A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

sábado, 28 de noviembre de 2020

1mer dia de la Novena; Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén

 



Evangelio según san Lucas 21, 34-36


Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Procuren que sus corazones no se entorpezcan por el exceso de comida, por las borracheras y las preocupaciones de la vida, porque entonces ese día caerá de improviso sobre ustedes. Ese día será como una trampa en la que quedarán atrapados todos los habitantes de la tierra.
Estén atentos, pues, y oren en todo tiempo, para que se libren de todo lo que vendrá y puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Apocalipsis  según Juan 22, 1-7

El ángel del Señor me mostró a mí, Juan, un río de agua que da vida, transparente como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza de la ciudad, a uno y otro lado del río, crecía un árbol de vida que daba doce cosechas, una cada mes, cuyas hojas servían de medicina a las naciones.
No habrá ya nada maldito. Será la ciudad del trono de Dios y del Cordero en la que sus servidores le rendirán culto, contemplarán su rostro y llevarán su nombre escrito en la frente. Ya no habrá noche; no necesitarán luz de lámparas ni la luz del sol, porque el Señor Dios alumbrará a sus habitantes, que reinarán por los siglos de los siglos.
Y alguien me dijo:
"Estas son palabras
verdaderas y dignas de confianza. El Señor Dios que inspiró a los profetas envió su ángel para mostrar a sus servidores lo que está a punto de suceder.
Mira que estoy a punto de llegar. ¡Dichoso el que haga caso a las palabras proféticas de este libro!"
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo  94


Cantemos alegres al Señor.

Vengan, cantemos alegres al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva, entremos en su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Cantemos alegres al Señor.

Porque el Señor es un Dios grande, rey poderoso más que todos los dioses; en sus manos están las profundidades de la tierra y suyas son las cumbres de las montañas; suyo es el mar, porque él lo hizo, y la tierra firme, que modeló con sus manos.
Cantemos alegres al Señor.

Entremos, postrémonos para adorarlo, arrodillémonos ante el Señor, que nos ha hecho. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, ovejas que él apacienta.
Cantemos alegres al Señor.




San Jaime de la Marca 

Nació en Monteprandone (Marcas, Italia) el año 1394. Estudió en Perusa jurisprudencia, que ejerció hasta que, a los 23 años, profesó la Regla de san Francisco, cuya observancia rigurosa promovió junto con san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano. Ordenado de sacerdote, se dedicó a la predicación evangelizando al pueblo y combatiendo las herejías en gran parte de Italia y en muchas regiones de Europa. Pudo ver a muchos pecadores arrepentidos y a numerosos herejes vueltos a la fe de la Iglesia. Fue gran constructor de paz en los corazones y en las ciudades divididas por facciones. Se le reconocía gran competencia jurídica y autoridad moral. Colaboró en la solución de problemas sociales desde el púlpito y en asambleas legislativas. Fue promotor de la devoción al Nombre de Jesús y muy devoto de la Virgen. En su Orden fue una de las cuatro «columnas» de la reforma de la Observancia. Los papas le confiaron misiones como evangelizador y como legado apostólico. Dejó escritos muy edificantes. Murió en Nápoles el 28 de noviembre de 1476.                                       Oración: Dios de misericordia, que confiaste la predicación de tu Evangelio a san Jaime de la Marca para la salvación de los hombres y conversión de los pecadores, concédenos, por sus méritos, el verdadero arrepentimiento de nuestras culpas y la gracia de la eterna salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Dijo Jesús a sus discípulos: Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento... Velad, pues, ya que no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad! (Mc 13,33-37).



Invoquemos a Cristo, alegría y júbilo de cuantos esperan su llegada, y digámosle: ¡Ven, Señor, y no tardes más!

-Esperamos alegres tu venida: ven, Señor Jesús.

-Tú que existes antes de los tiempos, ven y salva a los que vivimos en el tiempo.

-Tú que creaste el mundo y a todos los que en él habitamos, ven a restaurar la obra de tus manos.

-Tú que no despreciaste nuestra naturaleza mortal, ven y arráncanos del dominio de la muerte.

Oración: Dios todopoderoso, aviva en tus fieles el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene, acompañados por las buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén



Primer Dia de la Novena a Maria Madre de las almas consagradas



Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benigna mente. Amén.

Rezamos el Santo Rosario por las Intenciones de esta Novena

Por la Iglesia y todo el clero

por el Papa Francisco y sus intenciones

por un aumento en las vocaciones sacerdotales y religiosas

por las Siervas de Jesús 

Por las Siervas de Maria

por la peregrinación de Maria Madre de las Almas Consagradas

para que pronto sea reconocida esta Advocación

por las Intenciones de Maria

por todos los grupos de oración del mundo entero

por las almas del purgatorio

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén


Rezamos por todas las intenciones que colocamos en este Rosario





TVFAMILIA El Padre Thomas Mathew nos da la clave para sanar nuestro cuerpo y nuestra alma. Pronunciar con fe y confianza absoluta: ”Tócame Señor ¡! Sáname Señor!




jueves, 26 de noviembre de 2020

Invitamos a unir sus oraciones por las intenciones de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas que comienza el dia Sabado 28 de Noviembre,




Evangelio según san Lucas 21, 20-28

Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuando vean a Jerusalén sitiada por un ejército, sepan que se aproxima su destrucción. Entonces los que estén en Judea, que huyan a la montaña; los que estén en la ciudad, que se alejen; los que estén en el campo, que no entren a la ciudad, porque serán días de castigo en que se cumplirá todo lo que está escrito.
¡Pobres de las embarazadas o criando en aquellos días! Porque habrá gran calamidad en esta tierra y el castigo de Dios se descargará contra este pueblo. Caerán a filo de espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo que Dios ha señalado.
Habrá señales prodigiosas en el sol, la luna y las estrellas, y en la tierra la gente se llenará de angustia, enloquecida por el estruendo de las olas del mar. La gente morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y majestad.
Cuando esto comience a suceder, pongan atención y levanten la cabeza; porque se acerca la hora de su liberación".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor, Jesús.




