A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

viernes, 24 de marzo de 2017

Dios Padre nuestro, acuérdate con bondad de tu Iglesia y de cuantos confiamos en la intercesión de aquélla que fue anunciada como Madre virginal de tu Hijo Jesucristo. Él que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.



LA MATERNIDAD DE MARÍA
EN LA ECONOMÍA DE LA GRACIA
Concilio Vaticano II, Const. «Lumen gentium»
(nn. 61-63)

La Santísima Virgen, predestinada desde la eternidad como Madre de Dios junto con la encarnación del Verbo de Dios por decisión de la divina Providencia, fue en la tierra la excelsa Madre del divino Redentor, la compañera más generosa de todas y la humilde esclava del Señor. Concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo al Padre en el templo, sufriendo con su Hijo que moría en la cruz, colaboró de manera totalmente singular a la obra del Salvador por su fe, esperanza y ardiente amor, para restablecer la vida sobrenatural de los hombres. Por esta razón es nuestra madre en el orden de la gracia.

Esta maternidad de María perdura sin cesar en la economía de la gracia, desde el consentimiento que dio fielmente en la Anunciación, y que mantuvo sin vacilar al pie de la cruz, hasta la realización plena y definitiva de todos los escogidos. En efecto, con su asunción a los cielos, no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna. Con su amor de Madre cuida de los hermanos de su Hijo que todavía peregrinan y viven entre angustias y peligros hasta que lleguen a la patria feliz. Por eso la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. Lo cual, sin embargo, se entiende de tal manera que no quite ni añada nada a la dignidad y a la eficacia de Cristo, único Mediador.

En efecto, ninguna criatura puede ser puesta nunca en el mismo orden con el Verbo encarnado y Redentor. Pero, así como en el sacerdocio de Cristo participan de diversa manera tanto los ministros como el pueblo creyente, y así como la única bondad de Dios se difunde realmente en las criaturas de distintas maneras, así también la única mediación del Redentor no excluye, sino que suscita en las criaturas una colaboración diversa que participa de la única fuente.

La Iglesia no duda en atribuir a María esta misión subordinada, la experimenta sin cesar y la recomienda al corazón de sus fieles para que, apoyados en su protección maternal, se unan más íntimamente al Mediador y Salvador.

La Bienaventurada Virgen, por el don y la función de ser Madre de Dios, por la que está unida al Hijo Redentor, y por sus singulares gracias y funciones, está también íntimamente unida a la Iglesia.

 La Madre de Dios es figura de la Iglesia, como ya enseñaba San Ambrosio: en el orden de la fe, del amor y de la unión perfecta con Cristo. Ciertamente, en el misterio de la Iglesia, que también es llamada con razón madre y virgen, la Santísima Virgen María fue por delante mostrando en forma eminente y singular el modelo de virgen y madre. En efecto, por su fe y su obediencia engendró en la tierra al Hijo mismo del Padre, ciertamente sin conocer varón, cubierta con la sombra del Espíritu Santo, como nueva Eva, prestando fe no adulterada por ninguna duda al mensaje de Dios, y no a la antigua serpiente. Dio a luz al Hijo, al que Dios constituyó el mayor de muchos hermanos (Rom 8,29), es decir, de los creyentes, a cuyo nacimiento y educación colabora con amor de madre



LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS
De la homilía de S. S. Benedicto XVI en la concelebración
de la solemnidad de la Anunciación del Señor (25-III-2006)

Es para mí motivo de gran alegría presidir esta concelebración con los nuevos cardenales, después del consistorio de ayer, y considero providencial que se realice en la solemnidad litúrgica de la Anunciación del Señor y bajo el sol que el Señor nos da. En efecto, en la encarnación del Hijo de Dios reconocemos los comienzos de la Iglesia. De allí proviene todo. Cada realización histórica de la Iglesia y también cada una de sus instituciones deben remontarse a aquel Manantial originario.

Deben remontarse a Cristo, Verbo de Dios encarnado. Es él a quien siempre celebramos: el Emmanuel, el Dios-con-nosotros, por medio del cual se ha cumplido la voluntad salvífica de Dios Padre. Y, sin embargo (precisamente hoy contemplamos este aspecto del Misterio) el Manantial divino fluye por un canal privilegiado: la Virgen María. Con una imagen elocuente san Bernardo habla, al respecto, de acueducto. Por tanto, al celebrar la encarnación del Hijo no podemos por menos de honrar a la Madre. A ella se dirigió el anuncio angélico; ella lo acogió y, cuando desde lo más hondo del corazón respondió: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38), en ese momento el Verbo eterno comenzó a existir como ser humano en el tiempo.

De generación en generación sigue vivo el asombro ante este misterio inefable. San Agustín, imaginando que se dirigía al ángel de la Anunciación, pregunta: «¿Dime, oh ángel, por qué ha sucedido esto en María?». La respuesta, dice el mensajero, está contenida en las mismas palabras del saludo: «Alégrate, llena de gracia». De hecho, el ángel, «entrando en su presencia», no la llama por su nombre terreno, María, sino por su nombre divino, tal como Dios la ve y la califica desde siempre: «Llena de gracia (gratia plena)», y la gracia no es más que el amor de Dios; por eso, en definitiva, podríamos traducir esa palabra así: «amada» por Dios (cf. Lc 1,28).

