A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

domingo, 26 de julio de 2020

«El Señor dice: Vigilad, pues, orando en todo tiempo...Y cuando estéis de pie para orar, decid: Padre nuestro, que estás en el cielo..Dios es espíritu, y los que lo adoran es preciso que lo adoren en espíritu y verdad» (1 R 22,27-31).




Evangelio según san Mateo 13, 44-52

Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra.
El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces; cuando se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los
pescados, ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Han entendido todo esto?"
Ellos le contestaron:
"Sí".
El les dijo:
"Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.




Primer libro de los Reyes 3, 5.7-12

En aquellos días, el Señor se le apareció al rey Salomón en sueños y le dijo:
"Salomón, pídeme lo que quieras, que yo te lo daré".
Salomón le respondió:
"Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón. Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho que un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo, tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más un muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo.
Por eso te pido que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y distinguir entre el bien y el mal.
Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?"
Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo:
"Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá rey que se pueda comparar contigo".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Refleccion del Padre Dario sobre la Lectura del libro de los Reyes

Salmo 118


Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de todo corazón.
Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

Tú, Señor, has dado tus preceptos para que se observen exactamente. Ojalá que mis pasos se encaminen al cumplimiento de tus mandamientos.
Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

Favorece a tu siervo para que viva y observe tus palabras. Ábreme los ojos para ver las maravillas de tu voluntad.
Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón.
Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y yo lo seguiré con cuidado. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón.
Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.


SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA.
Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye estos nombres a los padres de la Santísima Virgen María. Los evangelios no nos hablan de ellos. Las noticias sobre los mismos nos han sido transmitidas por los escritos apócrifos, en particular el Protoevangelio de Santiago, del siglo II. Éste cuenta que Joaquín contrajo matrimonio a los veinte años con Ana, perteneciente como él a la tribu de Judá y al linaje de David. Procedentes de Galilea, se instalaron pronto en Jerusalén, cerca de la piscina Probática, en la que Jesús curó a un paralítico. La actual iglesia de Santa Ana recuerda esta tradición, aunque según otra, la casa de los abuelos de Jesús estaría en Séforis (Galilea). Ser los padres de María es mucho. 
Oración: 
Señor, Dios de nuestros padres, tú concediste a san Joaquín y a santa Ana la gracia de traer a este mundo a la Madre de tu Hijo; concédenos, por la plegaria de estos santos, la salvación que has prometido a tu pueblo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

Oremos a Dios Padre para que la intercesión y el ejemplo de san Joaquín y santa Ana, padres de María y abuelos de Jesús, nos impulsen a una vida santa.

Por la Iglesia, el nuevo Israel, el pueblo definitivo de Dios, para que sea la gran familia de los hijos de Dios Padre.

Por el pueblo judío, del que nació Cristo, hijo de Abrahán, de David, de María, para que encuentre en Cristo el cumplimiento de las profecías mesiánicas.

Por las familias cristianas y por todas las familias, para que sean hogares en los que reine la paz, el amor, la solidaridad.

Por los abuelos, los ancianos, las personas que se encuentran solas y desatendidas, para que se vean rodeadas del respeto y aprecio de los demás.

Oración: Señor, Dios de nuestros padres, enséñanos a tratar y amar a Cristo Jesús como lo hicieron sus abuelos, Joaquín y Ana, y su madre, María. Te lo pedimos, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
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San Francisco de Asís, nos enseña a Rezar


Cuando en un hombre, a través de esta interacción mutua de pureza de corazón y de abajamiento y condescendencia de Dios a la búsqueda del hombre puro, se enciende la visión de Dios como contenido y coronamiento de la oración, éste ya nunca más abandonará la oración.
Rezará siempre y en todas partes, porque se ha perdido a sí mismo y ha encontrado a Dios: «Por consiguiente, amemos a Dios y adorémoslo con corazón puro y mente pura, porque él mismo, buscando esto sobre todas las cosas, dijo: Los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad... Y digámosle alabanzas y oraciones día y noche diciendo: Padre nuestro, que estás en el cielo..., porque es preciso que oremos siempre y que no desfallezcamos» (2CtaF 19-21).