Salmo 99


Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Alabe a Dios toda la tierra; sirvamos al Señor con alegría, con júbilo entremos en su templo.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Reconozcamos que el Señor es Dios; que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y su rebaño.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Entremos por sus puertas dando gracias; crucemos por sus atrios entre himnos, con alabanzas y bendiciéndolo.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

El Señor es bueno, es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba.
Dichosos los invitados al banquete del Señor.

Oremos con los Franciscanos

Bendigamos al Padre que con tanta generosidad ha derramado los dones del Espíritu Santo sobre todos los pueblos.

-Te pedimos, Señor, que continúes derramando tu gracia sobre nosotros, para que los dones del Espíritu fructifiquen en nuestros corazones.

-Tú que hiciste a tu Hijo luz de las naciones, abre los ojos de los ciegos y libra de toda esclavitud a los que viven en las tinieblas del espíritu.

-Tú que ungiste a Cristo con la fuerza del Espíritu Santo para realizar la salvación de los hombres, haz que siga vivificándonos continuamente.

-Envía tu Espíritu, luz de los corazones, para que confirme en la fe a los que viven en medio de incertidumbres y dudas.

-Envía tu Espíritu, solaz en el trabajo, para que reconforte a los que se sienten fatigados y desanimados.

Oración: Dios, Padre bueno, haz que la recepción de los dones del Espíritu Santo nos mueva a dedicarnos con mayor empeño a tu alabanza y al servicio de nuestros hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.




Del Canto de exhortación de san Francisco a las Damas Pobres de San Damián:

«Las que están por enfermedad gravadas
y las otras que por ellas están fatigadas,
unas y otras soportadlo en paz,

»porque muy cara venderéis esta fatiga,
pues cada una será reina en el cielo coronada
con la Virgen María» (Audite).




Todos somos hermanos porque todos somos hijos del Padre que está en el cielo, y nuestra unidad fraterna es el signo del nuevo pueblo de Dios, de los siervos de Dios en la nueva alianza: «En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros» (Jn 13,35). Así pues, el amor mutuo que nosotros, como «hermanos menores» y siervos de Dios, debemos hacer realidad plenamente y sobre todo en la Iglesia, es el principal servicio que tenemos que prestar al Reino de Dios, a su realización aquí y ahora.

El amor fraterno, sin el cual no puede existir el Reino de Dios, ha de ser auténtico y debe encarnarse en los pequeños detalles de cada día. Debe vivirse y manifestarse con toda autenticidad en las relaciones de cada uno con los demás. Del amor en esos pequeños detalles, que muchas veces pasamos por alto, es de lo que habla Francisco en las Admoniciones 24 y 25:

DEL VERDADERO AMOR FRATERNO ADMONICIÓN 24ª DE SAN FRANCISCO
por Kajetan Esser, OFM

                                              


Amigos del Grupo de Oracion San Juan Pablo II
Invitamos a unir sus oraciones por las intenciones de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas que comienza el dia Sabado 28 de Noviembre, desde aqui rezaremos durante 9 dias a Maria Santisima.
Ayuda a difundir esta Novena 
Dios te Bendiga.

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viernes, 6 de noviembre de 2020

Dia 6 de Noviembre y Sagrado Corazón de Jesús Oremos Unidos, con Fe. !





Evangelio según san Lucas 16, 1-8
Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Había un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de malgastar sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo:
"¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu administración, porque quedas despedido".
El administrador se puso a pensar:
"¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el trabajo? Ya no tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer para que alguien me reciba en su casa cuando me despidan".
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo y dijo al primero:
"¿Cuánto debes a mi amo?"
Este respondió:
"Cien barriles de aceite".
Le dijo:
"Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta".
Luego dijo a otro:
"Y tú, ¿cuánto debes?"
Le respondió:
"Cien sacos de trigo".
El le dijo:
"Toma tu recibo y haz otro por ochenta".
El amo tuvo que reconocer que aquel mal administrador había procedido con habilidad. Y es que los que pertenecen a este mundo son más hábiles con su propia gente que los que pertenecen a la luz".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.



San Pablo a los Filipenses 3, 17-21; 4, 1

Hermanos: Imiten mi ejemplo y fíjense en quienes nos han tomado como norma de conducta. Pues como ya les advertí muchas veces, y ahora tengo que recordarles con lágrimas en los ojos, muchos de los que están entre ustedes son enemigos de la cruz de Cristo. Su destino es la perdición; su dios, el vientre; se enorgullecen de lo que debería avergonzarlos y sólo piensan en las cosas de la tierra.
Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como salvador a nuestro Señor Jesucristo. El transformará nuestro frágil cuerpo en un cuerpo glorioso como el suyo, en virtud del poder que tiene para someter todas las cosas.
Por tanto, hermanos míos queridos a quienes tanto extraño, ustedes, hermanos queridos que son mi alegría y mi recompensa, manténgase firmes en el Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo 121, 1-2.4.5

Vamos con alegría al encuentro del Señor.

Me alegré cuando me dijeron: "Vamos a la casa del Señor". Nuestros pies ya pisan tus umbrales, Jerusalén.
Vamos con alegría al encuentro del Señor.


