A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

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miércoles, 13 de marzo de 2013

Habemus Papam!!!! Gracias Señor! Gracias Virgencita Maria!



                          BIENVENIDO

                           S. S. FRANCISO I


"Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella"


Oremus pro pontifice nostro

CARDENAL JORGE MARIO BERGOGLIO


Recemos mucho por el "dulce Cristo en la tierra" y por la Iglesia.


Gracias Señor por darnos a Francisco I Dale a tu vicario en la tierra
fuerza, protección y los dones del Espíritu para cumplir con la misión
que le has encomendado.Danos la gracia de estar siempre con el, unidos a tu rebaño, la Iglesia Católica.
Por Nuestro Señor Jesucristo
Amén.

 

La bendición Urbi et orbi se imparte durante el año siempre en dos fechas: el Domingo de Pascua y el día de Navidad, 25 de diciembre. Se hace desde el balcón central de la Basílica de San Pedro (llamado por eso Balcón de las bendiciones) adornado con cortinas y colgantes, y con la cátedra del Papa allí calocada, y para ella el Papa suele revestirse con ornamentos solemnes (mitra, báculo, estola y capa pluvial) y va precedido de cruz procesional y acompañado de cardenales-diáconos y ceremonieros.



También es impartida por el Papa el día de su elección; es decir, al final del cónclave, en el momento en que se presenta ante Roma y el mundo como nuevo sucesor de San Pedro. Solo durante el Pontificado de Juan Pablo II, la Bendición Urbi et Orbi ha sido impartida en el Altar de la Plaza de San Pedro. Hoy es criterio de cada Papa, si la hace en el Balcón de la Basílica Vaticana o no, exceptuando el día de su Asunción como tal, luego del Habemus Papam.



De acuerdo a las creencias de los fieles, los efectos de la bendición Urbi et orbi se cumplen para toda aquella persona que la reciba con fe y devoción, incluso si la recibe, en directo, a través de los medios de comunicación de masas (televisión, radio, internet, etc.).

 

Condiciones habituales para poder ganar la indulgencia:

1. Estar en gracia al momento de recibir la bendición Urbi et Orbi (no estar en pecado grave).

2. Deseo genuino de conversión (desear la perfección en la caridad con odio al pecado más pequeño, aunque despues caigamos).

3. Rezar por las intenciones del Papa (al menos un Padrenuestro y un Avemaría).

4. Comulgar dentro del período de 7 días anteriores o posteriores.

5. Confesarse dentro del período de 7 días anteriores o posteriores. Una confesión cubre esos 15 días, con lo cual basta confesarse cada dos semanas (aunque es mejor hacerlo semanalmente para que no se demore la salida de las almas en hasta 1 semana, y para no tener que pagar en el Purgatorio hasta 7 días de pecados propios!)

Fórmula de la bendición papal Urbi et orbi

 Latín
– Sancti Apostoli Petrus et Paulus, de quorum potestate et auctoritate confidimus, ipsi intercedant pro nobis ad Dominum.
– Amen.
– Precibus et meritis beatæ Mariæ semper Virginis, beati Michælis Archangeli, beati Ioannis Baptistæ et sanctorum Apostolorum Petri et Pauli et omnium Sanctorum misereatur vestri omnipotens Deus et dimissis omnibus peccatis vestris, perducat vos Jesus Christus ad vitam æternam.
– Amen.
– Indulgentiam, absolutionem et remissionem omnium peccatorum vestrorum, spatium veræ et fructuosæ penitentiæ, cor semper penitens et emendationem vitæ, gratiam et consolationem Sancti Spiritus et finalem perseverantiam in bonis operibus, tribuat vobis omnipotens et misericors Dominus.
– Amen.
– Et benedictio Dei omnipotentis (Patris et Filiis et Spiritus Sancti) descendat super vos et maneat semper.
– Amen.
Traducción


"Que los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, en cuyo poder y autoridad confiamos, intercedan por nosotros ante el Señor".
Todos: "Amén".