Al igual que en la Carta a los fieles, Francisco exhorta en la Regla no bulada con palabras casi idénticas: «El Señor dice: Vigilad, pues, orando en todo tiempo, para que seáis considerados dignos de huir de todos los males que han de venir, y de estar en pie ante el Hijo del Hombre. Y cuando estéis de pie para orar, decid: Padre nuestro, que estás en el cielo. Y adorémosle con puro corazón, porque es preciso orar siempre y no desfallecer; pues el Padre busca tales adoradores. Dios es espíritu, y los que lo adoran es preciso que lo adoren en espíritu y verdad» (1 R 22,27-31).

La oración continua e incesante es por tanto «oración en el Espíritu», obra del Espíritu del Señor, que descansa en los hombres puros y hace en ellos «su habitación y morada» (1 R 22). Él ora en, con y por nosotros, como tan gráficamente expresa Francisco, aunque con palabras desmañadas: «Y porque todos nosotros, miserables y pecadores, no somos dignos de nombrarte, imploramos suplicantes que nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo amado, en quien bien te complaciste, junto con el Espíritu Santo Paráclito, te dé gracias por todos como a ti y a él os place, él que te basta siempre para todo y por quien tantas cosas nos hiciste. Aleluya» (1 R 23,5). En este contexto alcanza todo su profundo sentido esta frase de la Regla de los hermanos menores y de las Damas pobres: «Sobre todas las cosas deben desear tener el Espíritu del Señor y su santa operación, orar siempre a él con puro corazón...» (2 R 10,8-9; RCl 10).
fuente: franciscanos.org

San Pablo a los Romanos 8, 28-30


Hermanos: Ya sabemos que todo contribuye para bien de los que aman a Dios, de aquellos que han sido llamados por él, según su designio salvador. En efecto, a quienes conoce de antemano, los predestina para que reproduzcan en sí mismos la imagen de su propio Hijo, a fin de que Él sea el primogénito entre muchos hermanos. A quienes predestina, los llama; a quienes los llama, los justifica; y a quienes justifica, los glorifica.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.




Pidamos, hermanos y hermanas, el auxilio del Espíritu Santo, para que inspire nuestras oraciones y ruegue con nosotros por las necesidades del mundo:

Para los que empiezan a conocer a Cristo y desean la gracia del bautismo, y para los que preparan el bautismo de sus hijos, pidamos el favor de Dios todopoderoso.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Para nuestra comunidad, para todos los que habitan en ella y para todos los pueblos y naciones, pidamos al Señor paz y prosperidad abundantes.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Para los que persiguen a la Iglesia y para los pecadores que viven intranquilos, pidamos la luz del Espíritu y la gracia de la conversión.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Por los que estamos aquí reunidos y por aquellos por los que queremos rezar, pidamos al Señor que nos guarde en la fe y nos reúna en el Reino de su Hijo.
Te rogamos, Señor, óyenos.

Señor Dios, que en Cristo nos has hecho descubrir el tesoro escondido y la perla de gran valor, concédenos la luz de tu Espíritu; para que, viviendo en medio del mundo, sepamos valorar las riquezas inestimables de tu Reino y, para poseerlas, estemos dispuestos a renunciar a todo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.







Rezamos por nuestras intenciones y la de la Iglesia

Por las intenciones de Maria Madre de las Almas Consagradas

Por Nuestro Santo Padre Francisco I
Por la Congregacion de las Siervas de Jesus
Por la Congregacion de las Siervas de Maria
Por las Congregaciones religiosas
Por los seminarios de todo el mundo
Por los sacerdotes
Por los consagrados
Por los misioneros de la Palabra
Por las parroquias y sus parrocos
Por los ministros que visitan enfermos
Por los grupos de oracion
por los grupos que difunden la devocion a Maria Madre de las Almas Consagradas
Por la mision de Maria en Argentina y el mundo
Por el movimiento Mariano Arcas Sagrados Corazones
Por todos los que rezan por los enfermos del mundo entero
Por la Paz en Medio Oriente
Por la Paz en el Mundo

Maria Madre de las Almas Consagradas mensajes y novena

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