Allá suben las tribus, las tribus del Señor, para dar gracias al Señor según la costumbre de Israel. Porque allí están los tribunales del palacio de David, los tribunales donde se administra la justicia.
Vamos con alegría al encuentro del Señor.




San Pablo a los Corintios: «¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de todo consuelo, que nos consuela en cualquier tribulación nuestra hasta el punto de poder consolar nosotros a los demás en cualquier lucha, mediante el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios! Porque lo mismo que abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, abunda también nuestro consuelo gracias a Cristo» (2 Cor 1,3-5).

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Celebremos a nuestro Salvador, el testigo fiel, y, al recordar hoy a los santos Mártires de España del siglo XX, que murieron a causa de la palabra de Dios, aclamémoslo, diciendo: Nos has comprado, Señor, con tu sangre.

Por la intercesión de los santos mártires, que entregaron libremente su vida como testimonio de la fe: concédenos, Señor, la verdadera libertad de espíritu.

Por la intercesión de los santos mártires, que proclamaron la fe hasta derramar su sangre: concédenos, Señor, la integridad y la constancia de la fe.

Por la intercesión de los santos mártires, que, soportando la cruz, siguieron tus pasos: concédenos, Señor, soportar con generosidad las contrariedades de la vida.

Por la intercesión de los santos mártires, que lavaron su manto en la sangre del Cordero: concédenos, Señor, vencer las obras del mundo y de la carne.

Dios todopoderoso y eterno, que concediste a los Mártires de España del siglo XX la gracia de morir por Cristo, ayúdanos en nuestra debilidad para que, así como ellos no dudaron en morir por ti, así también nosotros nos mantengamos firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

"La fe, nos dice Benedicto XVI, contribuye a purificar la razón, para que llegue a percibir la verdad. Por eso, ser cristianos coherentes nos impone no inhibirnos ante el deber de contribuir al bien común y moldear la sociedad siempre según justicia, defendiendo -en un diálogo informado por la caridad- nuestras convicciones sobre la dignidad de la persona, sobre la vida desde la concepción hasta la muerte natural, sobre la familia fundada en la unión matrimonial una e indisoluble entre un hombre y una mujer, sobre el derecho y deber primario de los padres en lo que se refiere a la educación de los hijos y sobre tantas otras cuestiones que surgen en la experiencia diaria de la sociedad en que vivimos."  BEATIFICACIÓN DE 498 MÁRTIRESDE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA EN ESPAÑA
Homilía del Cardenal José Saraiva Martins (Roma, 28-X-2007)

Dia 6 de Noviembre y Sagrado Corazón de Jesús
 Hoy como cada dia 6 de mes rezamos el Santo Rosario a Maria Madre de las Almas Consagradas y recordamos los sucesos de su extraordinaria manifestación.
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Por la Intercesión de Nuestra Madre Santísima pidamos con Fe,
Por los sacerdotes del mundo entero
por la Iglesia y el clero
por un aumento en las vocaciones religiosas
por el Papa
Por todo el mundo paz, amor y misericordia
por los enfermos y afligidos
por los que buscan trabajo
por los que necesitan un techo
por los que están graves de salud
por las hermanas Siervas de Jesús
por las hermanas de la caridad 
por las siervas de Maria
por las hermanas de Don Orione
por los hermanos franciscanos
por los difuntos que en paz descansen
por el camino de Maria 
para que muchos mas difundan esta advocación y recen por las intenciones de Maria 
por los grupos de oración en el mundo
por mas laicos consagrados
Hoy añade tus intenciones a los pies de Maria y reza esta Oración
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Maria Madre de Gracia Madre de Misericordia defiéndenos del enemigo y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte , Amen.

Sagrado Corazón de Jesús

Ofrecimiento del Corazón de Jesús por Las Negligencias Diarias

Padre Eterno, Os ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús, con todo Su AMOR, todos Sus SUFRIMIENTOS, y todos Sus Meritos.

PRIMERO- Para expiar todos los pecados que he cometido este día y durante toda mi vida. -¡Gloria al Padre, y al Hijo...!

Segundo- Para purificar el bien que he hecho mal este día y durante toda mi vida. - ¡Gloria al Padre, y al Hijo...!

Tercero - Para suplir por el bien que yo debía de haber hecho y que he omitido este Día, y durante toda mi vida. -¡Gloria al Padre, y al Hijo...!


Recemos el Santo Rosario


La Misa de Hoy


Oremos al Sagrado Corazon 



miércoles, 4 de noviembre de 2020

El Señor es mi luz y mi salvación. Noveno Dia de la Novena a Maria Madre Nuestra, ruega por nosotros, amen!



Evangelio según san Lucas 14, 25-33
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre; él se volvió y les dijo:
"Si alguno quiere seguirme y no está dispuesto a renunciar a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, hermanos y hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se pone primero a calcular los gastos a ver si tiene para terminarla? No sea que, si pone los cimientos y no puede acabarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: "Este comenzó a construir y no pudo terminar". ¿O qué rey, que va a combatir a otro rey, no se pone primero a considerar si con diez mil soldados podrá salir al encuentro del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle condiciones de paz.
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

4 de noviembre 2020. Padre Gustavo E. Jamut, omv.




