriarcas, la gloria de los profetas, la alabanza de los apóstoles, honra de los mártires, alegría de los santos, ornamento de las sagradas jerarquías, corona de las vírgenes, inaccesible por tu inmensa claridad, princesa y guía de todos y doncella sacratísima; por ti somos reconciliados con Cristo mi Señor. Guardame debajo de tus alas; y apiádate de mí, que estoy sucio con mis pasiones y manchado con los innumerables males que he cometido contra mi Juez y Criador. No tengo otra confianza sino en ti, que eres el áncora de mi esperanza, el puerto de mi salud y socorro oportuno en la tribulación




Oracion Final

¡Oh santísima Señora, excelentísima Madre de Dios y piadosísima Madre de los hombres! Después de Dios, tú eres la única esperanza de los pecadores y la mayor confianza de los justos. La Iglesia te llama vida, dulzura y esperanza nuestra, y todos los pueblos ponen en ti sus ojos, esperando de ti todas las gracias. Nosotros también, dulce abogada, acudimos a ti en estos días, instándote para que nos oigas y concedas las gracias que te pedimos. Danos, en primer lugar, un amor sincero a tu divino Hijo, observando su santa ley cristiana; alcánzanos también la salud del cuerpo y la serenidad del espíritu, la paz en la familia y la suficiencia de medios para la vida; concédenos, en fin, una santa muerte en la santa Iglesia católica.
¡Oh Virgen, que superas toda alabanza! Todo lo que tú quieres, lo puedes ante Dios, de quien eres Madre; y, aun cuando nosotros somos pecadores, tú eres dulce madre del Redentor y dulce madre nuestra, y puedes abogar por tus hijos pequeños y pecadores ante tu Hijo altísimo y redentor; a tu nombre se abren las puertas del cielo; en tus manos están todos los tesoros de la divina misericordia; óyenos, oh plácida Virgen y Madre, y, si nos conviene, concédenos las gracias que te pedimos en esta novena.

Petición.
Santa María, socorre a los desgraciados, ayuda a los pusilánimes, reanima a los que lloran, ora por el pueblo, intervén por el clero, intercede por las mujeres consagradas, sientan tu auxilio todos los que celebran tu santa festividad.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oración.

Concédenos, por favor, Señor Dios, que nosotros, tus siervos, gocemos de continua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutemos de las alegrías de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén


Oracion a Maria Madre de las Almas Consagradas


¡Oh Santísima Virgen María
te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más
en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera
que podamos así, llevar muchas almas
al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión
y caridad en vida cristiana
y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios,
el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento,
la oración y abnegación por los sacerdotes
y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía,
sean tarea permanente,
compromiso con nuestros hermanos
con un sólo corazón en el amor.

Amén
Maria Madre de las Almas Consagradas, Ruega por ellas..
Beato Juan Pablo II, Ruega por nosotros..

Fuente de la Novena:
Sitio Maria Madre de las Almas Consagradas.blogspot.com




miércoles, 18 de octubre de 2017

"Orad, orad, orad... orad unidas para que, con la gracia que Dios ha derramado sobre vosotras, se alivien la tibieza y la frialdad de mis almas consagradas. Os pido de corazón, orad. El tiempo se aproxima. OS CUBRO CON MI MANTO. "

Maria Madre de las Almas Consagradas


Primera aparición de la Santísima Virgen

Colectiva para el grupo de las hermanas y familia Padrón

Llegó así el día 6 de febrero de 1993, sábado

En la tarde la familia Padrón acudió a la residencia religiosa de las Siervas de Jesús, porque el día anterior, viernes, tal como correspondía, al Ing. Padrón le había resultado materialmente imposible venir a la adoración y manifestó que deseaban hacerla en este día sábado, para no perder el ritmo semanal.

Cuenta el Ing. Padrón, que ese día toda la familia había sentido la necesidad de ir a orar como siempre y por tanto no tuvieron empacho alguno en pedir el permiso para acudir ese sábado, en sustitución de la falta del viernes

La hermana Clara les concedió la autorización sin problema alguno.

Como todavía era temprano y mientras llegaba el momento del inicio de la hora santa, se detuvieron a conversar un tanto. La hermana Mary Carmen pensó dentro de sí algo molesta'

-" Esta familia viene siempre a quitarle el tiempo a uno "-

Durante la hora santa el Ing. Padrón observó que la imagen del Sagrado Corazón de Jesús de la capillita resplandecía en forma extraña, rodeada de una especie de color azul celeste; a esto se añadía olor a incienso, rosas y nardos, en ese orden. A un cierto momento comenzó a sudar mucho, a pesar de la temperatura, que en este mes del año es particularmente baja y de pronto escuchó (y no sabe explicar cómo) una voz suave y tierna de mujer que decía:

“ SOY MARIA, LA MADRE DE DIOS, LA MADRE DE ESTAS HIJAS TAN QUERIDAS Y LA MADRE DE TODOS. HE VENIDO AQUÍ, A ESTE BOSQUECITO, A ESTE JARDIN, A ESTA CASA DE RECOGIMIENTO Y DE ORACION, DONDE ESTÁ MI HIJO MUY AMADO. ESTA NOCHE ESTARE CON USTEDES, TODOS PODRAN VERME, LES ACOMPAÑARÉ TODA LA NOCHE Y ME MANIFESTARE HASTA EL AMANECER. HIJITAS MUY QUERIDAS: ALE­GRENSE EN EL SEÑOR YA QUE LOS PRODIGIOS DE MI HIJO JESUS LAS RODEARAN, EL SEÑOR HA ELEGIDO LAS MAS PEQUEÑAS Y ASI RECIBIRAN MIS MENSAJES MIS HIJOS E HIJAS CONSAGRADAS EN TODO EL MUNDO “

Mientras escuchaba las palabras el Ing. Padrón las repetía en voz alta como efecto de un imperativo que no sabia explicarse. La cara de sorpresa de su esposa e hijos era tal que al finalizar la hora santa y mientras las hermanas se dirigían hacia la cocina por el corredor, la esposa le reclamó entre sorprendida y molesta la razón de tal despropósito.

"¿Por qué dijiste esas cósase Le dijo al esposo con evidente molestia. A lo que respondió el Ing. Padrón:

"Quédate tranquila y esperemos".

No obstante él mismo se preguntaba a sí mismo qué es lo que había ocurrido y su desconcierto era aún mayor que el de ellos. Pero a pesar de todo sentía simultáneamente una gran segundad.

Hacia las 6:10 p.m., los Padrón dieron inicio al ensayo de cánticos a la Virgen acompañados del teclado. Se habían colocado alrededor de un mesón que estaba en el pasillo corredor cerca de la cocina. Desde allí se podía visualizar perfectamente la explanada jardín de la casa religiosa.

Unos minutos más tarde, una ingente bandada de pájaros se posó en las ramas de los árboles más cercanos del bosque y se pusieron a trinar en un tono muy intenso; y era tanto el alboroto que los que ensayaban dejaron de cantar y al instante los pájaros suspendieron sus trinos. Se repitió vanas veces hasta que decidieron no tomarlos en cuenta.

Entonces la familia Padrón invitó a las hermanas, que estaban en el recinto de la cocina a unos pasos, para que participaran en el ensayo y ellas aceptaron gustosas. Además de la superiora hermana Clara, se hizo presente la hermana Clara, una de las dos jóvenes Por razones de un viaje a la ciudad de Valencia la hermana Consuelo, que pertenecía al grupo de las dos de más edad junto con la superiora, no estaba presente ese día.



La hermana Mary Carmen se había apartado del grupo, después de terminada la hora santa, presa de un cierto desagrado; por lo cual no estaba presente con las demás hermanas cuando se sumaron al coro de los Padrón.

Ya cerca de las 7:00 p.m., la hermana Clara pidió que llamaran a la hermana Mary Carmen para que las acompañara en el ensayo de estas bellas canciones para la Santísima Virgen, aprovechando que el Ing. Padrón había traído el teclado. Ella por supuesto obedeció prontamente pero dentro de sí continuaba sintiendo que le resultaba un tanto incómodo y desagradable estar ahí. La usurpación que esta familia había hecho del tiempo de las hermanas no era de su agrado.

De canción en canción el tiempo caminó lentamente hasta las 7-30 p.m., aproximadamente.

A esa hora de las 7:30 el Ing. Padrón, que estaba de frente al jardín, porque todos los demás se habían colocado sentadas y de espaldas, como cuando un di­rector dirige un coro, pudo notar una luz azulada, simi­lar a la que emite un flash de cámara fotográfica. Esa luz duró alrededor de 20 segundos y luego apareció una imagen de la Santísima Virgen, muy similar a la de Fátima. Era una imagen viva por el movimiento ondulado del manto y de la túnica al paso del viento suave.

Como los presentes estaban de espaldas no observa­ron nada. Así que el Ing. Padrón, como reponiéndose de la sorpresa y sin saber como reaccionar, les dirigió a todos estas palabras:



"¿Qué harían ustedes si se presentara la Virgen en este lugar?".



Las hermanas y los integrantes de la familia del Ing. Padrón se sonrieron con cierto aire de desconcierto por lo extemporáneo e intempestivo de la pregunta Pero ante la insinuación de que voltearan y vieran, todos volvieron el torso y fueron capaces de admirar la manifestación de la Santísima Virgen.