"Que por a las oraciones y los méritos de santa María, siempre Virgen, de san Miguel Arcángel, de san Juan el Bautista, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, Dios todopoderoso tenga misericordia de vosotros y, perdonados todos vuestros pecados, os conduzca por Jesucristo hasta la vida eterna".

Todos: "Amén".


"Que el Señor omnipotente y misericordioso os conceda la indulgencia, la absolución y la remisión de todos vuestros pecados, tiempo para una verdadera y provechosa penitencia, el corazón siempre contrito y la enmienda de vida, la gracia y el consuelo del Espíritu Santo y la perseverancia final en las buenas obras".

Todos: "Amén".
"Y la bendición de Dios omnipotente (Padre, Hijo y Espíritu Santo) descienda sobre vosotros y permanezca para siempre".
Todos: "Amén".


Si quieres saber mas haz click aqui: Pueblo de Maria 




ORACIÓN POR EL PAPA
Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa. En él Tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego.

Creo firmemente que por medio de él Tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.

Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas. Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad. Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención.

Así sea.

-P. Marcial Maciel, L.C
 

martes, 12 de marzo de 2013

Crea en mí, Señor, un corazón puro y devuélveme tu salvación que regocija."Que toda nuestra vida se consagre a dar a Cristo al pueblo y el pueblo a la Iglesia de Cristo" (Don Orione)


Jesús nos pide perseverancia para luchar y recomenzar cuantas veces sea necesario, sabiendo que en la lucha está el amor. El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas. 
 El 12 de Marzo los orionitas conmemoran el aniversario del fallecimiento de San Luis Orione, acontecimiento que se celebra como el paso a la eternidad del Padre fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia.
"Cuántas veces he sentido a Jesucristo junto a mí, cuantas veces le he descubierto, a Jesús, en los más despreciados, en los más infelices. En el más miserable de los hombres brilla la imagen de Dios. Quien da al pobre da a Dios.Salvar siempre, salvar a todos, salvar a costa de cualquier sacrificio, con pasión redentora y con holocausto redentor. Os encomiendo las almas de los jóvenes. Los jóvenes de hoy son el Sol o la tempestad del mañana." Don Orione


 Lectura del libro del profeta Ezequiel 47, 1-9.12
En aquellos tiempos, el ángel me llevó a la entrada del templo, y vi que debajo del umbral, por el lado oriental hacia el que mira la fachada del templo, brotaba una corriente de agua. El agua descendía por el lado derecho del templo hasta la parte sur del altar. Me hizo salir por el pórtico norte y dar la vuelta por fuera hasta el pórtico exterior que mira hacia oriente, y vi que las aguas manaban desde el costado derecho. El hombre salió en dirección este con un cordel de medir en la mano, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos; midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas; midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar al agua, que me llegaba hasta la cintura; midió por fin otros quinientos metros y la corriente de agua era ya un torrente que no 
pude atravesar, pues había crecido al punto que sólo a nado se podía atravesar. Entonces me dijo:
"¿Has visto, hijo de hombre?"
Después me ordenó que regresara a la orilla del torrente, y al regresar vi que junto al torrente en las dos orillas había muchos árboles. Y me dijo:
"Estas aguas fluyen hacia oriente, bajan al Arabá y desembocan en el mar Muerto, cuyas aguas quedarán saneadas. Por donde pase este torrente, todo ser viviente que en él se mueva vivirá. Habrá abundancia de peces, porque las aguas del mar Muerto quedarán saneadas cuando llegue este torrente. Junto a las dos orillas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas no se marchitarán ni sus frutos se acabarán. Cada mes darán frutos nuevos, porque las aguas que los riegan manan del santuario. Sus frutos servirán de alimento y su follaje de medicina".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


 Salmo 45
El Señor está con nosotros.
Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro auxilio oportuno en el peligro. Por eso no tememos, aunque tiemble la tierra y las montañas se desplomen en el mar.
El Señor está con nosotros.
Los canales de un río alegran la ciudad de Dios, la más santa morada del Altísimo. Dios está en medio de ella, no puede ser destruida; Dios la socorre al despuntar la aurora.
El Señor está con nosotros.
El Señor todopoderoso está con nosotros, nuestra defensa es el Dios de Jacob. Vengan a ver las obras del Señor, los prodigios que hace en la tierra.
El Señor está con nosotros.