Orígenes observa que semejante título jamás se dio a un ser humano y que no se encuentra en ninguna otra parte de la sagrada Escritura. Es un título expresado en voz pasiva, pero esta «pasividad» de María, que desde siempre y para siempre es la «amada» por el Señor, implica su libre consentimiento, su respuesta personal y original: al ser amada, al recibir el don de Dios, María es plenamente activa, porque acoge con disponibilidad personal la ola del amor de Dios que se derrama en ella. También en esto ella es discípula perfecta de su Hijo, el cual realiza totalmente su libertad en la obediencia al Padre y precisamente obedeciendo ejercita su libertad.

En la segunda lectura hemos escuchado la estupenda página en la que el autor de la carta a los Hebreos interpreta el salmo 39 precisamente a la luz de la encarnación de Cristo: «Cuando Cristo entró en el mundo dijo: (...) "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad"» (Heb 10,5-7). Ante el misterio de estos dos «Aquí estoy», el «Aquí estoy» del Hijo y el «Aquí estoy» de la Madre, que se reflejan uno en el otro y forman un único Amén a la voluntad de amor de Dios, quedamos asombrados y, llenos de gratitud, adoramos.



Oremos

Presentemos nuestras súplicas al Padre, recordando el momento en que el Verbo de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros.

-Por la Iglesia santa de Dios: para que reciba en su corazón y en su mente al Verbo divino a ejemplo de María, la Virgen creyente.

-Por todos aquellos a los que todavía no ha sido anunciado el Evangelio: para que Dios les envíe mensajeros de su palabra.

-Por los enfermos y los que sufren por cualquier causa: para que reciban con esperanza el anuncio de la encarnación del hijo de Dios.

-Por todos los creyentes: para que, atentos a la palabra de Dios, estemos siempre dispuestos a hacer su voluntad.

Oración: Dios Padre nuestro, acuérdate con bondad de tu Iglesia y de cuantos confiamos en la intercesión de aquélla que fue anunciada como Madre virginal de tu Hijo Jesucristo. Él que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


Franciscanos.org


 


Maria es otra muestra de la presencia tierna y cariñosa de Dios. Ella es consolacion y Paz, Transforma la aspereza en dulzura y el combate en ternura. Ella es Benigna y Suave, sufre con los que sufren, queda con los que se quedan, parte con los que parten.. La Madre es paciencia y seguridad. Es nuestro Gozo, nuestra alegria y nuestra quietud.

Rezamos como un pueblo unido junto a Maria nuestra Madre Buena

Pidiendo la luz y la calma al Espiritu Santo
Divino Espíritu, por los méritos de Jesucristo y la intercesión de tu Esposa, María Santísima, te suplico que vengas a mi corazón y me comuniques la plenitud de tus dones, para que, iluminado y confortado por ellos, viva según tu voluntad, muera entregado a tu Amor y así merezca cantar eternamente tus infinitas misericordias. Amén.
Espíritu de Paz, concédenos tu paz, aquella paz que el mundo no puede dar.

Espíritu de Paciencia, enséñanos a sobrellevar las adversidades de la vida sin indagar el por qué de ellas y sin quejarnos.

Espíritu de Benignidad, haz que juzguemos y tratemos a todos con benevolencia sincera y rostro sonriente, reflejo de tu infinita suavidad.
Espíritu de Bondad, concédenos el desvivirnos por los demás, y derramar a manos llenas, cuantas obras buenas nos inspires.

rezamos un Misterio del Santo rosario


Oremos con Maria

Maria Madre de las Almas Consagradas

jueves, 23 de marzo de 2017

Hermanas Misioneras de San Francisco Javier

Mision Apostolado Vocacional

Te Invitamos a Conocer y ayudar a las hermanas Misioneras de San Francisco Javier si puedes Imprime este Triptico y entregalo a alguna Joven que aun tiene dudas tal vez esta puede ser una opcion muy linda para Su Encuentro con Jesus Buen Pastor.. Dios te Bendiga!

.Quien Es San Francisco Javier

La Biografia de San Francisco puedes encontrarla Aqui 

Relataremos una parte para Orar Juntos y Meditar la Obra Misionera de Este Buen Santo Patrono de las Misioneras





"SAN FRANCISCO JAVIER"
(1506-1552)
"Es tanta la multitud de los que se convierten a la Fe de Cristo en esta tierra donde ando, que muchas veces me acaece tener los brazos cansados de bautizar, y no poder hablar de tantas veces decir el Credo y los Mandamientos en lengua de ellos". San Francisco Javier



Ignacio de Loyola y Francisco Javier fueron dos hombres grandes de la España conquistadora del siglo XVl. Loyola dejó de servir a su "Rey temporal", el Emperador Carlos V, y pasó al servicio de su "Rey eterno", Jesucristo. Fundó la Compañía de Jesús con un grupo de amigos, estudiantes de la Universidad de París. Entre ellos sobresalía Javier, el que con el tiempo habría de llegar a ser uno de los misioneros más notables de la historia cristiana.