Estaba majestuosamente colocada cerca de un caminito hacia el bosque, que entonces tenía una baranda verde de madera La Virgen estaba de pie y a unos dos metros de altura del suelo, sobre una mata de cambur

De inmediato todos se levantaron y quedaron mirando fijamente hacia donde se manifestaba la Santísima Virgen. Luego caminaron en grupo hasta el primer rosal en dirección hacia la aparición.

La hermana Mary Carmen exclamó al llegar a este punto "¡Madre mía!” pensando dentro de sí misma que realmente se trataba de la Santísima Virgen, pero al instante la avasalló una duda muy intensa acerca de la realidad de lo que estaba contemplando Al querer avanzar escuchó una voz firme que le ordenaba- " ¡ no vayas ¡ ".

El Ing. Padrón oyó proferir luego a la hermana Mary Carmen una exclamación extraña: "¡Déjame¡ " como si ella tratara de quitarse de encima o de apartar de su lado algo molesto o dañino Y la hermana Mary Carmen, como un efecto de lo que estaba ocurriendo tanto fuera

como dentro de sí misma cayó sin conocimiento exactamente sobre el rosal.

Al instante las hermanas y la familia Padrón se apresuraron a auxiliarla. Pero la que estaba más cerca era la señora Marlene de Padrón y en consecuencia tuvo la oportunidad de recogerla y colocarla sobre sus piernas El desvanecimiento duró 8 minutos. En vista de que el desvanecimiento se estaba alargando exce­sivamente el Ing. Padrón preguntó a la superiora hermana Clara dónde se podría localizar un médico, pero casi de inmediato la hermana Mary Carmen recobró el conocimiento y acto seguido, sin pensarlo dos veces, se puso de rodillas con las manos juntas a nivel del pecho.

Es preciso observar que mientras la hermana Mary Carmen estaba fuera de sí, interiormente se vio avasallada por una tremenda lucha interior consigo misma Cuenta ella que la batalla estribaba en que por un lado sentía una poderosa inclinación a no creer en nada de lo que estaba ocurriendo y por otro deseaba salir corriendo y desaparecer del lugar

Cuando recobró la plena conciencia de sí misma se dio cuenta que estaba de rodillas y que la Santísima Virgen le estaba transmitiendo una gran paz interior, habiendo desaparecido la lucha interna acerca de la realidad de lo que estaba pasando.

La Santísima Virgen inició entonces una conver­sación con la Hermana Mary Carmen Las demás hermanas y los miembros de la familia Padrón sólo observaban los movimientos de labios, de manera alternada, tanto de la Santísima Virgen como los de la hermana Mary Carmen, sin escuchar absolutamente nada.

La Santísima Virgen se dignó, pues, entablar el diálogo exclusivamente con la hermana Mary Carmen y le transmitió mensajes y palabras íntimas que estaban destinadas únicamente a ella. Pero más tarde le indicó que le iba a entregar un mensaje, el primero de todos, que estaría dirigido a sus hermanas de la Congregación de las Siervas de Jesús.

Mientras la hermana Mary Carmen dialogaba con la Santísima Virgen pudo observarse que su hábito se transformaba en algo brillante por efecto de una iluminación particular que no se sabía de qué manera ocurría. Al terminar el diálogo privado entre la Santí­sima Virgen y la hermana, ésta, en voz audible, les indicó a todos los demás presentes:

"La Santísima Virgen pide que se arrodillen)

Todos obedecieron y se arrodillaron sobre la grama Decidieron rezar el santo rosario, de rodillas ante la Virgen que estaba ante sus ojos. En cada misterio se indicaba una intención particular. Antes del segundo misterio la hermana Mary Carmen expuso la intención "Por los Sacerdotes y por las Religiosas" Mientras hacia mención de la intención del misterio la Santísima Virgen giró la cabeza con un movimiento suave, con rostro sonriente, bajó sus brazos, los abrió, hizo una reverencia con el cuerpo y luego se reincorporó a la posición previa.

Al cuarto misterio el Ing. Padrón sugirió a la hermana Mary Carmen que repitiese la intención por los sacerdotes y religiosas y aquí la Santísima Virgen repitió las acciones y gestos de reverencia del segundo misterio, pero como dando las gracias.

Durante el rezo del santo rosario ocurrió un fenó­meno que les llamó mucho la atención: desde el manto de la Santísima Virgen se desprendió una luz muy brillante, algo así como una estrella que cayó al suelo y se partió en infinidad de trozos minúsculos, como escarchas

Este primer mensaje recibido en esta oportunidad por la hermana Mary Carmen de la Santísima Virgen es como sigue





"Hijas mías, estoy enviada por el amor que mi hijo Jesús siente por vosotras, con el mismo amor que una Madre siente por sus hijos.

Si hijitas, quiero tocar vuestros corazones y llenarlos de humildad y sencillez.

Os pido que os unáis en oración; que todas seáis una, que renovéis el espíritu de Fe.

