A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

domingo, 17 de agosto de 2014

Oh Dios, que has distinguido a santa Beatriz de Silva por su altísima contemplación y su amor a la Concepción Inmaculada de María, concédenos, por su intercesión, vivir en inocencia, buscar las cosas de arriba y gozar de la dicha del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



















Santa Beatriz de Silva. 
Nació en Ceuta hacia el año 1426, de padres portugueses. Siendo aún niña se trasladó con su familia a Campo Mayor (Alentejo, Portugal). Junto con sus once hermanos, entre ellos el beato Amadeo de Silva, reformador franciscano, recibió una excelente educación y la devoción a María Inmaculada. En su juventud sirvió como dama de honor a doña Isabel de Portugal, esposa del rey Juan II de Castilla. Huyendo de las insidias de la corte, salió de Tordesillas y se refugió en Toledo, donde por espacio de unos treinta años residió en el monasterio de Santo Domingo el Antiguo. En 1484 pasó con unas compañeras a los Palacios de Galiana, cedidos por Isabel la Católica, y allí iniciaron una vida monástica que desembocaría en la Orden de la Inmaculada Concepción, en la que se armonizaban la devoción al gran privilegio de María y la espiritualidad franciscana. Beatriz falleció el 16 o más probablemente el 17 de agosto de 1491.-


``Dios favorece a algunas almas, inspirándoles una devoción singular, entusiasta y acendrada a la Santísima Virgen. Estas almas, impulsadas por la gracia, se consagran enteramente a la Señora y se identifican con ella mediante la práctica de la vida mariana, que consiste en inspirarse para todo en la Virgen y hacerlo todo en unión con ella. Las que practican esta vida mariana tienen en la Virgen una ayuda poderosísima y un lenitivo para sus penas en todas sus tribulaciones...''
De «La vida espiritual coronada por la triple manifestación de Jesucristo», de sor María Ángeles Sorazu, Concepcionista

 Meditacion 

Lectura del Libro del Eclesiástico 24, 4. 24-31.

La Sabiduría será ensalzada en medio de su pueblo
y admirada en la congregación de los santos, diciendo:
Yo soy la Madre del amor hermoso,
del temor, de la ciencia y de la santa esperanza.

En mí está toda la gracia del camino y de la verdad,
en mí toda esperanza de vida y de virtud.

Venid a mí los que me amáis,
y saciaos de mis frutos;
mi nombre es más dulce que la miel,
y mi herencia mejor que los panales.

El que me come tendrá más hambre,
el que me bebe tendrá más sed.

El que me escucha no fracasará,
el que me pone en práctica no pecará.

Los que me honran obtendrán la vida eterna.

Salmo responsorial Sal 33,

  Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que lo temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada.

Venid, hijos, escuchadme:
os instruiré en el temor del Señor.
¿Hay alguien que ame la vida
y desee días de prosperidad?

Guarda tu lengua del mal,
tus labios de la falsedad;
apártate del mal, obra el bien,
busca la paz y corre tras ella.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor.

S L
Proceded guiados por el Espíritu

Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas 5,16-25.

Hermanos: Proceded guiados por el Espíritu
y nunca cederéis a deseos rastreros.

Mirad, los objetivos de los bajos instintos
son opuestos al Espíritu
y los del Espíritu a los bajos instintos,
porque los dos están en conflicto.

Resultado: que no podéis hacer lo que quisierais.

En cambio, si os guía el Espíritu,
no estáis bajo el dominio de la Ley.

Las obras de la carne están patentes:
fornicación, impureza, libertinaje, idolatría,
hechicería, enemistades, contiendas, celos,
rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo,
envidias, borracheras, orgías y cosas por el estilo.

Y os prevengo, como ya os previne,
que los que así obran no heredarán el Reino de Dios.

En cambio, el fruto del Espíritu es:
amor, alegría, paz,
comprensión, amabilidad, dominio de sí.
Contra esto no va la Ley.


EVANGELIO
El que cumple la voluntad de Dios,  ése es mi hermano y mi hermana y mi madre

Lectura del santo Evangelio según San Marcos 3,31-35.

En aquel tiempo, llegaron la madre y los hermanos de Jesús, y desde fuera lo mandaron llamar.

La gente que tenía sentada alrededor le dijo: -Mira, tu madre y tus hermanos están fuera y te buscan.

Les contestó: -¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?

Y paseando la mirada por el corro, dijo: -Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.

Palabra de Dios


Oremos
Señor, te proclamamos admirable en tu virgen santa Beatriz,
y humildemente rogamos a tu Divina Majestad
que, así como te complaces  en los méritos de esta virgen,
aceptes igualmente complacido el culto que tu pueblo te tributa.
Por Jesucristo, nuestro Señor. 


Pidamos a Cristo que nos ayude a servirle en santidad y justicia todos los días de nuestra vida.

Cristo Jesús, que quisiste hacerte preceder de María Inmaculada: ilumínanos con el esplendor de tu vida y doctrina.