† Lectura del santo Evangelio según san Juan 5, 1-3a. 5-16
Gloria a ti, Señor.
Era un día de fiesta para los judíos cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, cerca de la puerta llamada de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda, con cinco pórticos. En estos pórticos había muchos enfermos recostados en el suelo: ciegos, cojos y paralíticos. Había entre ellos un hombre que llevaba treinta y ocho años inválido. Jesús, al verlo allí tendido, y sabiendo que llevaba mucho tiempo, le preguntó: 
"¿Quieres quedar sano?" 
Le respondió el enfermo: 
"Señor, no tengo a nadie que me ayude a entrar en la piscina cuando se mueve el agua. 
Mientras trato de llegar yo, otro se me ha adelantado". 
Jesús le dijo: 
"Levántate, toma tu camilla y camina". 
Al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y comenzó a caminar.
Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido sanado: 
"Hoy es sábado y no te está permitido llevar tu camilla".
Pero él contestó: 
"El que me sanó me dijo: "Toma tu camilla y camina"". 
Ellos le preguntaron: 
"¿Quién es ese hombre que te dijo: "Toma tu camilla y camina?"" 
Pero él no conocía ni sabía quién lo había sanado, pues Jesús había desaparecido entre la muchedumbre que se había reunido allí. Más tarde, Jesús se encontró con él en el templo y le dijo: 
"Has sido sanado, no vuelvas a pecar más, pues podría sucederte algo peor". 
El hombre fue a informar a los judíos que era Jesús quien lo había sanado. Jesús hacía obras como ésta en sábado; por eso lo perseguían los judíos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.



Pequeña refleccion
El Evangelio de la Misa de hoy nos presenta a un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo, y que espera su curación milagrosa de las aguas de la piscina de Betzatá1. Jesús, al verlo echado, y sabiendo que llevaba mucho tiempo, le dice: ¿Quieres quedar sano? El enfermo le habló con toda sencillez: Señor –le dice–, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado. Jesús le dice: levántate, toma tu camilla y echa a andar. El paralítico obedeció: Y al momento el hombre quedó sanado, tomó su camilla y echó a andar.

El Señor está siempre dispuesto a escucharnos y a darnos en cada situación aquello que necesitamos. Su bondad supera siempre nuestros cálculos; pero quiere nuestra correspondencia personal, nuestro deseo de salir de aquella situación, que no pactemos con los defectos o los errores, y que pongamos esfuerzo para superarlos.

La Cuaresma nos mueve precisamente a mejorar en nuestras disposiciones interiores mediante la conversión del corazón a Dios y las obras de penitencia, que preparan nuestra alma para recibir las gracias que el Señor quiere darnos.

Jesús nos pide perseverancia para luchar y recomenzar cuantas veces sea necesario, sabiendo que en la lucha está el amor. “No le pregunta el Señor al paralítico para saber –era superfluo–, sino para poner de manifiesto la paciencia de aquel hombre que, durante treinta y ocho años, sin cejar, insistió, esperando verse libre de su enfermedad”. Nuestro amor a Cristo se manifestará en la decisión y en el esfuerzo por arrancar lo antes posible el defecto dominante o por alcanzar aquella virtud que se presenta difícil de conseguir.