Recordad lo que mi Hijo os dijo: "QUE OS AMÉIS LOS UNOS A LOS OTROS COMO YO OS HE AMADO

Dios Padre ha puesto en vuestras manos el carisma de la Eucaristía y del Sacerdocio. Os pido fidelidad a este compromiso y renovación del espíritu de la Congregación.

Hijitas mías, las cosas del mundo se quedan en este mundo y las cosas que se hacen por amor a Dios suben llevadas por MI INMACULADO CORAZON.

Orad, orad, orad... orad unidas para que, con la gracia que Dios ha derramado sobre vosotras, se alivien la tibieza y la frialdad de mis almas consagradas. Os pido de corazón, orad. El tiempo se aproxima. OS CUBRO CON MI MANTO.

OS TENGO EN MI CORAZÓN.”


Cuenta la hermana Mary Carmen que después de haberle dictado el mensaje la misma Santísima Virgen se dignó aconsejarla con relación a una pregunta que le harían posteriormente muchas personas' "¿Como viste a la Virgen? ¿ Cómo era ella?"

La Santísima Virgen le sugirió que respondiese de esta manera'

" La vi con un traje azul y blanco muy hermoso y no tengo palabras para describir su hermosura, no hay nadie en el mundo como Ella "

La hermana Mary Carmen escribe esto en sus apuntes "Sí, la vi Y este mensaje es de ella Quien mega al hijo mega a la madre Quien mega a su madre, mega al hijo"

Después del mensaje la Santísima Virgen pidió a los que estaban junto a Mary Carmen que se arrodillaran una vez más, porque los quería bendecir. Al terminar la bendición la hermana interlocutora se levantó y se dirigió a la capilla sin dirigir la mirada a nadie

Transcurrido un corto espacio de tiempo regresó al mismo lugar anterior y se quedó embelesada, admirando el manto blanco y resplandeciente, todo iluminado, del cual caían estrellas al suelo, mientras la mirada de la Santísima Virgen se dirigía tanto hacia el cielo como hacia la capillita donde estaba el sagrario La Virgen tenia a su lado una corona de flores.

Hacia medianoche la Santísima Virgen todavía estaba presente mientras las hermanas y los demás con­tinuaban orando y como embelesados por la Santísima Virgen

La hermana Clara, superiora, tocó entonces una campanita y pidió a todos que se dirigieran hacia el comedor para hacer una cena frugal, no fuera que alguno se mareara, ya que desde el almuerzo no habían probado bocado.

La hermana Mary Carmen le contestó a la superiora que realmente no tenia ningún apetito y por esa razón se abstuvo de acompañar al resto que se dirigió al comedor con la superiora Entonces la Santísima Virgen tuvo la gentileza de reprenderla mediante una acción adoctrinadora. La Virgencita dio media vuelta y se colocó de espaldas De esta manera parecía demostrar su desagrado por la decisión errada de la hermana Mary Carmen. Y ésta entendió el mensaje: la voz de la obediencia es la voz de Dios, así que se apresuró a caminar hacia el comedor.

Por supuesto la comida no le pasaba, tanto que se sentía ahogada, tratando por cierto de ayudarse en la tarea con sorbos de agua



Terminada la cena regresaron todos, incluida la hermana Mary Carmen. La Virgen había retomado ya a la disposición primera, es decir estaba una vez más mirando de frente.

El Ing. Padrón en este momento, después de orar un poco sintió para sus adentros que su permanencia y la de su familia en este santo lugar tenía que darse por terminada, porque intuía que la aparición estaba destinada a las religiosas, ya era muy tarde y se trataba además de una casa religiosa. Así que con la familia entera se retiró del lugar no sin pesar por tener que obrar de esta manera.

Hacia la una de la madrugada la superiora, hermana Clara, consideró oportuno ordenar a las otras dos religiosas, hermana Clara y hermana Mary Carmen que fueran a dormir y descansar a sus respectivos cuartos. La hermana Mary Carmen pensó que hubiera sido mejor quedarse allí toda la noche, pero la orden de la superiora exigía obediencia y recordó la amonestación de la Virgen cuando lo de la cena. Así que se retiró con gran pesar. Se despidió de Jesús en el Sagrado como siempre lo hacia acercándose a la capillita y le dio las gracias por haberles concedido el gran don de haber enviado a su Santa Madre. Cuando la hermana Mary Carmen llegó a su cuarto se vio sorprendida por un gratísimo olor a esencia de rosas que impregnaba toda la habitación. Llena de júbilo y de agradecimiento no pudo menos que exclamar: "Gracias, madrecita querida. Estás aquí.

Comunicacion del Grupo de oracion Arca San Juan Pablo II con la Hermana Clara Montilla testigo ocular  de la Santisima Virgen Maria Madre de las Almas Consagradas.


domingo, 4 de diciembre de 2016

"Hijitos, hijitas: Os traigo paz y alegría en el nombre de mi Hijo Jesús. Llenad vuestras vidas de alegría, humildad y sencillez. Os pido fidelidad a Dios Padre y estad atentos a la gracia..."