Cristo Jesús, que escogiste a tus discípulos para que fueran sal de la tierra y luz del mundo: asístenos con tu gracia para que la sal no se corrompa y la luz no se apaga en nuestra vida.

Cristo Jesús, esposo único de las vírgenes consagradas: concédenos que resplandezca siempre en nuestra vida la luz de tu rostro.

Cristo Jesús, que nos exhortas a velar sin descanso con las lámparas encendidas: haz de nuestra vida una jornada luminosa de amor, oración y laboriosidad vigilante.

Cristo Jesús, por intercesión de tu esposa santa Beatriz: haz que busquemos en todas nuestras ocupaciones el Espíritu del Señor y su santa operación. 


Oremos
  
Oh Dios, que has distinguido a santa Beatriz de Silva por su altísima contemplación y su amor a la Concepción Inmaculada de María, concédenos por su intercesión buscar las cosas de arriba y vivirlas ya en la tierra. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Cántico de la Carta a los Efesios

Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Él nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos
e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,
redunde en alabanza suya.

Por este Hijo, por su sangre,
hemos recibido la redención,
el perdón de los pecados.
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.

Éste es el plan
que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
recapitular en Cristo todas las cosas
del cielo y de la tierra.
  La bienaventurada Beatriz recibió de Dios copiosos tesoros de gracia, de sabiduría y prudencia.
Lectura breve 1Jn 2,15-17.
No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo -las pasiones del hombre terreno, y la codicia de los ojos, y la arrogancia del dinero-, eso no procede del Padre, sino que procede del mundo. Y el mundo pasa, con sus pasiones. Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Responsorio breve


  Mi porción es el Señor,

 Dice mi alma. Mi porción.

Bueno es el Señor para el alma que le busca.

 Dice mi alma. Gloria al Padre. Mi porción. 

 Santa madre Beatriz, tú, que despreciaste por el amor de Cristo el reino del mundo y todas las galas de este siglo, haz que nosotros glorifiquemos a Dios, el Señor, por los dones de su gracia, sin cesar, de palabra y de obra.

Evangelio del dia


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 5, 21-28

Gloria a ti, Señor. En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio".
Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban:
"Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros".
El les contestó:
"Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel".
Ella se acercó entonces a Jesús, y postrada ante él, le dijo: "¡Señor, ayúdame!"
El le respondió:
"No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos". Pero ella replicó:
"Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos".
Entonces Jesús le respondió:
"Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas".
Y en aquel mismo instante quedó curada su hija.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Roguemos por los que ayudan a los pobres o hacen obras de misericordia en favor de sus hermanos, para que Dios premie abundantemente el bien que hacen, y lo que reparten a sus hermanos el Señor lo multiplique y lo convierta para ellos en premio de vida eterna.
Te rogamos Señor.

Roguemos por los que están de viaje, por los que tienen que vivir fuera de su hogar o alejados de sus familiares y amigos, para que Dios los proteja de todo peligro, los ayude en sus dificultades y les conceda retornar, sanos y salvos, a sus hogares.
Te rogamos Señor.

Roguemos finalmente por nosotros mismos, para que el Señor nos haga perseverar en la fe cristiana, nos ayude a conocer más y más el Evangelio de Cristo, fortalezca nuestra voluntad en el bien, nos guarde de todo mal y nos conceda alcanzar la vida eterna.
Te rogamos Señor.


Dios nuestro, que con el ejemplo de tu Hijo, manso y humilde de corazón, nos has manifestado tu designio de salvar a todos los hombres, escucha nuestras oraciones y revístenos de los mismos sentimientos de Cristo, para que, con nuestras obras y palabras, demos siempre testimonio de tu amor fiel.
Por Jesucristo, nuestro Señor.



La constancia en la oración nace de una vida de fe, de confianza en Jesús que nos oye incluso cuando parece que calla. Y esta fe nos llevará a un abandono pleno en las manos de Dios. “Dile: Señor, nada quiero más que lo que Tú quieras. Aun lo que en estos días vengo pidiéndote, si me aparta un milímetro de la Voluntad tuya, no me lo des”11 Solo quiero lo que Tú quieres y porque Tú lo quieres.

A Jesús le es especialmente grato que pidamos por otros. “La necesidad nos obliga a rogar por nosotros mismos, y la caridad fraterna a pedir por los demás. Es más aceptable a Dios la oración recomendada por la caridad que aquella que está motivada por la necesidad”, enseña San Juan Crisóstomo.

Hemos de orar, en primer lugar, por aquellas personas a quienes nos une un vínculo más fuerte, y por aquellas que el Señor ha puesto a nuestro cuidado. Los padres tienen una especial obligación de pedir por sus hijos; mucho más si estos estuvieran alejados de la fe o el Señor hubiera manifestado una particular predilección por ellos llamándolos a un camino de entrega. Y para que Dios nos oiga con más prontitud, acompañemos con obras nuestra petición: ofreciendo horas de trabajo o de estudio por esa intención, aceptando por Dios el dolor y las contrariedades, ejerciendo la caridad y la misericordia en toda oportunidad. Los cristianos de todos los tiempos se han sentido movidos a presentar sus peticiones a través de santos intercesores, del propio Ángel Custodio, y muy singularmente a través de Nuestra Madre Santa María. Dice San Bernardo que “subió al Cielo nuestra Abogada, para que, como Madre del Juez y Madre de Misericordia, tratara los negocios de nuestra salvación”. No dejemos de acudir cada día a Nuestra Señora; mucho nos va en ello.





















jueves, 14 de agosto de 2014

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. ..