Francisco de Jaso y Javier nació el 7 de abril de 1506, último hijo de Don Juan de Jaso y Doña María de Azpilcueta, señores de Javier, en Navarra (España). Su padre era hombre de confianza del Rey de Navarra Don Juan D'Albret. Pero en 1515 España absorbió a Navarra y los señores de Javier perdieron sus privilegios. Pocos meses después, el padre de Francisco moría. El pequeño tenía apenas nueve años.


En 1525, Javier comenzó su carrera en la Universidad de París, la más famosa de su tiempo: un año de preparatorio, tres años y medio de filosofía para adquirir el grado de "Maestro en Artes", luego tres años de enseñanza en un colegio en calidad de "suplente" de algún gran profesor y luego cuatro años de teología, para obtener el ansiado título de Doctor.Francisco se hospedaba en el colegio de Santa Bárbara. Debía compartir su cuarto con un estudiante de Saboya
(Francia) llamado Pedro Fabro, que se preparaba para el sacerdocio. Fabro se limitó a dar ejemplo de corrección al joven navarro y Javier pronto se dio cuenta que ese era el camino de la verdad. 

Un hecho, aparentemente casual, comenzó a cambiar la vida de Javier: en octubre de 1529 llegó un nuevo huésped a Santa Bárbara y lo alojaron precisamente en el cuarto de Fabro y Javier. Era aquel español que ya conocemos, entrado en años y ligeramente cojo, que venía a comenzar sus estudios: Ignacio de Loyola.


La gota de agua que perforó la roca fueron las palabras de Cristo: "¿Qué le aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?". Adquirir mucha ciencia y mucho prestigio. Bien, y qué...? Tener mucho poder y mucho dinero... ¿Y qué? "¿Qué le aprovecha al hombre...?" Las palabras de Ignacio fueron penetrando en Francisco, que era ambicioso, sí, pero que ante todo quería la verdad. 

Finalmente aceptó hacer los Ejercicios Espirituales durante un mes y allí descubrió el sentido profundo de su vida y se encontró frente a frente con Jesucristo: en adelante no tuvo más Jefe que a El, ni más ambición que dar a conocer su Verdad.
El 15 de agosto de 1534, Javier con Loyola, Fabro y otros cuatro compañeros, subieron a la capillita de Montmartre y ofrecieron a Dios sus votos de pobreza; castidad y peregrinar a Jerusalén. Lo que sigue, ya nos es conocido. Terminaron sus estudios. Se ordenaron sacerdotes en 1537 y se fueron a presentar al Papa Paulo I11, quien aprobó la Compañía de Jesús en 1540.

 De sus 15 años sacerdotales, Javier pasó 11 en el oriente. Calculan que anduvo (casi siempre a pié descalzo) de 30 a 40 mil kilómetros. Navegó durante unos 30 meses en aquellas peligrosas e incómodas embarcaciones: unos 15.000 km. de Lisboa a Goa. Unos 1.000 km. de Goa a las costas de Pesquería: esto 13 veces! Dos veces 7.000 km. para misionar en las islas del Pacífico. Dos veces 8.000 km. en su viaje al Japón. Finalmente 7.000 km. para ir a morir a las costas de China. No se recuerda en la historia humana otro caso semejante de ambición: ni la sed de oro de los conquistadores, ni el ansia de fama de los descubridores, pueden compararse a la pasión con que Javier se lanzó a presentar al mundo la fe de Jesucristo, aquel Jefe que descubrió cuando hizo los Ejercicios Espirituales.


"...quiso visitar todas las islas del Pacífico, ignorando que la sola actual Indonesia tiene más de 3.000 islas! Y se arriesgó en una piragua a misionar en las peligrosas islas del Moro, contra el parecer de los portugueses, sin más armas que su Crucifijo. 

Allí su alegría espiritual no tuvo límites. Veamos lo que escribe: "Nunca me acuerdo de haber tenido tantas y tan continuas consolaciones espirituales como en estas islas, sintiendo muy poco los trabajos corporales: andar continuamente en islas cercadas de enemigos, y pobladas de amigos no muy seguros, y en tierras que carecen de todos los remedios para las enfermedades corporales y de casi todas las ayudas humanas para conservar la vida, Mejor será llamarlas "Islas de esperar en Dios" que islas del Moro".

 

Javier llegó del Japón un poco disminuido. Tenía 45 años, pero parecían estar muy lejanos los tiempos del apuesto deportista de París. Así nos describe su físico un testigo: "Era el Padre Maestro Francisco de estatura antes grande que pequeña, el rostro bien proporcionado, blanco y colorado, alegre y de muy buena gracia. Los ojos negros, la frente amplia, el cabello y barba negra. Tenía el vestido pobre y limpio y la ropa suelta, sin manteo ni otro algún vestido, porque este era el modo de vestir de los sacerdotes pobres de la India. Iba casi siempre con los ojos puestos en el cielo, con cuya vista dicen que hallaba particular consuelo y alegría"...