San Pablo a los Filipenses 2, 12-18

Queridos hermanos: Así como siempre me han obedecido, háganlo también ahora que estoy ausente, incluso con mayor empeño que si estuviera presente, y esfúercense con santo temor en lograr su salvación.
Porque es Dios quien, más allá de su buena disposición, realiza en ustedes el querer y el actuar. Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones. Serán así limpios e irreprochables; serán hijos de Dios sin mancha en medio de una generación mala y perversa, entre la cual deben brillar como antorchas en medio del mundo, manteniendo con firmeza la palabra de vida, para que el día en que Cristo se manifieste, pueda yo sentirme orgulloso de no haber corrido o trabajado inútilmente. Y aunque tuviera que ofrecerme en sacrificio al servicio de su fe, me alegraría y regocijaría con todos ustedes. Por lo mismo, alégrense también ustedes y regocíjense conmigo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Salmo 26, 1.4.13-14

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es mi fortaleza, ¿quién me hará temblar?
El Señor es mi luz y mi salvación.

Una cosa pido al Señor; esto es lo único que busco: vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida, disfrutar de la dulzura del Señor frecuentando su templo.
El Señor es mi luz y mi salvación.

Espero gozar de los bienes del Señor en la tierra de los vivos. Espera en el Señor, sé fuerte; ten ánimo, espera en el Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación.


San Carlos Borromeo 

Murió el 3 de noviembre y su fiesta se celebra el 4 del mismo mesNació en Arona (Lombardía, Italia) el año 1538, en el seno de una familia noble y piadosa. Abrazó la vida eclesiástica de jovencito y, terminados los estudios en Pavía, su tío materno, el papa Pío IV, lo llamó a Roma y lo creó cardenal, haciéndolo Secretario de Estado. En la medida que le fue posible impulsó la culminación del Concilio de Trento y la puesta en práctica de sus decretos. Elegido arzobispo de Milán en 1565, fue un verdadero pastor de almas. Realizó una gran obra legislativa, organizativa, pastoral, litúrgica y devocional. Recorrió muchas veces la diócesis entera, convocó sínodos, decretó muchas disposiciones orientadas a la formación del clero y a la reforma de costumbres, para actuar así las ordenaciones pastorales del Concilio de Trento. Fundó seminarios y edificó hospitales y hospicios. Utilizó las riquezas de su familia en favor de los pobres. Murió en Milán el 3 de noviembre de 1584.

Oremos; Conserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que infundiste en san Carlos Borromeo, para que tu Iglesia se renueve sin cesar y, transformada en imagen de Cristo, pueda presentar ante el mundo el verdadero rostro de tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


Beata Teresa Manganiello

Nació en Montefusco (Italia) el año 1849 en el seno de una familia campesina. Nunca fue a la escuela y desde niña colaboró en las tareas de casa y del campo. Muy pronto consagró en privado su vida a Dios. Quiso ser religiosa, pero su familia la retuvo en casa porque la necesitaba. Cuando el P. Acernese, capuchino, fundó en su pueblo la Tercera Orden Franciscana, fue la primera en inscribirse, y cuando quiso fundar con las terciarias una congregación religiosa, la tuvo a ella como alma y primera superiora del proyecto de fundación. Asistía todos los días a misa, su oración era continua y profunda, practicaba ásperas mortificaciones a la vez que era amable y atenta con todos, y destacaba muy mucho en las obras de caridad hechas con amor y delicadeza. Murió de tuberculosis el 4-XI-1876. Cinco años después, el P. Acernese fundó la Congregación de las Hermanas Franciscanas Inmaculatinas, de la que es considerada «Piedra angular» y «Madre espiritual». Beatificada en 2010.

para vocaciones 
Mexico Diocesis de Queretaro
Hijas de la Santísima Virgen Inmaculada de Lourdes Terciarias Franciscanas
Casa de Ejercicios y JunioradoBlvd. Pablo Cabrera Nº 6, Centro76800 San Juan del Río, Qro. E-mail: inmaculatinas@prodigy.net.mx


Audiencia del Santo Padre Juan Pablo II a las Franciscanas Inmaculatinas
con motivo de su X Capitulo General Sábado 17 de junio de 2000

Amadísimas Hermanas Franciscanas Inmaculatinas:

Me alegra dirigiros mi más cordial saludo a todas vosotras, que habéis venido de diversas partes de Italia, Brasil, Filipinas e India, para participar en el capítulo general de vuestra congregación. Saludo, en particular, a la superiora general y a las hermanas que comparten con ella el servicio de la autoridad para el bien de todo el instituto. Extiendo mi afectuoso saludo a todas las Hermanas Franciscanas Inmaculatinas, así como a los laicos que participan en las obras apostólicas del instituto.

Durante los intensos trabajos capitulares estáis reflexionando sobre el tema: "En el tercer milenio, dóciles al Espíritu Santo como Teresa, misioneras por los caminos del mundo". Guiadas por las inspiraciones interiores del Espíritu Santo, os esforzáis por profundizar la espiritualidad específica de vuestra obra y la lozanía originaria del carisma fundacional, que os legó el padre capuchino Ludovico Acernese, carisma que vivió de modo ejemplar la sierva de Dios Teresa Manganiello, verdadera piedra angular de vuestra familia espiritual.

Este carisma, que os ha confiado la Providencia, debe impulsar a cada Hermana Franciscana Inmaculatina a ser misionera en los ámbitos más acordes con la vida de consagración y con vuestras actividades apostólicas: instrucción y educación de niños y jóvenes, catequesis y colaboración en las actividades pastorales de parroquias y misiones, así como en todas las iniciativas de solidaridad y asistencia que no sólo son compatibles con el espíritu del instituto, sino que sobre todo responden mejor a las necesidades de la Iglesia de nuestro tiempo.

Se trata de un carisma muy actual, que tiene su origen y su vigor en la auténtica tradición franciscana y en la espiritualidad mariana más genuina.