Evangelio
según san Mateo 3, 1-12


En aquel tiempo, comenzó Juan el Bautista a predicar en el desierto de Judea, diciendo: "Arrepiéntanse, porque el Reino de los cielos está cerca". Juan es aquel que anunció el profeta Isaías diciendo:
Una voz clama en el desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos. Juan usaba un vestido de piel de camello, con un cinturón de cuero a la cintura, y se alimentaba de grillos y miel silvestre. Acudían a oírlo los habitantes de Jerusalén, de Judea y de la región cercana al Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el río.
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:
"Raza de víboras, ¿quién les ha dicho que podrán escapar al castigo que les aguarda? Hagan ver con obras su arrepentimiento. Y no se hagan ilusiones pensando que tienen por padre a Abrahán, porque les aseguro que hasta de estas piedras puede Dios sacar hijos de Abrahán. Ya toca el hacha la raíz de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
Yo los bautizo con agua para que se arrepientan;pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y yo no soy digno ni de quitarle las sandalias. El los bautizará con Espíritu Santo y fuego. El tiene la horquilla en la mano para separar el trigo de la paja y reunir el trigo en su granero; quemará la paja en un una hoguera que no se apaga".


Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


 Que nuestra responsabilidades terrenas no nos impidan, Señor, prepararnos a la venida de tu Hijo; que la sabiduría divina nos disponga a recibirlo y a participar de su propia vida.
Por nuestro Señor Jesucristo...Amén.




Salmo 71

Ven, Señor, rey de justicia y de paz.

Comunica, Señor, al rey tu juicio, tu justicia al que es hijo de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la tierra. Les hará justicia a los pobres y al débil librará del poderoso. Ayudará al que se encuentra sin amparo, se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida al desdichado.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz.
Que bendigan al Señor eternamente, tanto como el sol viva su nombre. Que sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso las naciones.
Ven, Señor, rey de justicia y de paz. 



Meditemos esta palabra


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 15,4-9

Hermanos: Todo lo que en el pasado ha sido escrito en los libros santos, se escribió para
instrucción nuestra, a fin de que, por la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras,
mantengamos la esperanza.
Que Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, les conceda a ustedes vivir en perfecta armonía unos con otros, conforme al espíritu de Cristo Jesús, para que, con un solo corazón y una sola voz alaben a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo.


Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.




Oremos Juntos


Para que la Iglesia viva alegre sin inquietarse por nada y, llena de esperanza, crea que el Señor está cerca de ella, roguemos al Señor.
Ven, Señor, no tardes.

Para que nuestra comunidad con la ayuda de Dios, goce de seguridad, de alegría y de paz, roguemos al Señor.
Ven, Señor, no tardes.
Para que el Señor, con su venida, conforte los corazones abatidos y fortalezca las rodillas que se doblan, roguemos al Señor.
Ven, Señor, no tardes.

Para que nuestra fe crea firmemente en los dones que Dios nos promete y, ayudados por la gracia divina, nos dispongamos a recibir los auxilios que El nos envía, roguemos al Señor.
Ven, Señor, no tardes.









Luz indestructible que vienes a iluminar nuestras tinieblas, despierta nuestra fe aletargada.

-Haz que, guiados por el resplandor de tu claridad, andemos siempre con seguridad.

-Concédenos la mansedumbre en todo tiempo, y haz que sea notoria a todos los hombres.

-Ven a crear la tierra nueva que anhelamos, en la que habite la justicia y la paz.

-Envíanos tu Espíritu para que, con su sabiduría, ilumine nuestra mente y mueva nuestra voluntad.

  Concédenos, Señor, permanecer alertas a la venida de tu Hijo, para que, cuando llegue y llame a la puerta, nos encuentre velando en oración y cantando su alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.





Escucha, Dios todopoderoso y eterno nuestras oraciones; suscita en nosotros el deseo de una verdadera conversión, para que, renovados por el Espíritu Santo, hagamos presente en toda relación humana aquella justicia y aquella paz que la Encarnación de tu Hijo hizo florecer en nuestra tierra. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

fuente: www.iesvs.org

 Hoy la Iglesia recuerda


SAN JUAN DAMASCENO
 Doctor de la Iglesia. 