"... El misionero cayó enfermo. Con sangrías y purgantes trataban de bajarle la fiebre sus dos acompañantes, el indio Cristóbal y el chino Antonio. Casi todas las naves portuguesas abandonaron la isla el 19 de noviembre. Javier deliraba de fiebre en una choza pajiza, atravesada por el viento frío del invierno que se iniciaba. Orando a Jesús y a la madre de Dios, se fue extinguiendo en la madrugada del 3 de diciembre de 1552.

Sus acompañantes lo enterraron al día siguiente en una cueva de la isla. Más tarde, los cristianos de (a India vinieron por su cuerpo, lo hallaron incorrupto y lo llevaron a Goa. Allí está expuesto a la veneración de los cristianos, sucesores de los que él bautizó.

Su brazo derecho fue llevado a Roma y se encuentra en un altar de la Iglesia del Gesù.

Fue grande la obra de Javier. Pero nunca fue más grande que en el momento de morir en el inmenso desamparo de una isla abandonada, fracasado su intento de conquistar para Cristo el imperio chino. Fue el fundador de la Compañía de Jesús en el oriente, y sus sucesores no han dejado apagar la antorcha misionera. Fue un ambicioso sin medida, por la única causa que vale la pena sacrificarlo todo: el reino de Cristo en el mundo entero!

Fue canonizado el 12 de marzo de 1622 por el Papa Gregorio XV, junto con su amigo Ignacio de Loyola, el hombre que Dios puso en su camino para reorientar su vida. El Papa Pío X nombró a Francisco Javier, Patrono de toda la obra misionera de la Iglesia.



Novena de la Gracia

Por la señal... Señor mío Jesucristo...

Amable y lleno de caridad San Francisco Javier, adoro contigo humildemente a la Santísima Trinidad y le doy gracias por los singulares dones de gracia que te concedió en vida y por la gloria de que ya gozas. Te suplico con todo el afecto de mi alma, me consigas, por tu poderosa intercesión, la gracia importantísima de vivir y morir santamente. Te pido, también, me alcances la gracia... (aquí se hace la petición).
Y si lo que pido no conviene a mayor gloria de Dios y bien de mi alma, quiero alcanzar lo que para eso sea más conveniente. Amén. (Padre Nuestro, Avemaría y Gloria).

Oración

¡Oh Dios que quisiste agregar a tu Iglesia las naciones de las Indias por la predicación y por los milagros de San Francisco Javier! Concédenos, que, pues, veneremos la gloria de sus insignes merecimiento, imitemos también los ejemplos de sus heroicas virtudes. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Fuente; Comunidad Misionera San Francisco Javier


Madre Isabel Fernández


 Fundadora de las Hermanas Misioneras de San Francisco Javier


En el año 2000, la Madre Isabel Fernández ha sido reconocida por la Iglesia Católica como Sierva de Dios. Parte de sus pensamientos eran: “La oración y la Fe todo lo pueden”; “Pasar haciendo el bien, con mucha modestia, pocas palabras y muchas obras”; “Cuando buscamos a los niños, buscamos a Dios”; “Virgen del Carmen, bendice los destinos de nuestra patria”. Tomó como lema de su vida la frase evangélica: “Buscad el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura.”
(Mateo 6.33)
La Congregación de Hermanas Misioneras de San Francisco Javier tiene casas en Argentina y una en Paraguay. “No somos educacionistas sino catequistas. Nuestro fin primordial, aparte de la educación pedagógica es la catequesis, en especial la familiar. La Madre Fundadora siempre apuntó a la familia”, señala la Madre Margarita. Actualmente en Colón acompaña a la Madre la Hermana Celina Heit.




Fuente Entre Rios


Mision de Maria Madre de las Almas Consagradas



Evangelio
según San Lucas 11,14-23

Jesús estaba expulsando a un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio, el mudo empezó a hablar. La muchedumbre quedó admirada,
pero algunos de ellos decían: "Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios".
Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo.
Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: "Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra.
Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul.
Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces.
Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza del dedo de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.
Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras,
pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita el arma en la que confiaba y reparte sus bienes.
El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.

Palabra del Señor

 San Pablo a los Corintios: «¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de todo consuelo, que nos consuela en cualquier tribulación nuestra hasta el punto de poder consolar nosotros a los demás en cualquier lucha, mediante el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios! Porque lo mismo que abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, abunda también nuestro consuelo gracias a Cristo» (2 Cor 1,3-5)


Antífona que reiteraba san Francisco: «Santa Virgen María, no ha nacido en el mundo ninguna semejante a ti entre las mujeres, hija y esclava del altísimo y sumo Rey, el Padre celestial, Madre de nuestro santísimo Señor Jesucristo, esposa del Espíritu Santo: ruega por nosotros... ante tu santísimo amado Hijo, Señor y maestro» (OfP Ant).






En comunión de fe y de esperanza con la Virgen María, dirijamos al Padre nuestra oración, diciéndole y repitiéndole: Hágase en nosotros tu voluntad, Señor.

-Para que toda la Iglesia acoja dócilmente el anuncio del Ángel a María, con toda su carga de novedad y de gracia.

-Para que, a ejemplo de Cristo y de María, sepamos adherirnos con amor a la voluntad del Padre y ponerla en el centro de nuestras opciones de vida.