Es necesario saber esperar y luchar con paciente perseverancia, convencidos de que con nuestro interés agradamos a Dios. “Hay que sufrir con paciencia –decía San Francisco de Sales– los retrasos en nuestra perfección, haciendo siempre lo que podamos por adelantar y con buen ánimo. Esperemos con paciencia, y en vez de inquietarnos por haber hecho tan poco en el pasado, procuremos con diligencia hacer más en lo porvenir”


Hoy recordamos a Don Orione en su dia
"El mejor acto de caridad que se le puede hacer a un alma, es darle a Jesús. Y el consuelo más dulce para Jesús es llevarle un alma" (Don Orione)

"Tenemos que ser santos, pero no tales que nuestra santidad pertenezca sólo al culto de los fieles o quede sólo en la Iglesia, sino que trascienda y proyecte sobre la sociedad tanto esplendor de luz, tanta vida de amor a Dios y a los hombres que más que ser santos de la Iglesia seamos santos del pueblo y de la salvación social" (Don Orione)
“El amor vence al odio, el bien vence al mal, la luz vence a las tinieblas” (Don Orione)
“Las obras de Dios se llevan a cabo con las manos juntas y de rodillas; también corriendo, pero espiritualmente de rodillas ante él.” (Don Orione)

Luis Orione, Santo Fundador, 12 de marzo  
Luis Orione, Santo

Sacerdote italiano, fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia y de la Congregación de las Pequeñas Religiosas Misioneras de la Caridad Luis Orione nació en Pontecurone, diócesis de Tortona, el 23 de junio de 1872. A los 13 años fue recibido en el convento franciscano de Voghera (Pavía) que abandonó después de un año por motivos de salud. De 1886 a 1889 fue alumno de San Juan Bosco en el Oratorio de Valdocco de Turín.

El 16 de octubre de 1889 entró en el seminario de Tortona. Siendo todavía un joven clérigo, se dedicó a vivir la solidaridad con el prójimo en la Sociedad de Mutuo Socorro San Marciano y en la Conferencia de San Vicente. El 3 de julio de 1892, abrió en Tortona el primer Oratorio para cuidar la educación cristiana de los jóvenes. Al año siguiente, el 15 de octubre de 1893, Luis Orione, un clérigo de 21 años, abrió un colegio para chicos pobres en el barrio San Bernardino.

El 13 de abril de 1895, Luis Orione fue ordenado sacerdote y, al mismo tiempo, el Obispo impuso el hábito clerical a seis alumnos de su colegio. En poco tiempo, Don Orione abrió nuevas casas en Mornico Losana (Pavía), en Noto (Sicilia), en Sanremo, en Roma.

Alrededor del joven Fundador crecieron clérigos y sacerdotes que formaron el primer núcleo de la Pequeña Obra de la Divina Providencia. En 1899 inició la rama de los ermitaños de la Divina Providencia. El Obispo de Tortona, Mons. Igino Bandi, con Decreto del 21 de marzo de 1903, reconoció canónicamente a los Hijos de la Divina Providencia (sacerdotes, hermanos coadjutores y ermitaños), congregación religiosa masculina de la Pequeña Obra de la Divina providencia, dedicada a “colaborar para llevar a los pequeños, los pobres y el pueblo a la Iglesia y al Papa, mediante las obras de caridad”, profesando un IV voto de especial “fidelidad al Papa”.En las primeras Constituciones de 1904, entre los fines de la nueva Congregación aparece el de trabajar “para alcanzar la unión de las Iglesias separadas”.

Animado por una gran pasión por la iglesia y por la salvación de las almas, se interesó activamente por los problemas emergentes en aquel tiempo, como la libertad y la unidad de la Iglesia, la “cuestión romana”, el modernismo, el socialismo, la cristianización de las masas obreras.

Socorrió heroicamente a las poblaciones damnificadas por los terremotos de Reggio y de Messina (1908) y por el de la Marsica (1915). Por deseo de Pío X fue Vicario General de la diócesis de Messina durante tres años.