Sois, ante todo, franciscanas. El primer elemento característico de vuestra vida y actividad apostólica es el ideal franciscano. Es lo que indican vuestras Constituciones, cuando identifican la regla suprema de la vida de cada Hermana Franciscana Inmaculatina en "seguir más de cerca a Cristo, según la forma del santo Evangelio", tal como este se propone "en los ejemplos y en las enseñanzas del seráfico padre san Francisco" (Constituciones, n. 2).

El Poverello de Asís hizo del Evangelio el centro de su experiencia interior (cf. Testamento 16-18: Fuentes franciscanas, n. 116) y lo propuso a sus frailes como norma suprema de vida (cf. Regla Bulada I, 2: Fuentes franciscanas, n. 75). Por este camino evangélico lo siguió una gran multitud de hijos e hijas espirituales, entre los cuales reviste una importancia especial su "plantita", santa Clara (cf. Regla de santa Clara, I, 1-2: Fuentes franciscanas, n. 2750).

En la escuela de san Francisco y santa Clara de Asís, cada Franciscana Inmaculatina está llamada a testimoniar a la humanidad del tercer milenio la fuerza transformadora del Evangelio anunciado con la palabra y el ejemplo, llevando a todos la buena nueva de la reconciliación y de la salvación.
Que la fraternidad universal, vivida de modo particularmente intenso por san Francisco y santa Clara, guíe vuestro compromiso apostólico y misionero, al que vuestra congregación, desde los orígenes humildes de la casa madre de Pietradefusi, ha dado importancia, difundiendo por doquier el buen olor de Cristo, único Salvador de la humanidad.

El segundo elemento fundamental de vuestra identidad religiosa es la espiritualidad mariana. Como recuerda vuestra legislación, el padre Ludovico Acernese se distinguía por su singular amor a la Virgen Inmaculada y, por esta razón, quiso consagrar a María santísima el instituto que había fundado, como "nuevo homenaje a su Inmaculada Concepción" (Constituciones, n. 4).

Vuestras Constituciones indican asimismo el modo más conforme para mostrar el rostro mariano de vuestro instituto: "Haremos resplandecer en la congregación y en cada una de nosotras ese "homenaje" con una vida de total consagración a la Virgen Inmaculada. Contemplándola e imitándola como modelo excelso de vida evangélica, queremos vivir y trabajar por la conversión y la santificación de las almas, animando con gozosa renuncia toda nuestra vida" (ib.).

Por tanto, la Virgen Inmaculada ha de ser vuestra guía, vuestro modelo inspirador, vuestra ayuda constante en el camino diario, vuestro refugio en las inevitables dificultades y vuestra alegría en los momentos de gozo y comunión.

Amadísimas hermanas, vuestra asamblea capitular se celebra en el centro del gran jubileo del año 2000, que es para todos un tiempo especial de gracia y renovación espiritual. Como subrayé en la bula de convocación, entraña también un aspecto misionero. En efecto, "la entrada en el nuevo milenio alienta a la comunidad cristiana a extender su mirada de fe hacia nuevos horizontes en el anuncio del reino de Dios", e impulsa a los discípulos de Cristo a abrazar con fervor "la tarea misionera de la Iglesia ante las exigencias actuales de la evangelización" (Incarnationis mysterium, 2).

Os deseo de corazón que la celebración del capítulo general dé a vuestro instituto un renovado impulso misionero, de modo que prosigáis en el estilo franciscano y la espiritualidad mariana que, desde el comienzo, os distinguen y constituyen la herencia más valiosa que os han legado el padre Ludovico Acernese y Teresa Manganiello. Seguid caminando tras sus huellas, dando abundantes frutos de bien.

Os encomiendo a vosotras, a vuestras hermanas que trabajan en Italia y en el mundo y a vuestros seres queridos a la protección celestial de María Inmaculada, "Mujer del silencio y de la escucha, dócil en las manos del Padre" (ib., 14), y de san Francisco de Asís, a la vez que os bendigo con afecto a vosotras y a cuantos encontráis en vuestro apostolado franciscano y mariano diario



Del libro de la Sabiduría: «Tú, Señor, te compadeces de todos, porque todo lo puedes y pasas por alto los pecados de los hombres para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que hiciste; pues, si odiaras algo, no la habrías creado. Tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida. Por eso corriges poco a poco a los que caen, los reprendes y les recuerdas su pecado, para que, apartándose del mal, crean en ti, Señor» (cf. Sab 11,23-12,2).

Rezamos el Noveno Dia de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas

Pidamos en este Ultimo dia de la Novena por los Sacerdotes del Mundo entero
Por las Almas Consagradas
Por los que colaboran en la Iglesia, Ministros, Catequistas, laicos consagrados
Por los Laicos que rezan 
Por un Aumento de las Vocaciones, religiosas, sacerdotales y Laicos
Por el Camino de Maria peregrina, para que siga su camino y llegue a mas corazones.
Para que esta Pandemia se termine de una vez y se retire 
Por los enfermos que se encomiendan a nuestra oración
Por la Paz en el Mundo
Para que juntos progresemos en la oración y conversión
Por las Intenciones de La Virgen 
Por los sacerdotes Padre Dante, Padre Gustavo Jamut, Padre Gustavo Gallino. 
Por el Padre Dario B. Por el Padre Juan C. Por Fray Alejandro F.
Por el eterno descanso de las almas de los fieles difuntos.

Oremos Unidos.

Invoquemos a Cristo que con su resurrección ha reanimado la esperanza de su pueblo y digámosle: Señor Jesús, tú que siempre vives para interceder por nosotros, escúchanos.

Señor Jesús, de cuyo costado traspasado salió sangre y agua, haz de la Iglesia tu Esposa inmaculada.