-Para que en Cristo, nuevo Adán, y en María, nueva Eva, sea reconocida la imagen y dignidad de la persona humana, salida de las manos del Creador.

-Para que la sabiduría del Evangelio inspire siempre a la humanidad y la oriente en el camino que lleva a la implantación del reino de Dios.

Oración: Dios Padre que, por el anuncio del ángel, nos revelaste la encarnación de tu Hijo, guíanos, por su pasión y cruz y con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Fuente Franciscanos.org

 


“JESUS BUEN PASTOR, ESCÚCHANOS”

Por nuestra Iglesia, para que en ella nazcan cada día nuevas y santas vocaciones que edifiquen al Reino. Oremos.

Por nuestra querida Argentina, para que en ella haya numerosas vocaciones a la vida consagrada que pueden ayudar al pueblo a vivir los valores de Jesús. Oremos. 


Para mas vocaciones sacerdotales y religiosas en Todo el Mundo.. Oremos

Por nuestro Seminario Diocesano “Jesús Buen pastor”, que este año ha festejado su 65° aniversario, para que sigas dando perseverancia y fidelidad a los que allí se forman. Oremos.

Por toda comunidad parroquial, para que con su oración ayude a muchos jóvenes a disponerse para siempre y por completo al seguimiento de Jesucristo. Oremos.

Fuente Seminario Mayor Rio Cuarto 


Pedimos Especialmente por mas vocaciones en las congregaciones religiosas 
Hoy Visitamos la Congregacion de las Hermanas Misioneras de San Francisco Javier-
Te Compartimos parte de la Visita  y te contamos que alli se encuentra paseando y rogando por ellas la Santisima Virgen Maria Madre de las Almas Consagradas peregrina del Movimiento Mariano Arcas Sagrados Corazones







Te Invitamos a orar el Santo Rosario por las Vocaciones


lunes, 20 de marzo de 2017

"Busquemos una espiritualidad de la hospitalidad, de la alegría, de la cercanía”,

Recuerdos del Retiro con los Obispos de la Diocesis de San Isidro!!!

Bajo el lema “Contaron lo que les había pasado en el camino”, el sábado 18 de marzo se realizó el 3° Retiro diocesano que estuvo iluminado por el Evangelio de Emaús y en el que participaron más de seiscientos agentes de pastoral de distintas parroquias de la Diócesis; sacerdotes, religiosas, junto a sus comunidades se hicieron presentes en este nueva invitación del Consejo Diocesano de Pastoral.

 Este Retiro además dio comienzo al camino hacia la celebración de los 60 años de la Diócesis, razón por la cual los Obispos invitaron a toda la Diócesis a hacer un alto en el camino para mirar con gratitud la acción de Dios en nuestra historia y abrirse a la Gracia en este tiempo presente.




Monseñor Ojea pidió a los agentes de pastoral renovar la espiritualidad misionera expresando que: "Busquemos una espiritualidad de la hospitalidad, de la alegría, de la cercanía”, remarcando en una espiritualidad de “oración y compromiso con el hermano, dos instancias que no se conciben como separadas, sino como dos momentos del latido del corazón”.




El encuentro culminó con la celebración de la Misa. En este marco los Obispos entregaron la Carta Pastoral que han escrito en ocasión de celebrarse los 60 años de la Diócesis.








Arca de Oracion San Juan Pablo II Participo del Evento junto a la Parroquia Santo Tomas Moro de Vte Lopez





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“La oración es el alimento del alma y la presencia de Dios bien llevada es una oración no interrumpida”Madre María Josefa



Evangelio
según san Mateo 1, 16. 18-21. 24

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados".

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.
Palabra del Señor.



Salmo 94

Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a Él, llenos de júbilo, y démosle gracias
Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Vengan, puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; él es nuestro pastor y nosotros, sus ovejas.
Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón, como el día de la revelación en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras".
Señor, que no seamos sordos a tu voz





En este tiempo de Cuaresma roguemos a Dios nuestro Padre que nos ilumine para reconocerlo más y mejor en su Hijo y en nuestros hermanos.

-Para que purifique a la Iglesia en la sangre de Cristo y le conceda el don de la unidad.

-Para que dé la paz, la justicia, la libertad y el amor fraterno a quienes han sido iluminados por la luz de Jesucristo su Hijo.

-Para que los ciegos que no reconocen al Padre en la persona de Cristo y en su mensaje, sean iluminados por la luz de la fe.

-Para que los creyentes, llamados a dar testimonio de la luz de Cristo, clarifiquemos su noticia entre los hombres.

Oración: Señor, Dios nuestro, que nos has enviado a Jesucristo, luz del mundo, para iluminar las tinieblas de nuestra mente y de nuestro corazón, escúchanos y cura nuestra ceguera. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.







SANTA MARÍA JOSEFA DEL CORAZÓN DE JESÚS SANCHO DE GUERRA




“El amor preferencial de la Iglesia por los que sufren en el cuerpo o en el espíritu, es el carisma que la Madre María Josefa ha dejado a las Siervas de Jesús y a cuantos quieran dedicar su vida a enjugar las lágrimas de nuestros hermanos más necesitados”. 