A los veinte años de la fundación de los Hijos de la Divina Providencia, como en “una única planta con muchas ramas”, el 29 de junio de 1915 dio inicio a la Congregación de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, animadas por el mismo carisma fundacional y, en el 1927, las Hermanas adoratrices Sacramentinas invidentes, a las que se añadirán después las Contemplativas de Jesús Crucificado.

Organizó a los laicos en las asociaciones de las “Damas de la Divina Providencia”, los “Ex Alumnos” y los “Amigos”. Después tomará cuerpo el Instituto Secular Orionino y el Movimiento Laical Orionino.

Después de la primera guerra mundial (1914-1918) se multiplicaron las escuelas, colegios, colonias agrícolas, obras caritativas y asistenciales. Entre las obras más características, creó los “Pequeños Cottolengos”, para los que sufren y los abandonados, surgidos en la periferia de las grandes ciudades como “nuevos púlpitos” desde los que hablar de Cristo y de la Iglesia, “faros de fe y de humanidad”.

El celo misionero de Don Orione, que ya se había manifestado con el envío a Brasil en 1913 de sus primeros religiosos, se extendió después a Argentina y Uruguay (1921), Inglaterra (1935) y Albania (1936). En 1921-1922 y en 1934-1937, él mismo realizó dos viajes a América Latina, Argentina, Brasil y Uruguay, llegando hasta Chile.

Gozó de la estima personal de los Papas y de las autoridades de la Santa Sede, que le confiaron numerosos y delicados encargos para resolver problemas y curar heridas tanto dentro de la Iglesia como en las relaciones con el mundo civil. Fue predicador, confesor y organizador infatigable de peregrinaciones, misiones, procesiones, “belenes vivientes” y otras manifestaciones populares de la fe. Muy devoto de la Virgen, promovió su devoción por todos los medios y, con el trabajo manual de sus clérigos, construyó los santuarios de la Virgen de la Guardia en Tortona y de la Virgen de Caravaggio en Fumo.

En el invierno de 1940, intentando aliviar los problemas de corazón y pulmones que sufría, fue a la casa de Sanremo, aunque, como decía, “no es entre las palmeras donde deseo vivir y morir, sino entre los pobres que son Jesucristo”. Después de tan sólo tres días, rodeado del afecto de sus hermanos, Don Orione falleció el 12 de marzo de 1940, suspirando “!Jesús! !Jesús! Voy”.

Su cuerpo, intacto en el momento de la primera exhumación en 1965, fue puesto en un lugar de honor en el santuario de la Virgen de la Guardia de Tortona, después de que, el 26 de octubre de 1980, Juan Pablo II inscribiera su nombre en el elenco de los Beatos.

Su Santidad Juan Pablo II lo canonizó el 16 de Mayo de 2004.

Sitio de Don Orione

Recemos Juntos
  
Te amo, mi Dios, y mi solo deseo es amarte hasta el último respiro de mi vida.
Te amo, oh Dios infinitamente amable, y prefiero morir amándote antes que vivir un solo instante sin amarte.

Te amo, Señor, y la única gracia que te pido es aquella de amarte eternamente.
Dios mío, si mi lengua no pudiera decir que te amo en cada instante, quiero que mi corazón te lo repita tantas veces cuantas respiro.

Te amo, oh mi Dios Salvador, porque has sido crucificado por mí, y me tienes acá crucificado por ti.

Dios mío, dame la gracia de morir amándote y sabiendo que te amo. Amén.

San Juan María Vianney 




Señor Dios, Padre Nuestro, te damos gracias por los sacerdotes, que son un regalo y un signo de tu amor.
Ellos nos manifiestan tu corazón bueno y rico en misericordia, nos ofrecen la salvación de Jesús y nos ayudan a vivir en el Espíritu Santo.
Concédenos pastores según tu corazón, bendice a los seminaristas, y haz que no falten en la Iglesia niños y jóvenes que sigan la vocación sacerdotal. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Oracion de Juan Pablo II


Padre Bueno, en Cristo tu Hijo nos revelas tu amor, nos abrazas como a tus hijos y nos ofreces la posibilidad de descubrir, en tu voluntad, los rasgos de nuestro verdadero rostro.