Nació en Damasco (Siria) hacia el año 650, en el seno de una familia árabe cristiana. Sucedió a su padre en sus servicios al califa, y llegó a ser ministro de las finanzas de su corte. Al perder el favor del califa, se trasladó a Jerusalén e ingresó en la cercana «laura» o monasterio de San Sabas, donde fue ordenado de sacerdote. Escribió numerosos himnos sagrados y obras teológicas, en las que se recoge lo más valioso de los escritos patrísticos de la Iglesia oriental. Fue un gran defensor, de palabra y por escrito, del culto de las imágenes sagradas -que consideraba palabra de Dios que nos entra por los ojos- contra los iconoclastas capitaneados por el emperador León Isáurico, que pretendían su supresión. Murió en su monasterio a mediados del siglo VIII.-  

Oración : Te rogamos, Señor, que nos ayude en todo momento la intercesión de san Juan Damasceno, para que la fe verdadera que tan admirablemente enseñó sea siempre nuestra luz y nuestra fuerza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 




ME LLAMASTE, SEÑOR, PARA SERVIR A TUS HIJOS
De la Declaración de la fe, de san Juan Damasceno






Tú, Señor, me sacaste de los lomos de mi padre; tú me formaste en el vientre de mi madre; tú me diste a luz niño y desnudo, puesto que las leyes de la naturaleza siguen tus mandatos.

Con la bendición del Espíritu Santo preparaste mi creación y mi existencia, no por voluntad de varón, ni por deseo carnal, sino por una gracia tuya inefable. Previniste mi nacimiento con un cuidado superior al de las leyes naturales; pues me sacaste a la luz adoptándome como hijo tuyo y me contaste entre los hijos de tu Iglesia santa e inmaculada.

Me alimentaste con la leche espiritual de tus divinas enseñanzas. Me nutriste con el vigoroso alimento del cuerpo de Cristo, nuestro Dios, tu santo Unigénito, y me embriagaste con el cáliz divino, o sea, con su sangre vivificante, que él derramó por la salvación de todo el mundo.

Porque tú, Señor, nos has amado y has entregado a tu único y amado Hijo para nuestra redención, que él aceptó voluntariamente, sin repugnancia; más aún, puesto que él mismo se ofreció, fue destinado al sacrificio como cordero inocente, porque, siendo Dios, se hizo hombre y con su voluntad humana se sometió, haciéndose obediente a ti, Dios, su Padre, hasta la muerte, y una muerte de cruz.

Así, pues, oh Cristo, Dios mío, te humillaste para cargarme sobre tus hombros, como oveja perdida, y me apacentaste en verdes pastos; me has alimentado con las aguas de la verdadera doctrina por mediación de tus pastores, a los que tú mismo alimentas para que alimenten a su vez a tu grey elegida y excelsa.

Por la imposición de manos del obispo, me llamaste para servir a tus hijos. Ignoro por qué razón me elegiste; tú solo lo sabes.

Pero tú, Señor, aligera la pesada carga de mis pecados, con los que gravemente te ofendí; purifica mi corazón y mi mente. Condúceme por el camino recto, tú que eres una lámpara que alumbra.

Pon tus palabras en mis labios; dame un lenguaje claro y fácil, mediante la lengua de fuego de tu Espíritu, para que tu presencia siempre vigile.

Apaciéntame, Señor, y apacienta tú conmigo, para que mi corazón no se desvíe a derecha ni izquierda, sino que tu Espíritu bueno me conduzca por el camino recto y mis obras se realicen según tu voluntad hasta el último momento.

Y tú, cima preclara de la más íntegra pureza, excelente congregación de la Iglesia, que esperas la ayuda de Dios, tú, en quien Dios descansa, recibe de nuestras manos la doctrina inmune de todo error, tal como nos la transmitieron nuestros Padres, y con la cual se fortalece la Iglesia.



                                                            Ven Espiritu Santo



Vamos a prepararnos en este Adviento con la ayuda del Espiritu Santo para consolar nuestro corazon y perseverar en la oracion que nos santifica..
 
Consagración al Espíritu Santo

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagracion perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.

Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.
¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.

 Gloria al Padre Creador. 
Gloria al Hijo Redentor. 
Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén







VEN, ESPÍRITU CREADOR
Rezada a diario por el Papa JPII


Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fíeles
y llena de la divina gracia los corazones,
que Tú mismo creaste.

Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios;
Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y, con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra débil carne,

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección,
evitaremos todo lo nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu
creamos en todo tiempo.,

Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos. Amén.

V. Envía tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.



Oremos.
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.




14 Mensaje de la Santísima Virgen.

Poco a poco la Santísima Virgen va espaciando sus apariciones, pero no sus mensajes. En esta oportunidad escogió el mediodía, las 12:00 en punto, para que con el rezo del Ángelus hiciera llegar este mensaje el día 10 de abril de 1994, que constituye el número 14 de los que ha dirigido a las almas consagradas, aunque no deja de sugerir algún consejo que resulta válido para todo el que lo reciba.

Estos mensajes eran entregados por la receptora a la superiora, quien a su vez los hacía escribir de alguna manera (en máquina o en computadora) y luego se les sacaba copia y eran enviados, después de haber sido leídos en la casa de Carrizal, a las demás casas de la Congregación y a otras casas de Congregaciones que mantenían el interés por ellos.