(S.S Juan Pablo II, en la beatificación en Roma 1992)

Siervas de Maria de Martinez, pcia de Bs As.


Nació en Vitoria (España) en 1842. En 1860 estuvo a punto de entrar en las Concepcionistas de Aranjuez; una enfermedad se lo impidió. A los 22 años ingresó en las Siervas de María, donde fue recibida por santa Soledad Torres. El Señor quiso llevarla por otros caminos, y, tras consultar a santa Soledad y a san Antonio María Claret, dejó su congregación para fundar otra, parecida pero distinta, la de las Siervas de Jesús, dedicada a atender a los enfermos y a los pobres en sus domicilios. 
Murió en Bilbao el 20 de marzo de 1912. De ella dijo Juan Pablo II cuando la canonizó (1-X-2000): «Su estilo asistencial buscaba conjugar la atención material con la espiritual, procurando por todos los medios la salvación de las almas... Se entregó sin límites al servicio caritativo del enfermo en un clima de espíritu contemplativo, recordando que la asistencia no consiste sólo en dar medicinas y alimentos al enfermo; hay otra clase de asistencia y es la del corazón, procurando acomodarse a la persona que sufre»
Siervas de Jesus, Carrizal, Est. de Miranda,  Venezuela
 

El Instituto religioso que funda con ayuda del sacerdote Don Mariano José de Ibargüengoitia y otras cuatro religiosas, se dedica primeramente a la asistencia de enfermos a domicilio y más tarde se conjuga con el cuidado de enfermos y ancianos en hospitales, centros y residencias. Funda también guarderías para niños y asilos de ancianos. Sus primeros años es maestra de novicias y durante toda su vida lleva el cargo de Superiora General por órdenes de Roma. A las hermanas que se dirigian a asisitir a los enfermos les solía decir: “No crean hermanas que la asistencia consiste solo en dar las medicinas y la alimentación del enfermo; hay otra clase de asistencia que nunca deben olvidar y es la del corazón, procurando acomodarse a la persona que sufre, saliendo al encuentro de sus necesidades”


Era muy devota de la Santísima Trinidad, del Sagrado Corazón de Jesús, de la Santísima Virgen y del Patriarca San José. Del Corazón de Jesús, su principal devoción, recibió los sentimientos de bondad y de amor para cuidar a los enfermos y necesitados. 

 

Con este espíritu, las Siervas de Jesús, desde la muerte de su Madre M Josefa y hasta hoy, han continuado su servicio a los enfermos, con una generosa oblación de vida que recuerda a la desu Fundadora.

Además, de acuerdo al progreso de los tiempos y a las necesidades de la vida moderna, a la primitiva finalidad de asistencia a los enfermos, de asistir a personas ancianas en residencias y de acoger y asistir niños en las guarderías, han añadido otros como: comedores para indigentes, centros de acogida para enfermos de sida, centros de día para personas mayores, pastoral de la salud y otras obras de beneficencia y caridad, sobre todo en los países pobres de América Latina y Asia.

Hoy, en la actualidad, las 1050 Religiosas del Instituto de las Siervas de Jesús están presentes, además de España, en Italia, Francia, Portugal, Chile, Argentina, Colombia, México, Ecuador, Perú, República Dominicana, Paraguay, Filipinas.

fuente; vatican.va


Oremos Junto a la Iglesia

Para que todos los fieles, por medio de las penitencias y prácticas cuaresmales, sean purificados de sus culpas y vean fortalecida su vida cristiana, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Para que todos los pueblos alcancen la paz, la tranquilidad y el bienestar necesario, y puedan así buscar más fácilmente los bienes del cielo, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Para que el Señor conceda su fuerza a los que se ven tentados o se sienten turbados, infunda el deseo de la conversión a los pecadores y otorgue el consuelo del cielo a los que están tristes o abatidos, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.

Para que el Señor infunda en todos nosotros el deseo de una verdadera conversión, a fin de que nos preparemos a celebrar debidamente el sacramento pascual de la penitencia, roguemos al Señor.
Te lo pedimos Padre, escúchanos.


Señor Dios nuestro, fuente de todo bien, que nunca dejas de ofrecernos el agua viva de la gracia que brota de la roca, que es Cristo, el Salvador; escucha nuestras oraciones y concédenos el don del Espíritu, para que manifestemos con valentía nuestra fe y anunciemos con gozo a nuestros hermanos las maravillas de tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.








Tercera aparición de la Santísima Virgen.
Colectiva con las hermanas y la familia Padrón

El día 19 de febrero, viernes, se volvieron a encontrar las hermanas de la comunidad de las Siervas de Jesús y la familia Padrón en la casa religiosa de las apariciones para orar durante la hora santa ante el Santísimo expuesto, según la costumbre ya establecida para todos los viernes

Al terminar la adoración ante el Santísimo se dirigieron todos hacia el lugar de la aparición para rezar el santo rosario. Este lugar ejercía una atracción casi irresistible.