Padre santo, Tú nos llamas a ser santos como Tú eres santo. Te pedimos que nunca falten a tu Iglesia ministros y apóstoles santos que, con la palabra y con los sacramentos, preparen el camino para el encuentro contigo.

Padre misericordioso, da a la Humanidad extraviada, hombres y mujeres, que, con el testimonio de una vida transfigurada, a imagen de tu Hijo, caminen alegremente con todos los demás hermanos y hermanas hacia la patria celestial.

Padre nuestro, con la voz de tu Espíritu Santo, y confiando en la materna intercesión de María, te pedimos ardientemente: manda a tu Iglesia sacerdotes, que sean testimonios valientes de tu infinita bondad. ¡Amén!


Reza el Santo Rosario con la Voz de Juan Pablo II







lunes, 11 de marzo de 2013

Señor, que tu gracia no nos abandone, para que, entregados plenamente a tu servicio, obtengamos siempre tu ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.


Dijo el Señor a Simón Pedro: Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos.."Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor.
Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”. Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús
 

“Es necesario que toda la Iglesia, como la primera comunidad cristiana de la cual se nos habla en el libro de los Hechos de los Apóstoles, esté reunida estos días en torno a Santa María, Madre de la Iglesia, y persevere con Ella unánimemente en la oración para que obtengamos del Señor un digno Padre y Pastor, un nuevo Romano Pontífice como don de su bondad y providencia amorosa”, añadió ante los fieles reunidos en la Catedral de Piura.

Mons. Eguren señaló que “la tarea de los Cardenales electores es muy delicada. En el fondo el gran ‘elector’ del Cónclave es el Espíritu Santo y ellos están llamados a servir a la Verdad, a aquella Verdad por la cual han dado sus vidas los mártires y han entregado sus vidas los santos; aquella Verdad que es la sola Verdad, porque es la sola Palabra que tiene vida eterna y la única capaz de disipar el humo de Satanás”.

“Será un momento de fe gozosa y agradecida cuando escuchemos las palabras ‘Habemus Papam’, es decir, ‘Tenemos Papa’, ‘porque donde está Pedro, allí está la Iglesia; y donde está la Iglesia, no hay muerte, sino vida eterna’”, afirmó.

Por ello, invitó a rezar la siguiente oración “para que el Señor conceda a la Iglesia el Sucesor de Pedro que le agrade por su santidad, nos presida en la unidad y en la caridad, y sirva a su pueblo con vigilante dedicación pastoral”.

“Señor Jesús:
¡Tú eres el Buen Pastor
que das la vida por tus ovejas!
Apoyados en la materna intercesión
de Santa María, Madre de la Iglesia,
te suplicamos que envíes tu Espíritu Santo
sobre los Cardenales electores
que pronto se reunirán en Cónclave
junto a la tumba del Apóstol San Pedro.
Manifiéstales, Señor, tu designio divino,
para que elijan, con espíritu de sabiduría y de inteligencia
a quien tú quieres por Obispo de Roma
y Pastor de toda la Iglesia.
Y a nosotros concédenos una mirada de fe,
para reconocer en él a tu Vicario en la tierra,
profesarle una explícita fidelidad,
y trabajar con él y bajo él
en la obra de la Nueva Evangelización
del tercer milenio.
Que así sea Amén”.


Aci Prensa Noticias Catolicas

domingo, 24 de febrero de 2013

María Madre y Reina de la Iglesia bendice a nuestro Santo Padre


MIÉRCOLES 27 DE FEBRERO  12.30 HS.
 

Santa Misa en la Iglesia Catedral de Buenos Aires por el Santo Padre Benedicto XVI en el final de su Supremo Pontificado, presidida por Mons. Joaquín M. Sucunza , Obispo Auxiliar y Vicario General de la Arquidiócesis.