Pastor supremo de la Iglesia, que después de tu resurrección encomendaste a Pedro, que te profesó su amor, el cuidado de tus ovejas, concede a nuestro Papa un amor ardiente y un encendido celo apostólico.

Tú que concediste a los discípulos que pescaban en el mar de Galilea una pesca abundante, envía operarios que continúen su trabajo apostólico.

Tú que preparaste a la orilla del mar pan y pescado para tus discípulos, no permitas que ningún hermano nuestro pase hambre por culpa nuestra.

Que tu pueblo, Señor, exulte siempre al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu, y que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance su esperanza de resucitar gloriosamente. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Así oraba san Francisco en sus Alabanzas del Dios altísimo: «Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas. Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres altísimo, tú eres rey omnipotente, tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra. Tú eres trino y uno, Señor Dios de dioses, tú eres el bien, todo el bien, el sumo bien, Señor Dios vivo y verdadero» (AlD 1-3)






























Santo Rosario 




Enseñanza y Oración: "Pidiendo la liberación de Toda Impregnación de Nuestras Tierras"
Padre G. Jamut 



martes, 3 de noviembre de 2020

Alabemos juntos al Señor. Octavo Dia de la Novena a Maria





Evangelio según san Lucas 14, 15-24
Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo, uno de los que estaban a la mesa con Jesús, le dijo:
"¡Dichoso el que pueda participar en el banquete del Reino de Dios!"
Jesús le respondió:
"Un hombre daba un gran banquete y convidó a muchos; a la hora del banquete mandó un criado a decir a los invitados:
"Vengan, que ya está todo preparado".
Pero todos, uno tras otro, comenzaron a disculparse. El primero le dijo:
"He comprado un campo y necesito ir a verlo; te ruego que me disculpes".
Otro dijo:
"He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego que me disculpes".
Y otro dijo:
"Acabo de casarme y, por tanto, no puedo ir".
Volvió el criado y contó lo sucedido al amo. Entonces éste se enojó y dijo a su criado:
"Sal corriendo a las plazas y calles de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos".
Más tarde el criado dijo:
"Señor, se hizo como mandaste, y todavía hay sitio".
Entonces el amo dijo:
"Sal a los caminos y a las veredas, e insísteles hasta que entren y se llene mi casa. Y les digo que ninguno de aquellos que habían sido invitados probará mi banquete"".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


San Pablo a los Filipenses 2, 5-11

Hermanos: Tengan entre ustedes los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús. El cual, siendo de condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres. Y en su condición de hombre, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial

Salmo 21, 26b-27.28-30a.31-32

Alabemos juntos al Señor.

Cumpliré mis votos en presencia de quienes lo respetan. Comerán los humildes y se saciarán, alabarán al Señor los que lo buscan; viva su corazón por siempre.
Alabemos juntos al Señor.

Al recordarlo retornará al Señor la tierra entera, todas las naciones se postrarán ante él. Porque sólo el Señor reina, él gobierna a las naciones. Sólo ante él se postrarán los grandes de la tierra.
Alabemos juntos al Señor.

Yo viviré para el Señor, mi descendencia le rendirá culto; hablarán de él a la generación venidera, narrarán su salvación a los que nacerán después, diciendo: "Esto lo hizo el Señor".
Alabemos juntos al Señor.


Decía san Pablo a los Corintios: «El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no presume, no se engríe; no es indecoroso ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta» (1 Cor 13,4-7).

Padre Gustavo E. Jamut, omv.



San Martin de Porres 
Nació en Lima (Perú) el año 1579, de un funcionario real español, Juan de Porres, y de una joven de origen africano, Ana Velázquez, que no se casaron: Martín era mulato e hijo ilegítimo, lo que le causó muchas dificultades. Fue educado cristianamente por su madre y aprendió de joven el oficio de barbero-cirujano. En 1603 fue admitido en la Orden de los dominicos como hermano converso, después de vivir ocho años en el convento como donado. Desde el principio se le confió el oficio de enfermero que ejerció, con gran competencia y mayor caridad, en favor de los frailes y de los numerosos pobres que acudían al convento; además instituyó varias obras caritativas. Supo conjugar la incesante actividad asistencial con el recogimiento de un contemplativo. Llevó una vida de mortificación y de humildad, y tuvo una gran devoción a la Eucaristía. Murió en Lima el 3 de noviembre de 1639. Oremos; Señor, Dios nuestro, que has querido conducir a san Martín de Porres por el camino de la humildad a la gloria del cielo, concédenos la gracia de seguir sus ejemplos, para que merezcamos ser coronados con él en la gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

Oremos a Dios Padre que bendiga en toda circunstancia a su pueblo santo, edificado sobre el cimiento de los apóstoles.

Padre santo, tu Hijo resucitado se apareció a los apóstoles para hacerlos sus testigos, haz que también nosotros demos testimonio de Cristo.

Padre santo, que enviaste a tu Hijo al mundo para dar la Buena Noticia a los pobres, haz que sepamos proclamar el Evangelio a toda criatura, en especial a los más pobres y necesitados.

Tú que enviaste a tu Hijo a sembrar la semilla de tu palabra, haz de nosotros la tierra buena que la acoja y dé mucho fruto.

Tú que enviaste a tu Hijo para que reconciliara el mundo contigo, haz que nosotros cooperemos a la reconciliación de los hombres.