 


† Lectura del santo Evangelio según san Juan 15, 12-16

Gloria a ti, Señor. En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos, que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido; soy yo quien los ha elegido y los ha destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda cuanto le pidan en mi nombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.



salmo 115

En medio de la desgracia confío en el Señor.

No dejé de confiar, aunque exclamaba: "Qué grande es mi desdicha". Y en mi aflicción pensaba: "Los hombres son un saco de mentiras".
En medio de la desgracia confío en el Señor.

¿Cómo pagaré al Señor por todos sus favores? El cáliz alzaré de salvación invocando su nombre.
En medio de la desgracia confío en el Señor.

Porque soy siervo tuyo, tu servidor e hijo de tu sierva, por eso tú, Señor, rompiste mis cadenas. Voy a hacer sacrificios de alabanza, invocando tu nombre.
En medio de la desgracia confío en el Señor.


En la fiesta de san Maximiliano María Kolbe, mártir de Cristo, oremos a Dios nuestro Padre.

-Por la Iglesia: para que se sienta fortalecida con el testimonio de los mártires.

-Por los que sufren persecución, humillaciones o discriminación por su fidelidad al Evangelio: para que salgan fortalecidos de la prueba.

-Por los que se dedican al servicio de los demás con gran riesgo de sus vidas: para que su generosidad venza nuestro egoísmo.

-Por las víctimas de las guerras, del odio o del terrorismo: para que su sangre derramada no sea inútil.

-Por todos los cristianos: para que el testimonio de los mártires nos reconforte en las pruebas de cada día.

Oración: Escucha, Señor, nuestras súplicas por la intercesión de san Maximiliano, cuya sangre derramada por Cristo clama a ti en nuestro favor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


fragmento de una de las cartas del Santo



Amemos sin límites a nuestro buen Padre: amor que se demuestra a través de la obediencia y se ejercita, sobre todo, cuando nos pide el sacrificio de la propia voluntad. El libro más bello y auténtico donde se puede aprender y profundizar este amor es el Crucifijo. Y esto lo obtendremos mucho más fácilmente de Dios por medio de la Inmaculada, porque a ella ha confiado Dios toda la economía de la misericordia.

La voluntad de María, no hay duda alguna, es la voluntad del mismo Dios. Nosotros, por tanto, consagrándonos a ella, somos también como ella, en las manos de Dios, instrumentos de su divina misericordia. Dejémonos guiar por María; dejémonos llevar por ella y estemos, bajo su dirección, tranquilos y seguros: ella se ocupará de todo y proveerá a todas nuestras necesidades, tanto del alma como del cuerpo; ella misma removerá las dificultades y angustias nuestras..




Oración : Oh Dios, que al mártir san Maximiliano María Kolbe, apóstol de la Inmaculada, le llenaste de celo por las almas y de amor al prójimo; concédenos, por su intercesión, trabajar generosamente por tu gloria en el servicio de los hombres y tener el valor de asemejarnos a tu Hijo, incluso hasta en la muerte. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Fuente: Franciscanos.org 

Hoy desde aqui compartimos el Camino de Maria Madre de las Almas Consagradas peregrinando con el grupo de oracion y de la Mano del Movimiento Mariano Arcas Sagrados Corazones.. Gracias Señor por tanto Cariño dado a traves de Maria..

lunes, 11 de agosto de 2014

Oh Dios, que infundiste en santa Clara un profundo amor a la pobreza evangélica, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo a Cristo pobre, merezcamos llegar a contemplarte en tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo.

Imagen del sitio Corazones.org



La Comunion con Cristo
Cristiano es quien ha sido conquistado por Cristo, cree en él, muerto y resucitado, Señor y Salvador, y pertenece a él porque posee su Espíritu. Con él vive una relación de amistad profunda y de comunión y diálogo continuo, de amigo a amigo y en la obediencia a su palabra. Clara tiene un amor apasionado por Cristo; está completamente arrebatada por su fascinación. Lo ensalza como esposo incomparable: «Su poder es más fuerte, su generosidad mayor, su belleza más seductora, su nombre más dulce, y todo favor suyo más exquisito» ; «su amor hace feliz, su contemplación reconforta y su benignidad colma. Su suavidad penetra totalmente al alma, y el recuerdo brilla dulcemente en la memoria»


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 17, 22-27

Gloria a ti, Señor. Un día que estaban juntos en Galilea, Jesús dijo a sus discípulos:
"El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y le darán muerte, pero al tercer día resucitará".
Y se entristecieron mucho.
Cuando llegaron a Cafarnaún, se acercaron a Pedro los que cobraban el impuesto del templo y le dijeron:
"¿No paga su maestro el impuesto?"
Pedro contestó:
"Sí".
Al entrar Pedro en la casa, se anticipó Jesús a preguntarle:
"¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra ¿a quiénes cobran los impuestos y contribuciones: a los ciudadanos de su país o a los extranjeros?"
Pedro contestó:
"A los extranjeros".
Jesús le dijo:
"Por tanto, los ciudadanos de su país están exentos. Con todo, para que no se ofendan, ve al lago, echa el anzuelo y saca el primer pez que pique; ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. La tomas y la das por mí y por ti".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.