PARA REZAR AL FINALIZAR LA SANTA MISA DE ESTE FIN DE SEMANA

Oremos por nuestro Santo Padre Benedicto XVI, para que el Señor le retribuya con el premio de su reconocimiento y bendición por estos años de luminoso pontificado.



Jesús Señor y Esposo de la Iglesia: renovamos en tu presencia nuestra adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa. Hoy especialmente te agradecemos por el fecundo ministerio llevado durante estos años por Benedicto XVI. En él Tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir. Creemos firmemente que, por medio de él, Tú nos has gobernado, enseñado, santificado, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia : una, santa, católica y apostólica. Concédenos la gracia de amar, vivir y propagar como hijos fieles sus enseñanzas.



Cristo Jesús cuídalo en este momento de su vida temporal para que con su oración piadosa pueda seguir sirviendo a la Iglesia Católica , con la misma luz y gracia que lo hizo desde su juventud como sacerdote fiel, teólogo insigne, obispo y padre de su grey, colaborador del beato Juan Pablo y finalmente como Pastor Supremo de la Iglesia.



María Madre y Reina de la Iglesia bendice a nuestro Santo Padre y consigue que Jesús, un día, lo premie con la corona reservada para los Pastores fieles y prudentes que han dado el alimento al Pueblo Santo en el momento oportuno.



 
Arzobispado de Buenos Aires

lunes, 11 de febrero de 2013

¡Salve, Madre santa, Virgen, Madre del Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos!

Dios de misericordia, remedia con el amparo del cielo nuestro desvalimiento, para que, cuantos celebramos la memoria de la inmaculada Virgen María, Madre de Dios, podamos, por su intercesión, vernos libres de nuestros pecados.Por nuestro Señor Jesucristo...Amén.


Lectura del santo Evangelio según san Juan 2, 1-11
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús dijo:
"No les queda vino".
Jesús le contestó:
"Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora".
Su madre dijo a los sirvientes:
"Hagan lo que él diga".
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo:
"Llenen las tinajas de agua".
Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó:
"Sáquenla ahora y llévensela al mayordomo".
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí sabían, pues habían sacado el agua); entonces llamo al novio y le dijo:
"Todo el mundo pone primero el vino bueno, y cuando ya están bebidos, el peor; tú en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora".
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.



María, modelo de la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Y alabarte en esta memoria de la Virgen María.
Porque al aceptar ella a tu Unigénito en su corazón inmaculado, mereció concebirlo en su seno virginal y, al dar a luz a Cristo, preparó el nacimiento de la Iglesia.
Por él, los ángeles
y los arcángeles y todos los coros celestiales, celebran tu gloria unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:




Oración por el Papa

Padre Nuestro que estás en los cielos,
que todo lo gobiernas a través de Tu Hijo Jesucristo
Ten piedad y misericordia de Tu amadísimo hijo El Papa Benedicto XVI y concédele
por tu infinita misericordia, larga vida y salud en abundancia,
para encaminar al mundo por senderos de paz y justicia,
de amor y prosperidad y de
verdadera santidad.

Dale a tu vicario en la tierra
fuerza, protección y los dones del Espíritu para cumplir con la misión
que le has encomendado.

Gracias Señor por darnos a Benedicto XVI.
Danos la gracia de estar siempre con el, unidos a tu rebaño, la Iglesia Católica.
Por Nuestro Señor Jesucristo
Amén.

Señor, imploramos de tu misericordia que cuantos nos gozamos en la conmemoración de María, siempre Virgen, nos entreguemos como ella al servicio de tu plan de salvación sobre la humanidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén



Hoy encendemos una luz en cada hogar hasta el 28 de febrero,  y pedimos con nuestra humilde oracion por la Santa Iglesia por los cardenales, y muy especialmente por el Papa benedicto XVI y por el nuevo sucesor.
Te invitamos a que te unas desde aqui con tu oracion, difunde a tus amigos. Gracias Dios te Bendiga!