El mensaje décimo cuarto dice lo siguiente




:



"Hijitos, hijitas:

Os traigo paz y alegría en el nombre de mi Hijo Jesús. Llenad vuestras vidas de alegría, humildad y sencillez. Os pido fidelidad a Dios Padre y estad atentos a la gracia.

Mi Hijo Jesús vive intensamente en vosotros. El Espíritu os guía y sostiene. Vivid en Dios plenamente vuestra consagración: sed obedientes y castos, con la mirada fija en mi amado Hijo Jesús.

HIJITOS, HIJITAS: ORAD, ORAD DE CORA­ZÓN. Hay que devolver a la Iglesia su carácter sagrado. La Iglesia debe acoger a las almas con la ternura y la indulgencia de una madre. Bajo ningún pretexto debe pertenecer al mundo. Lo que viene de Dios sigue siendo de Dios; lo que viene del mundo sigue siendo del mundo.

Hijitos míos: pido respeto al sacerdote que es el Ministro de Dios. La falta de respeto al sacerdote es una falta de respeto a mi Hijo Jesús. Sí, hijitos, debéis enseñarlo a mis más pequeños: todos los hombres son iguales ante Dios pero el sacerdote sigue siendo el alma elegida; no la juzguéis, sea como sea, pertenece a Dios hacerlo.

Os pido: orad por ellos. Satanás los persigue de formas insospechadas. Sólo con la oración podréis vencerlo.

Hijitos, hijitas: la pasión de mi amado Hijo Jesús se renueva en vosotros; su dolor se derrite en vues­tros corazones. El amor es vuestra fuerza. Levantad los ojos al cielo, hacia vuestro Dios y vuestro Padre, pedid misericordia. La copa de la amargura rebosa y el amor no puede abrirse camino en este barro de pecado que constituye el mundo enloquecido.

Si pensáis en Dios con fe y le amáis de verdad el mal será vencido.

Os tengo en mi corazón.


Sitio Oficial

 

sábado, 12 de noviembre de 2016

Hijitos, hijitas: ¡Con qué amor y alegría os doy a conocer mi advocación, para que la deis a conocer llenos de mi amor por el mundo entero! Hijitos míos: mi corona de espinas representa la Eucaristía, que es alimento y centro de vuestras vidas. .."



Evangelio según san Lucas 18, 1-8
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola:
"En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que le solicitaba con frecuencia:"Hazme justicia frente a mi adversario"".
Por mucho tiempo el juez no le hizo caso, pero después se dijo:
"Aunque no temo a Dios ni respeto a nadie, por la insistencia de esta viuda le haré justicia para que no me siga molestando".
Dicho esto, Jesús comentó:
"Si así pensaba el juez injusto, ¿creen acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche? ¿Que los hará esperar? Yo les aseguro que les hará justicia sin tardar.
Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen que encontrará esta fe en la tierra?"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.



salmo 111

Dichosos los que temen al Señor.

Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
Dichosos los que temen al Señor.

Fortuna y bienestar habrá en su casa; siempre obrarán conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla.
Dichosos los que temen al Señor.

Dichosos los que compadecidos prestan, y llevan su negocio honradamente. Jamás se desviarán, vivirá su recuerdo para siempre.
Dichosos los que temen al Señor

.




Oremos a Dios Padre, en el nombre de Jesús, el Buen Pastor, de quien procede toda reconciliación con Dios y con nuestros hermanos.

-Para que la Iglesia sea siempre instrumento de reconciliación y lugar de acogida de todos, incluidos los descarriados.

-Para que los sacerdotes, compartiendo los sentimientos de Jesús, ejerzan con bondad y delicadeza el ministerio sacramental del perdón.

-Para que los cristianos, en el ambiente en que nos desenvolvemos, hagamos presente a Cristo, manso y humilde de corazón.

-Para que los cristianos festejemos y celebremos con gozo el retorno a la casa paterna, de cuantos la habían abandonado o se habían extraviado.

Oración: Escúchanos, Padre de bondad, y enséñanos a compartir con los demás el perdón y la misericordia que sin medida recibimos de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.






Hoy pedimos por los sacerdotes de un modo especial

Preces para pedir sacerdotes santos

Para conseguir el perdón de los pecados,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que no nos falte la Sagrada Eucaristía,
 Señor, danos sacerdotes santos.

Para que prediquen a Cristo, y a éste crucificado,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que den testimonio de la Verdad,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que los niños conserven la Gracia,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que la juventud conozca y siga a Cristo,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que los mayores conformen sus vidas según la Ley de Dios,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que tengamos hogares cristianos,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que en nuestros pueblos se viva la unión y la caridad
cristiana,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que los enfermos reciban los auxilios espirituales,
Señor, danos sacerdotes santos.