Oremos a Dios Padre, por Jesucristo, su Hijo, que enriqueció a santa Clara con los dones y carismas del Espíritu Santo.

-Por la Iglesia, siempre en trance de renovación y de reforma: para que sea dócil a los impulsos del Espíritu.

-Por los religiosos y religiosas de vida contemplativa: para que en su vida y en sus obras sean ejemplo atrayente de sabiduría evangélica.

-Por las hijas espirituales de santa Clara: para que permanezcan fieles al carisma de su santa Madre y difundan su perfume donde se encuentren.

-Por toda la Familia Franciscana: para que alienten y no defrauden a quienes buscan a Cristo por el camino de Francisco y de Clara.

-Por los enfermos, los ancianos y los abandonados, los pobres y toda clase de indigentes: para que el ejemplo de Clara les lleve a unir sus sufrimientos a los de Cristo paciente.

Oración: Escucha, Señor, nuestras súplicas, que hoy te presenta santa Clara, abogada e intercesora nuestra. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Santa Clara de Asis

Estas palabras resumen la vida y espíritu de Clara:

"Yo, Clara, sierva de Cristo, pequeña planta
de nuestro Padre Francisco" "Seguir a Cristo tras las huellas de San Francisco en
pobreza, humildad y caridad. Nadie ha realizado jamás
con mayor plenitud el ideal concebido por un hombre
como esta mujer" (Joergensen).

Nació en Asís (Italia) el año 1193 en el seno de una familia noble. Cuando san Francisco se convirtió a Dios y empezó a predicar, Clara lo escuchaba a gusto y se entrevistaba con él en secreto. La noche del Domingo de Ramos de 1211 ó 1212, Clara abandonó la casa paterna y se consagró a Dios en la Porciúncula en manos de Francisco. Acto seguido la acompañaron al monasterio de benedictinas de San Pablo de Bastia, de donde pasó más tarde a la iglesia del Santo Ángel de Panzo y luego a San Damián. Pronto la siguieron otras jóvenes, y con ellas, bajo la guía de Francisco, se formó en San Damián, a las afueras de Asís, la comunidad que se convertiría en la Orden de las Clarisas. Allí vivió Clara encerrada, en pobreza, oración y caridad, más de cuarenta años, gran parte de los cuales estuvo postrada en cama. Fue la madre y formadora, con su ejemplo y su palabra, de una gran familia monástica, parte esencial del carisma franciscano. La víspera de su muerte tuvo la alegría de ver aprobada por el Papa su Regla propia. Murió en San Damián el 11 de agosto de 1253, y la canonizó Alejandro IV el 15 de agosto de 1255.- 


Alabemos con gozo a Cristo, esposo y cordero inmaculado, al que siguen las vírgenes dondequiera que va, y supliquémosle diciendo:
Jesús, rey de las vírgenes, escúchanos.

Oh Cristo, que elogiaste a los que permanecen vírgenes por el reino de los cielos,
-danos que entendamos tus palabras y te sirvamos con mente pura y cuerpo casto.

Tú que ofreciste al Padre el sacrificio de la cruz para salvación nuestra,
-haz que, crucificando nuestro cuerpo con sus vicios y concupiscencias, completemos en nosotros lo que falta a tu pasión.

Señor Jesucristo, a quien la Iglesia virgen guardó fidelidad intacta,
-concede a todos los cristianos la integridad y la pureza de la fe.

Tú que nos concedes hoy alegrarnos en la festividad de santa Clara virgen,
-concédenos también gozar siempre de su valiosa intercesión.

Tú que recibiste en el banquete de tus bodas a las vírgenes santas,
-admite benigno a nuestros hermanos y hermanas franciscanas en el convite festivo de tu reino.

Padre nuestro.



Cántico de la Virgen María
Alegría del alma en el Señor

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.






El Señor os bendiga y os guarde.
Amén.

Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
Amén.

Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
Amén.

Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
Amén.


Fuente Franciscanos.org 


jueves, 31 de julio de 2014

Quien come mi Carne y bebe mi Sangre tiene vida eterna, dice el Señor, y yo lo resucitaré en el último día.



Dios nuestro: tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes; para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.


 Hoy Oramos por toda la Iglesia y especialmente por los sacerdotes le pedimos a Los Sagrados Corazones de Jesus y Maria Santisima por los sacerdotes del mundo entero y las almas Consagradas...ponemos nuestras intenciones a los pies de Nuestro Señor y llemos el Evangelio segun San Mateo para iniciar nuestra oracion..