Estaban presentes: la superiora de las Siervas de Jesús hermana María Clara, la hermana Mary Carmen, protagonista de otros episodios ya mencio­nados e interlocutora constante en todas las apariciones, la hermana María Clelia, además de todos los inte­grantes de la familia Padrón.

Aún antes de empezar a rezar el rosario y siendo las 7 30 aproximadamente de la noche, se inició una lluvia de estrellas desde el cielo hacia la tierra, muy difícil de describir.

Afirma el Ing. Padrón que "eran estrellitas en movimiento, como si se desprendieran, dirigiéndose al lado derecho del caminito flanqueado con barandas de madera "

Al poco tiempo, unos segundos, la Santísima Virgen se hizo presente a unos 80 centímetros por encima de una mata de cambur. En esta oportunidad todos estaban ubicados muy cerca de la aparición por lo cual era posible detallar algunos aspectos. Veamos:
 El movimiento de las estrellas era semejante a una lluvia de lucecitas, con movimiento y dirección hacia el lugar de la aparición y permaneció todo el tiempo que duró la aparición.
 

 Durante la aparición la Santísima Virgen estuvo rodeada por pequeñas lucecitas, que titilaban en dos grupos: uno desde el color azul al verde, de verde a amarillo y de amarillo a blanco; el otro grupo de lucecitas titilaban desde el color morado al rojo, del rojo al morado y de rosado a blanco. Ambos grupos de lucecitas repetían en forma cíclica y sincrónica esos colores.
 

 La Santísima Virgen apareció descalza, parada encima de una nubecita que poco a poco se fue transformando en un corazón de gran tamaño y con una cruz en altorrelieve en el centro del mismo. La Virgen aparecía ubicada sobre el lado derecho del corazón y con el niño Jesús sentado en su brazo derecho.
 

 La túnica de la Santísima Virgen era de color blanco con incrustaciones de estrellitas iguales a las que titilaban, colocadas a igual distancia unas de las otras. El manto que la cubría era de color verde claro, con cierta tonalidad azulácea, con bordes dorados en su extremo. Tanto la Virgen como el Niño estaban coronados con una corona de espigas doradas, de una altura de unos 5 centímetros aproximadamente.
 

 Del corazón rojo se desprendían tres grupos de rayos luminosos, dos grupos desde los lados izquierdo y derecho y el tercero hacia abajo, hacia el piso Los rayos eran de color dorado
 

 Del lugar se había apoderado un silencio impre­sionante, porque en el exterior continuaba el ajetreo de los vehículos en la calle. Había una gran paz, tal como si el lugar se hubiese aislado del mundo entero. Este silencio era como una invitación hacia la oración profunda, hacia la contemplación, ya que nada era capaz de disturbarlos.

Con el permiso de la superiora hermana Clara todos se quedaron en vigilia, orando, rezando en voz alta y cantando

Al amanecer, el lugar apareció recubierto de escarchas de variados colores, tal como había ocurrido la primera vez, incluidos los zapatos y los vestidos y ropas de todos.

Cuenta la hermana Mary Carmen que durante ese día en particular se había venido sintiendo muy mal, tanto que se vio obligada a orarle a la Santísima Virgen en estos términos' "Madrecita querida, si tú quieres que esta noche te acompañe aquí en oración, dame salud, haz que desaparezca este dolor que tengo, porque ya no aguanto Quiero irme a acostar "Serían las 10.00 de la noche cuando la hermana empezó a sentirse mejor hasta que desapareció el dolor por completo.

La vigilia en oración duró hasta las dos y media de la madrugada para la hermana Mary Carmen, hora en que ella se dirigió a su cuarto para dormir. Tenía los pies congelados con el frío que hacía En esta época del año la temperatura suele descender durante las madrugadas hasta los 12 grados centígrados Los demás permanecieron hasta las 5 00 de la madrugada

Es preciso hacer notar a estas alturas que la hermana Mary Carmen fue siempre de constitución endeble y enfermiza Estaba muy delgada y con frecuencia padecía de intensos dolores de cabeza, los cuales se acrecentaban con el frío

La hermana Mary Carmen sintió en su corazón que la Virgen le susurraba "Aquí estoy Soy tu maestra Quiero guiarlas, ayudarlas, en este camino que las conduce a mi querido hijo Jesús No temáis Orad"

Y en esta aparición les hizo llegar el segundo gran mensaje



SEGUNDO MENSAJE

"Mis hijitas consagradas: como les anuncié he venido vestida de estrellas. ¿Me visteis? He venido para decirles con cuánto agrado ha visto mi Hijo Jesús la respuesta a mi petición de orar, que vosotras habéis realizado.

Es así como las quiere el Señor: unidas, ya que se acercan tiempos muy difíciles para la Iglesia y sus Ministros. Es aquí donde se realizarán los cambios fundamentales para la realización de los planes divinos de Nuestro Señor Jesucristo.

Amadas hijas: el cambio en vuestros corazones no debe esperar. Debéis entregaros con el mismo amor y sacrificio con que mi Hijo Jesús se entregó por vosotras.

Sí, hijitas, he visto y he conocido el corazón de cada una.

Debéis entender que la escogencia es divina y no podéis oponeros con criterios humanos.