Para que nos acompañen a la hora de nuestra muerte, y
ofrezcan la Santa Misa por nosotros,
Señor, danos sacerdotes santos.

Santa María, Madre de la Iglesia, Reina de los Apóstoles,
alcánzanos del Señor muchos y santos sacerdotes. Así sea.


Corazon Eucaristico de Jesus 

meditacion con los Mensajes de Maria Madre de las Almas Consagradas



11° Mensaje de la Santísima Virgen.



Es el día 22 de enero de 1994, cuando llegó el primer mensaje del año, otorgado por la Santísima Virgen tanto a la Hermana Mary Carmen como al Ing. Padrón, a cada cual en su residencia habitual y por tanto a distancia de varios kilómetros uno del otro.



La particularidad de este mensaje es que la Virgen lo transmite a la misma hora a las dos personas separadas por la distancia, es decir a las 7:30 p.m., y existe otra peculiaridad importantísima. Fue en este mensaje cuando la Santísima Virgen se dignó explicar el significado de los símbolos que la acompañaron durante su primera aparición.



Además la Virgen insistió en la necesidad de que esta advocación fuese anunciada y conocida por el mundo entero. Sus planes y designios no se circunscriben al convento de las hermanas. Veamos el texto:

Hijitos, hijitas:



Acercaos a vuestra Madre, unidos en la oración y en la penitencia, en estos tiempos que vivís de grandes tribulaciones y de aquellas que se aproximan.

Dios Padre me ha enviado para que os acerquéis a Mí, que os conduciré por el camino de mi Hijo Jesús.



Hijitos míos: caminad todos unidos en la oración y el amor.

Hijitos, hijitas: de vuestra participación cristiana dependerá la salvación de muchas almas y del mundo. Dios en su infinita misericordia os ha mostrado señales para vuestra reconciliación con El; señales que no habéis comprendido, señales que no habéis atendido.

Escuchad: recordad el día en que fuisteis llamados y los sacrificios que por amor a Dios pudisteis vencer. Atended ahora al compromiso adquirido y al compromiso de vuestra existencia en la tierra.

Este mi bosquecito es puerto de salvación de mis almas consagradas.

Hijitos, hijitas: ¡Con qué amor y alegría os doy a conocer mi advocación, para que la deis a conocer llenos de mi amor por el mundo entero!

Hijitos míos: mi corona de espinas representa la Eucaristía, que es alimento y centro de vuestras vidas.

Mi vestido blanco con estrellas representa la luz que a través de Mí brilla en vosotros.

Mi Rosario, cadena que os ata a mí, representa el camino que os lleva al cielo.

El corazón representa a todas mis almas consa­gradas. La cruz que sale de él es la entrega incondicional de vuestras vidas. Los rayos son las gracias que a través de Mí, mi Hijo Jesús, derrama sobre vosotros.

Mi hijo Jesús con los brazos extendidos y la mirada fija en vuestra entrega os recibe a todos unidos en un solo corazón.

Os cubro con mi manto





Una vez más la Virgen manifestó su deseo e intención de que todos los mensajes fuesen divulgados y enviados al mundo entero. En un futuro a mediano plazo Ella misma irá poniendo en el camino las señales que van a conducir a que tal deseo se cumpla venciendo todos los obstáculos.


Noviembre mes de Maria
Oraciones y Modo de practicar este mes dedicado a Maria Santisima 


Puedes imprimir estas imagenes o Bien practicarlas aqui con nosotros-

Oraciones
Mes de Maria
Por los sacerdotes 
por los Diaconos permanentes
Por los seminaristas
por las almas consagradas
por las intenciones de La Santisima Virgen Maria

Sea por siempre Bendita y Alabada la purisima Concepcion de Maria Santisima concebida sin mancha de pecado original. Amen

 

Señor mio, Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío,
por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido;  propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocaciones de ofenderos,  confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta, ayudado de Vuestra Divina Gracia y de la poderosa intercesion de vuestra Madre, Maria Santisima, a la que deseo obsequiar este mes. Asi sea.



Oracion de San Bernardo


Acordaos, oh piadosisima Virgen María, que jamas se oyó decir, que ninguno de cuantos han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido jamas abandonado de vos. Animado por esta confianza, a vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me animo a comparecer ante vos. Madre de Dios, no desechéis mis suplicas, antes bien, escuchadlas y aceptadlas benignamente.Amen.




Flor Espiritual de Cada Dia
Dia 12 (Sabado)
Hacer durante el dia varias Jaculatorias en honor de la Virgen Maria 



Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.

Virgen, Madre de Dios, María, rogad a Jesús por mi.

María, madre de gracia, madre de misericordia, protégenos del enemigo y ampáranos en la hora de la muerte.


Mas Jaculatorias