Escuchemos lo que dice el señor a los predicadores: La mies es mucha, pero los operarios son pocos; rogad pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mies. Por tanto, para una mies abundante son pocos los trabajadores; al escuchar esto, no podemos dejar de sentir una gran tristeza, por que hay que reconocer que, si bien hay personas que desean escuchar cosas buenas, faltan, en cambio, quienes se dediquen a anunciarlas.

San Gregorio Magno
Hom. 17 sobre los evangelios

 


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
9, 35-38; 10, 1

Gloria a ti, Señor.En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos:
"La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos".
Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


salmo 94

Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a él, llenos de júbilo, y démosle gracias.
Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; él nuestro pastor y nosotros, sus ovejas.
Señor, que no seamos sordos a tu voz.

Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras".
Señor, que no seamos sordos a tu voz.




Dios nuestro, que por medio del sacrificio único de Cristo en la Cruz nos has adoptado como hijos tuyos, concede siempre a tu Iglesia el don de la unidad y de la paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


Compartimos la oracion de un parroco 


Señor de mi vocación
Señor de mi vocación, acá estoy como antaño,
esperando que me empujes,
deseando que me alientes,
rogándote que me sostengas;
porque he dejado jirones de tu llamada en el camino
y experimento la tristeza de la infidelidad;
porque me he entregado a los demás con egoísmo
y experimento la vergüenza de mi mentira;
porque he huido una y otra vez del dolor,
y experimento el dolor de la cobardía.
Señor de mi vocación, acá estoy como antaño,
para entregarte los despojos de mi batalla:
signo de mi debilidad culpable
y signo de mi valentía entusiasta.
Si me he arriesgado, ha sido por ti.
Si he peleado, ha sido por ti.
Si he sido vencido, ha sido por ti.
No es válida excusa, pero sí humilde confesión.
Señor de mi vocación, sigue siendo mi único Señor.
Que no me venda a nada ni a nadie.
Que no me canse jamás.
Que mi testimonio seas siempre tú.
Que al anochecer de cada día,
pueda sentir tu mirada en la mía,
como bastón poderoso para mi limitación.
Señor de mi vocación, acá estoy como antaño,
diciéndote de nuevo que sí.


Norberto Alcover sj
Fuente: Sitio en Facebook : El parroco del Mundo

Plegaria para pedir por los Sacerdotes


Señor Jesús, te pido por tus sacerdotes. Que cuando estén clavados en la cruz del confesionario, pongas en ellos tu corona de luz en vez de tu corona de espinas.

Que cuando, día a día, te traigan al pan convertido en tu cuerpo, ello no se les vuelva rutina, sino diario milagro.

Que su trato con las almas sea siempre para dejar en ellas el amor y el valor que Tú nos entregas.

Que cuando jóvenes, tengan la fortaleza de tus últimos tres años y cuando viejos, sigan sintiendo que «Dios alegra su juventud».

Que espíritu viviente en carne y hueso, sean como Tú, profundamente humanos y perfectamente divinos.

Que cuando el desánimo y la debilidad los agobien en el camino de su calvario, estés Tú, como Cirineo, para llevarles la cruz y volvérselas gozo.

¡Y que nunca falte quien de la vida por ellos, así como Tú la diste por nosotros!
 Oracion Final

Jesús que sientes compasión al ver la multitud que está como ovejas sin pastor, suscita, en nuestra Iglesia, una nueva primavera de vocaciones.

Te pedimos que envíes: Sacerdotes según tu corazón que nos alimenten con el Pan de Tu Palabra y en la mesa de Tu Cuerpo y de Tu Sangre; Consagrados que, por su santidad, sean testigos de Tu Reino; Laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su vida y su palabra.

Buen Pastor, fortalece a los que elegiste; y ayúdalos a crecer en el amor y santidad para que respondan plenamente a tu llamada.

María, Madre de las vocaciones, ruega por nosotros. Amén.
Rezamos la Coronilla a la Divina Misericordia para pedir por estas intenciones y por la Paz del mundo..
 

viernes, 25 de julio de 2014

"El que quiera ser el primero, que se haga el servidor de todos, a imitación del Hijo del hombre que no ha venido a ser servido sino a servir". ..



Dios todopoderoso y eterno, que consagraste los primeros trabajos de los apóstoles con la sangre de Santiago, haz que, por su martirio, sea fortalecida tu Iglesia y, por su patrocinio, España y el mundo entero se mantenga fiel a Cristo hasta el final de los tiempos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén


 Jesús que sientes compasión al ver la multitud que está como ovejas sin pastor, suscita, en nuestra Iglesia, una nueva primavera de vocaciones.

Te pedimos que envíes: Sacerdotes según tu corazón que nos alimenten con el Pan de Tu Palabra y en la mesa de Tu Cuerpo y de Tu Sangre; Consagrados que, por su santidad, sean testigos de Tu Reino; Laicos que, en medio del mundo, den testimonio de ti con su vida y su palabra.