Sabed aprovechar esto que Dios os ha dado y dejad que mis mensajes os guíen para cumplir con obediencia y humildad los designios preparados por El.

Recordad que los más pequeños son los más grandes a los ojos de Dios.

Mis hijitos consagrados: cuan duro es el mundo que les ha tocado vivir. De qué manera los han humillado, con cuántas injusticias y a cuántas calumnias os han sometido.

Pero hijitos... y ¿vosotros, cuántas veces habéis dudado? ¿Cuánta intranquilidad lleváis por dentro? ¿Cuánta indecisión en vuestros corazones ?

Mi hijo Jesús ha puesto estas pruebas porque os ama con todo su corazón. Tanto os ama que os hará pasar por el sendero más angosto para haceros más dignos de El.

No tengáis temor en llevar mi rebaño. Conducidlo por el camino de la verdad, de la verdad de mi hijo Jesús y El os acompañará con el amor de su Sagrado Corazón, con la esperanza de que veréis al Hijo de Dios muy pronto.

Hijitos, Dios sabe ser agradecido con quien le es fiel y lleva Su palabra sin temor. Enseñad a orar que acudiré. Enseñad a contemplar, que allí estaré.

Y cuando la duda os invada, el temor os aseche y la flaqueza humana os consterne, vengan a este mi bosquecito y todos recibirán aquello que se puede tocar, aquello que se puede ver, aquello que se puede sentir, aquello que busca el alma: el amor de María Santísima, la Madre de mis hijos consagrados. Esta es mi advocación: VIRGEN MARIA, MADRE DE MIS ALMAS CONSAGRADAS.

Los cubro con mi manto"




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martes, 14 de marzo de 2017

“Danos Señor, santos sacerdotes, santos religiosos, laicos santos comprometidos con tu Iglesia. Amén”



Evangelio
según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame “maestros”.

Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen “maestros”, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen “padre”, porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar “guías”, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.”

Palabra del Señor



 

EL BUEN PASTOR 
Salmo de David.
 

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. 



Salmo 40 (39)

CANTO DE ACCIÓN DE GRACIAS

Del maestro de coro. 

De David.

Proclamación de los beneficios recibidos

Esperé confiadamente en el Señor:
él se inclinó hacia mí
y escuchó mi clamor.

Me sacó de la fosa infernal, del barro cenagoso;
afianzó mis pies sobre la roca y afirmó mis pasos.

Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios.
Muchos, al ver esto, temerán y confiarán en el Señor.

¡Feliz el que pone en el Señor
toda su confianza, y no se vuelve hacia los rebeldes
que se extravían tras la mentira!

¡Cuántas maravillas has realizado, Señor, Dios mío!
Por tus designios en favor nuestro,
nadie se te puede comparar.
Quisiera anunciarlos y proclamarlos, pero son innumerables



Oremos

Bendigamos a Jesús, nuestro Salvador, que por su muerte y resurrección nos ha abierto el camino de la salvación.

-Señor de misericordia, que en el bautismo nos diste una vida nueva, haznos cada día más conformes a ti.

-Enséñanos, Señor, a ser alegría para los que sufren, y haz que sepamos servirte en cada uno de ellos.

-Ayúdanos, Señor, a hacer frutos dignos de penitencia y a buscar tu rostro con sinceridad de corazón.

-Perdona las faltas que hemos cometido contra la armonía y unidad de tu familia, y haz que tengamos un solo corazón y un solo espíritu.

Oración: Purifica y protege, Señor, a tu Iglesia, dirígela y sostenla siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén



 Recemos el Santo Rosario 

Por la santificación de todos los sacerdotes, diáconos y religiosos.
- Por un aumento en las vocaciones sacerdotes y religiosas.
- Para que siempre sean obedientes a la Madre Iglesia, amando a la Eucaristía, la Liturgia y propagadores de la devoción a María Santísima.


Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en obediencia.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos. 

 Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en pobreza.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Te pedimos Señor, Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en castidad.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.  Te pedimos Señor, que Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu, a las monjas y a los monjes de clausura.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, sirviéndote en el campo de la salud. Bendícelos Señor.

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en la Evangelización a tiempo completo.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en el campo de la educación y en la evangelización de la cultura.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.




 

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en la vida fraterna y comunitaria.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, como almas reparadoras.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, para servirte en los más pobres.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.

Dios te salve María…
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
Oración
“Jesús, Buen Pastor: en tus manos ponemos a todos tus Pastores, para que llenos de tu Espíritu Santo, sepan interpretar los signos de los tiempos actuales y guíen al rebaño, a ellos encomendado, hacía pastos verdes y aguas de vida. Amén.”

“Danos Señor, santos sacerdotes, santos religiosos, laicos santos comprometidos con tu Iglesia. Amén”

Jesús, Divino Señor, por Tu dolorosa Pasión, cubre con Tu Preciosísima Sangre, a todos los Obispos, sacerdotes y consagrados. Ten piedad de ellos y líbralos de todo mal, ahora y siempre. El Inmaculado Corazón de la Dulce Virgen María, reprenda con su fuerza Santísima a todo enemigo de Dios y de su Iglesia. Amén.”