Señor, Dios nuestro, concédenos participar en la muerte y resurrección de tu Hijo, para que merezcamos llegar a contemplarle en el esplendor de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén


"....Que la Virgen María, Reina de Todos los Santos, nos guíe para elegir en todo momento la vida eterna, «la vida del mundo futuro», como decimos en el Credo; un mundo ya inaugurado por la resurrección de Cristo, y cuya venida podemos apresurar con nuestra conversión sincera y con las obras de caridad.
Que la intercesión de la Virgen María nos ayude a vivir en plenitud nuestra vocación de hijos de Dios, identificándonos cada vez más con nuestro Señor Jesucristo. Benedicto XVI, Ángelus del día 1 de noviembre de 2006

Octavo dia de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas
Pidamos con Fe, por la Iglesia
por el Papa Francisco
Por el Papa Benedicto XVI
Por los cardenales y Obispos de todo el Mundo
Por las Intenciones de La Virgen
Por los grupos de Oracion perseverancia
pPor un Aumento en las vocaciones sacerdotales y Religiosas
Por las Siervas de Jesus  de Venezuela
Por las Hermanas de Cristo Rey
Por las Siervas de Maria
Por las Pias Dicipulas
Por las Hermanas Misioneras en todo el mundo
Para que pronto sea reconocida en La Iglesia La Advocacion de Maria Madre de las Almas Consagradas
Por el Camino de Maria Peregrina
Por este Grupo de Oracion  fortaleza, y perseverancia
por los enfermos del Mundo entero, por su pronta recuperacion, amen.


































Aqui Puedes ver la Pelicula de San Martin de Porres

lunes, 2 de noviembre de 2020

Dijo Jesús a Marta la de Betania: «Yo soy la resurrección y la vida,.." (Jn 11,25-27). Septimo dia de la Novena a Maria

 
Evangelio según San Mateo 25,31-46.
Gloria a ti, Señor.


Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.
Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'. Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'. Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles,
porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; 



enfermo y preso, y no me visitaron'. Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'. Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'. Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Isaías (25, 6. 7-9)

En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos.El arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.En aquel día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


Salmo 129

Señor, escucha mi oración.

Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante.
Señor, escucha mi oración.

Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con amor te veneramos.
Señor, escucha mi oración.

Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra; mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela.
Señor, escucha mi oración.

Como aguarda a la aurora el centinela, aguarda Israel al Señor, porque del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención, y él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades.
Señor, escucha mi oración.


San Pablo a los tesalonicenses (4, 13-14. 17-18)
Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios los llevará con él, y así estaremos siempre con el Señor.
Consuélense, pues, unos a otros, con estas palabras.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Dijo Jesús a Marta la de Betania: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?». Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo» (Jn 11,25-27).

Fray Alejandro Ferreirós OFMConv.




Conmemoración de todos los fieles difuntos 
La Iglesia, después de celebrar ayer la fiesta de todos sus hijos bienaventurados ya en el cielo, se interesa hoy ante el Señor en favor de las almas de todos cuantos nos precedieron en el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, para que, purificados de toda mancha de pecado, puedan gozar de la felicidad eterna. Celebramos, pues, la victoria de Cristo, y de nosotros con Él, sobre la muerte. Y hacemos memoria de cuantos, habiendo compartido ya la muerte de Jesucristo, están llamados a compartir también con Él la gloria de la resurrección. El primer prefacio de difuntos nos enseña que «en Cristo brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad; porque la vida de los que creemos en el Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo». Mientras nosotros pedimos por los difuntos, ellos interceden por nosotros.

Oraciones

Escucha, Señor, nuestras súplicas para que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo, se afiance también nuestra esperanza de que todos tus hijos resucitarán. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 Oh Dios, gloria de los fieles y vida de los justos, nosotros los redimidos por la muerte y resurrección de tu Hijo, te pedimos que acojas con bondad a tus siervos difuntos, y pues creyeron en la resurrección futura, merezcan alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 Oh Dios, que resucitaste a tu Hijo para que, venciendo la muerte, entrara en tu reino, concede a tus siervos difuntos que, superada su condición mortal, puedan contemplarte para siempre como su Creador y Salvador. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



Nuestro Dios y Padre es el Dios de la vida, el Dios de los vivos y no de los muertos. Oremos confiados en la intercesión de Cristo resucitado:

Por todos los creyentes en Cristo, llamados a dar testimonio de la fe en la resurrección, ante la dura realidad de la muerte.

Por los que se sienten desolados por la muerte de personas queridas.

Por todos los que han muerto con la fe y la esperanza en Cristo.

Por los que entregaron su vida generosamente por amor a los demás.

Por los que han muerto víctimas de toda clase de injusticias, la guerra, el terrorismo, el odio, la venganza.

Por nuestros familiares, amigos y bienhechores, y en especial por aquellos que son de nuestra mayor obligación.

Concede, Señor, a los que han muerto el perdón y la plenitud de la vida; y a nosotros, por su intercesión, vivir en la fe y la esperanza de nuestra resurrección en Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.





Rezamos el Séptimo día de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas
pidamos por la Iglesia y sus ministros
por los Fieles Difuntos 
los sacerdotes que han partido a la casa del Padre, que en paz descansen
por los sacerdotes que se encuentran en el purgatorio
por las almas del purgatorio

por los difuntos de nuestra familia que en paz descansen
por todos nosotros 
pedimos Salud, Fortaleza, Paz espiritual
Que pronto sea reconocida esta advocación en el mundo entero
por mas laicos comprometidos a rezar y se apóstoles de la palabra
por mas laicos peregrinos de Maria
por el discernimiento para nuestra verdadera vocación 
por este grupo de oración, para seguir adelante pese a las dificultades de hoy


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Rezamos el Santo Rosario




domingo, 1 de noviembre de 2020

Sálvanos, Señor, por la intercesión de los santos. Sexto Dia de la Novena, recemos por todos.