Buen Pastor, fortalece a los que elegiste; y ayúdalos a crecer en el amor y santidad para que respondan plenamente a tu llamada.

María, Madre de las Almas Consagradas, ruega por ellas. Amén.



† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 20, 20-28

Gloria a ti, Señor. En aquel tiempo, la madre de los Zebedeos se acercó a Jesús con sus hijos y se arrodilló para pedirle un favor.
El le preguntó:
"¿Qué quieres?"
Ella contestó:
"Manda que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda cuando tú reines".
Jesús respondió:
"No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz de amargura que yo voy a beber?"
Ellos dijeron:
"Sí, podemos".
Jesús les respondió:
"Beberán mi cáliz, pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes lo ha reservado mi Padre".
Al oír aquello, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo:
"Ustedes saben que los jefes de las naciones las gobiernan tiránicamente y que los dirigentes las oprimen. No debe ser así entre ustedes. El que quiera ser importante entre ustedes, sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea su esclavo. De la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate de todos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


 

Oremos, hermanos y hermanas, a Dios Padre misericordioso, que ha querido que fuésemos edificados en la solidez de la fe de los apóstoles, y pidámosle por el bien de todos.


Para que la Iglesia guarde sin alterar en todo el mundo la enseñanza que recibió en sus orígenes por medio de la predicación apostólica y la transmita con fidelidad de generación en generación, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que no cesen de nacer en todo el mundo Iglesias, que, como retoño legítimo de las primeras comunidades fundadas por los apóstoles, se alimenten de la Palabra que ellos anunciaron y que arraigó también en nuestra tierra, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que, quienes como Santiago, el primero de los apóstoles que derramó la sangre por el nombre de Cristo, sufren persecuciones, sean semilla de una nueva primavera cristiana, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que el Señor nos ilumine con el testimonio del martirio de Santiago, y nos fortalezca de manera que estemos dispuestos a beber, como él, el cáliz del sufrimiento, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Oremos
Señor Jesús, Redentor nuestro, que llamaste a Santiago para que dejase las redes y se hiciera pescador de hombres; escucha nuestra oración y fortalece nuestras débiles voluntades, para que, como él, seamos fieles a tu llamada. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amen.





El nombre Santiago, proviene de dos palabras Sant Iacob. Porque su nombre en hebreo era Jacob. Los españoles en sus batallas gritaban: "Sant Iacob, ayúdenos". Y de tanto repetir estas dos palabras, las unieron formando una sola: Santiago.

Fue uno de los 12 apóstoles del Señor.

Era hermano de San Juan evangelista. Se le llamaba el Mayor, para distinguirlo del otro apóstol, Santiago el Menor, que era más joven que él. Con sus padres Zebedeo y Salomé vivía en la ciudad de Betsaida, junto al Mar de Galilea, donde tenían una pequeña empresa de pesca. Tenían obreros a su servicio, y su situación económica era bastante buena pues podían ausentarse del trabajo por varias semanas, como lo hizo su hermano Juan cuando se fue a estarse una temporada en el Jordán escuchando a Juan Bautista.

Santiago formó parte del grupo de los tres preferidos de Jesús, junto con su hermano Juan y con Simón Pedro. Después de presenciar la pesca milagrosa, al oír que Jesús les decía: "Desde ahora seréis pescadores de hombres", dejó sus redes y a su padre y a su empresa pesquera y se fue con Jesucristo a colaborarle en su apostolado. Presenció todos los grandes milagros de Cristo, y con Pedro y Juan fueron los únicos que estuvieron presentes en la Transfiguración del Señor y en su Oración en el Huerto de Getsemaní. ¿Por qué lo prefería tanto Jesús? Quizás porque
(como dice San Juan Crisóstomo) era el más atrevido y valiente para declararse amigo y seguidor del Redentor, o porque iba a ser el primero que derramaría su sangre por proclamar su fe en Jesucristo. Que Jesús nos tenga también a nosotros en el grupo de sus preferidos.
Cuenta el santo Evangelio que una vez al pasar por un pueblo de Samaria, la gente no quiso proporcionarles ningún alimento y que Santiago y Juan le pidieron a Jesús que hiciera llover fuego del cielo y quemara a esos maleducados. Cristo tuvo que regañarlos por ese espíritu vengativo, y les recordó que El no había venido a hacer daño a nadie sino a salvar al mayor número posible de personas. Santiago no era santo cuando se hizo discípulo del Señor. La santidad le irá llegando poquito a poco.
Otro día Santiago y Juan comisionaron a Salomé, su madre, para que fuera a pedirle a Jesús que en el día de su gloria los colocara a ellos dos en los primeros puestos: uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús les dijo: "¿Serán capaces de beber el cáliz de amargura que yo voy a beber?" Ellos le dijeron: "Sí somos capaces". Cristo añadió: "El cáliz de amargura sí lo beberán, pero el ocupar los primeros puestos no me corresponde a Mí el concederlo, sino que esos puestos son para aquellos para quienes los tiene reservado mi Padre Celestial". Los otros apóstoles se disgustaron por esta petición tan vanidosa de los dos hijos de Zebedeo, pero Jesús les dijo a todos: "El que quiera ser el primero, que se haga el servidor de todos, a imitación del Hijo del hombre que no ha venido a ser servido sino a servir". Seguramente que con esta lección de Jesús, habrá aprendido Santiago a ser más humilde.