Evangelio según san Mateo 5, 1-12
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, al ver tanta gente Jesús subió a la montaña, se sentó y se le acercaron sus discípulos; enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles así:
"Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Dichosos los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan contra ustedes toda clase de calumnias por causa mía. Alégrense y regocíjense, porque su premio será grande en los cielos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

1 de noviembre 2020. Padre Gustavo E. Jamut, omv.





Apocalipsis del apóstol san Juan 7, 2-4.9-14

Yo, Juan, vi otro ángel que venía del oriente; traía el sello del Dios vivo y gritó con voz poderosa a los cuatro ángeles encargados de hacer daño a la tierra y al mar:
"¡No dañen a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello en la frente a los servidores de nuestro Dios!"
Y oí el número de los que habían sido marcados: eran ciento cuarenta y cuatro mil, de todas las tribus de Israel.
Vi luego una muchedumbre enorme que nadie podía contar. Gentes de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con túnicas blancas y con palmas en sus manos. Y clamaban con voz poderosa:
"¡La salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!"
Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono, alrededor de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, cayeron rostro a tierra ante el trono y adoraron a Dios, diciendo:
"Amén. Alabanza, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor, poder y fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén".
Entonces uno de los ancianos me preguntó:
"¿Quiénes son y de dónde han venido éstos que llevan túnicas blancas?"
Yo le respondí:
"Señor mío, lo sabrás".
El me dijo:
"Estos son los que vienen de la gran persecución, los que han lavado y blanqueado sus túnicas en la sangre del Cordero".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo  23, 1-2.4ab.5-6


Estos son los que buscan al Señor.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el mundo y todos sus habitantes, pues él la estableció sobre los mares, él la fundó sobre los ríos.
Estos son los que buscan al Señor.

¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Quién podrá estar en su recinto sagrado? El hombre de manos puras y limpio corazón.
Estos son los que buscan al Señor.

Este recibirá la bendición del Señor, y Dios, su salvador, lo proclamará inocente.
Estos son los que buscan al Señor.


Primera carta del apóstol san Juan 3, 1-3

Queridos hermanos: Consideren el amor tan grande que nos ha demostrado el Padre: hasta el punto de llamarnos hijos de Dios; y en verdad lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo ha conocido a él.
Hermanos queridos, ahora ya somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Todos los Santos .
La Iglesia celebra esta solemnidad en honor de todos los santos, o sea, de todos los fieles que murieron en Cristo y con Él han sido ya glorificados en el cielo. Esta fiesta nos recuerda, pues, los méritos de todos los cristianos, de cualquier lengua, raza, condición y nación, que están ya en la casa del Padre, aunque no hayan sido canonizados ni beatificados; nos invita a pedirles su ayuda e intercesión ante el Señor; y nos estimula a seguir su ejemplo, múltiple y variado, en nuestra vida cristiana.
Dios todopoderoso y eterno, que nos has otorgado celebrar en una misma fiesta los méritos de todos los santos, concédenos, por esta multitud de intercesores, la deseada abundancia de tu misericordia y tu perdón. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Del Apocalipsis: «Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritan con voz potente: "¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!". Y todos los ángeles que estaban de pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron rostro a tierra ante el trono, y adoraron a Dios, diciendo: "Amén.
 La alabanza y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y el honor y el poder y la fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén"» (Ap 7,9-12).



Plegaria de San Francisco: «A la gloriosa madre, la beatísima María siempre Virgen, a los bienaventurados Miguel, Gabriel y Rafael, y a todos los coros celestiales, a los bienaventurados Juan Bautista, Juan Evangelista, Pedro, Pablo, y a los bienaventurados patriarcas, profetas, inocentes, apóstoles, evangelistas, mártires, confesores, vírgenes, y a todos los santos que fueron y que serán y que son, humildemente les suplicamos por tu amor que te den gracias como te place, a ti, sumo y verdadero Dios, eterno y vivo, con tu Hijo carísimo, nuestro Señor Jesucristo, y el Espíritu Santo Paráclito, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya» (cf. 1 R 23,6).



Invoquemos con alegría a Dios, corona de todos los santos, y digámosle: Sálvanos, Señor, por la intercesión de los santos.

Dios sapientísimo, que por medio de Cristo has constituido a los apóstoles fundamento de tu Iglesia, conserva a tus fieles en la doctrina que ellos enseñaron.

Tú que has dado a los mártires la fortaleza del testimonio, hasta derramar su sangre, haz de los cristianos testigos fieles de tu Hijo.

Tú que has dado a las santas vírgenes el don insigne de imitar a Cristo virgen, haznos comprender la virginidad a ti consagrada como una señal particular de los bienes celestiales.

Tú que manifiestas en todos los santos tu presencia, tu rostro, tu palabra y tu amor, otorga a tus fieles sentirse cada vez más cerca de ti por su imitación.

Concédenos, Dios Padre nuestro, la protección de todos los santos, a fin de que, por su intercesión, obtengamos los dones de tu amor que te pedimos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

evangelio: IESVS.org

Sexto Dia de la Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas
Pidamos con fe, 
por las Intenciones de Maria Santisima
por mas vocaciones religiosas y laicos que deseen rezar y ser apostoles
por las congregaciones sacerdotales y religiosas
para que la Madre de las Almas Consagradas sea reconocida en la Iglesia
para que muchas personas la conozcan y difundan
por todos nosotros y las intenciones que traemos
por la salud de todo el mundo
por la vida consagrada 
por las familias en el mundo entero
por la paz

Rezamos el Santo Rosario


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