Después de la Ascención de Jesús, Santiago el Mayor se distinguió como una de las principales figuras entre el grupo de los Apóstoles. Por eso cuando el rey Herodes Agripa se propuso acabar con los seguidores de Cristo, lo primero que hizo fue mandar cortarle la cabeza a Santiago, y encarcelar a Pedro. Así el hijo de Zebedeo tuvo el honor de ser el primero de los apóstoles que derramó su sangre por proclamar la religión de Jesús Resucitado.

Antiguas tradiciones (del siglo VI) dicen que Santiago alcanzó a ir hasta España a evangelizar. Y desde el siglo IX se cree que su cuerpo se encuentra en la catedral de Compostela (norte de España) y a ese santuario han ido miles y miles de peregrinos por siglos y siglos y han conseguido maravillosos favores del cielo. El historiador Pérez de Urbel dice que lo que hay en Santiago de Compostela son unas reliquias, o sea restos del Apóstol, que fueron llevados allí desde Palestina.

Es Patrono de España y de su caballería. Los españoles lo han invocado en momentos de grandes peligros y han sentido su poderosa protección. También nosotros si pedimos su intercesión conseguiremos sus favores.

Apóstol Santiago: pídele a Jesús que seamos muchos, muchos, los que como tú, nos dediquemos con toda valentía y generosidad a propagar por el mundo la religión de Cristo.


Fuente:  IESVS.ORG 

Nos Unimos en Oracion con la Iglesia por las intenciones de España:
  
Por la Conferencia Episcopal Española: para que el Espíritu Santo la ilumine y guíe en sus deliberaciones y decisiones.


-Por todas las regiones de nuestra nación: para que construyamos una convivencia justa y pacífica a través del diálogo y la mutua comprensión.

-Por todos los que se ven forzados a vivir alejados de su patria: para que no vacile su fe y sus buenas costumbres, y encuentren amor y acogida.

Oración: Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia que está en España, que reconoce al apóstol Santiago como su patrono e intercesor, y danos salud, trabajo, paz, solidaridad y aprecio mutuo entre todos sin excepción. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 


Rezamos por los sacerdotes del mundo entero y por la vida consagrada, para que aumenten las vocaciones para Su pueblo Santo de Dios.


Oracion de San Juan Pablo II

Padre Bueno, en Cristo tu Hijo nos revelas tu amor, nos abrazas como a tus hijos y nos ofreces la posibilidad de descubrir, en tu voluntad, los rasgos de nuestro verdadero rostro.

Padre santo, Tú nos llamas a ser santos como Tú eres santo. Te pedimos que nunca falten a tu Iglesia ministros y apóstoles santos que, con la palabra y con los sacramentos, preparen el camino para el encuentro contigo.

Padre misericordioso, da a la Humanidad extraviada, hombres y mujeres, que, con el testimonio de una vida transfigurada, a imagen de tu Hijo, caminen alegremente con todos los demás hermanos y hermanas hacia la patria celestial.

Padre nuestro, con la voz de tu Espíritu Santo, y confiando en la materna intercesión de María, te pedimos ardientemente: manda a tu Iglesia sacerdotes, que sean testimonios valientes de tu infinita bondad. ¡Amén!

martes, 8 de julio de 2014

Jesús, cuenta conmigo. Quiero trabajar esa tierra del mundo: «labrar la tierra, sembrar la simiente, cuidar los campos, realizar la siega y la trilla.»



 



































Hoy 14hs Rezo del Santo Rosario Parroquia Santo Tomas Moro Urquiza 1450 Vicente Lopez- Pcia de Buenos Aires- Rep. Argentina-
Grupo de oracion San Juan Pablo II


A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. 
Que el Espíritu Santo los posea, 
y que por ellos renueve la faz de la tierra.
Divino Corazón de Jesús, Corazón lleno de celo 

por la gloria de tu Padre, te rogamos por todos los sacerdotes, Señor. 
Por tu Espíritu Santo llénalos de fe, de celo y amor. Así sea.

Nos acogemos, Señor, a tu providencia que nunca se equivoca, y te pedimos humildemente que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquéllo que pueda contribuir a nuestro bien.

Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.




† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 32b-38



Gloria a ti, Señor.



En aquel tiempo presentaron a Jesús un hombre mudo poseído por un demonio. Jesús expulsó al demonio y el mudo comenzó a hablar. Y la gente decía maravillada:

"Jamás se ha visto nada igual en Israel".

Pero los fariseos decían:

"Expulsa a los demonios con el poder del príncipe de los demonios".

Jesús recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando en la sinagogas judías, anunciando la buena noticia del reino y sanando todas las enfermedades y dolencias.

Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y desorientados como ovejas son pastor. Entonces dijo a sus discípulos:

"La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen por tanto al dueño de la cosecha que envíe obreros a recogerla".

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.



Adoremos a Cristo, Hijo de Dios vivo, que quiso ser también hijo de una familia humana, y dirijámosle confiados nuestras plegarias.

-Señor Jesús, por el misterio de tu sumisión a María y a José, enséñanos el respeto y la obediencia a los que tienen una legítima autoridad sobre nosotros.

-Tú que amaste a tus padres y fuiste amado por ellos, afianza a todas las familias en el amor y la concordia.

-Tú que estuviste siempre atento a las cosas de tu Padre, haz que todas las familias honren a Dios y acaten su voluntad.

-Tú que te compadeces de cuantos sufren, conforta a los que no tienen una verdadera familia y a los que son víctimas de problemas familiares.

Oración: Señor Jesucristo, concédenos las gracias necesarias para imitar las virtudes domésticas de tu familia humana, para que así lleguemos a gozar de los premios eternos en el hogar del cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


«No se nos puede ocultar que resta mucho por hacer. En cierta ocasión, contemplando quizá el suave movimiento de las espigas ya granadas, dijo Jesús a sus discípulos: «la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe trabajadores a su campo». Como entonces, ahora siguen faltando peones que quieran soportar «el peso del día y del calor». Y si los que trabajamos no somos fieles, sucederá lo que escribe el profeta Joel: «destruida la cosecha, la tierra en luto: porque el trigo está seco, desolado el vino, perdido el aceite. Confundíos, labradores; gritad, viñadores, por el trigo y la cebada. No hay cosecha».



No hay cosecha, cuando no se está dispuesto a aceptar generosamente un constante trabajo, que puede resultar largo y fatigoso: labrar la tierra, sembrar la simiente, cuidar los campos, realizar la siega y la trilla… En la historia, en el tiempo, se edifica el Reino de Dios. El Señor nos ha confiado a todos esa tarea, y ninguno puede sentirse eximido» (Es Cristo que pasa.-158).

Jesús, cuenta conmigo.

Quiero trabajar esa tierra del mundo: «labrar la tierra, sembrar la simiente, cuidar los campos, realizar la siega y la trilla.».

Quiero ser uno de esos obreros que te ayude a recoger los frutos de tu Redención.

Pero ¿qué he de hacer?

No he de hacer nada especial, ni necesito cambiar de ambiente.

«Son innumerables la ocasiones que tienen los seglares para ejercitar el apostolado de la evangelización y de la santificación. El mismo testimonio de la vida cristiana y las obras buenas realizadas con espíritu sobrenatural tienen eficacia para atraer a los hombres hacia la fe y hacia Dios» Vaticano II.- A. A.-6).

Lo que sí necesito es hacer las cosas de otra manera: con espíritu sobrenatural y afán de servicio.

Y para ello, he de prepararme bien: formarme mejor, cuidar más mi vida interior, tener prestigio profesional: ser buen estudiante, buen trabajador.

Y, a la vez, he de rezar más, pidiendo al Señor de la mies -a Ti, Jesús- que envíe más obreros a su mies.


Fuente: Encuentra.com
Esta meditación está tomada de:
"Una cita con Dios" de Pablo Cardona.
Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona 




ORACION POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES
De Santa Teresita del Niño Jesús

OH Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra
la obra divina de salvar a las almas
protege a tus sacerdotes en el refugio de tu SAGRADO CORAZÓN.
Guarda sin mancha sus MANOS CONSAGRADAS,
que a diario tocan tu SAGRADO CUERPO,
y conserva puros sus labios teñidos con tu PRECIOSA SANGRE.
Haz que se preserven puros sus Corazones,
marcados con el sello sublime del SACERDOCIO,
y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.
Aumenta el número de tus apóstoles,
y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.
Bendice Sus trabajos y fatigas,
y que como fruto de Su apostolado obtenga la salvación de muchas almas
que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén



"Señor Jesús, Pastor Supremo del rebaño,
te rogamos que por el inmenso amor y misericordia
de Tu Sagrado Corazón,
atiendas todas las necesidades de tus sacerdotes.
Te pedimos que retomes en Tu Corazón
todos aquellos sacerdotes que se han alejado de tu camino,
que enciendas de nuevo el deseo de santidad
en los corazones de aquellos sacerdotes
que han caído en la tibieza,
y que continúes otorgando a tus sacerdotes fervientes
el deseo de una mayor santidad.
Unidos a tu Corazón y el Corazón de María,
te pedimos que envíes esta petición a Tu Padre celestial
en la unidad del Espíritu Santo. Amén."



"Virgen María, joven hija de Israel, ayuda con tu amor maternal 

a los jóvenes a quienes el Padre dirige su Palabra;
 sostén a los que ya están consagrados. 
Que repitan, como tú, el sí de una 
entrega gozosa e irrevocable. Amén"
S. S. Juan Pablo II