A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

domingo, 29 de enero de 2017

Novena a Maria Madre de las Almas Consagradas.."Petición. Santa María, socorre a la iglesia Catolica reanima a los que lloran, ora por el pueblo, intervén por el clero, intercede por las mujeres consagradas, sientan tu auxilio todos los que celebran tu santa festividad. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.



  

Novena a Virgen Maria Madre de las Almas Consagradas


Rezar siempre antes de comenzar la oración a Maria Madre de las almas Consagradas



ORACIONES PARA TODOS LOS DÍAS

Por la señal, etc.

Oración de San Bernardo para empezar todos los días.

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado. Yo, pecador, animado con tal confianza, acudo a vos oh Madre, Virgen de las vírgenes: a vos vengo, delante de vos me presento gimiendo. No queráis, oh Madre del Verbo, despreciar mis palabras; antes bien, oídlas benignamente y cumplidlas. Amén.

Oración final para todos los días.
¡Oh santísima Señora, excelentísima Madre de Dios y piadosísima Madre de los hombres! Después de Dios, tú eres la única esperanza de los pecadores y la mayor confianza de los justos. La Iglesia te llama vida, dulzura y esperanza nuestra, y todos los pueblos ponen en ti sus ojos, esperando de ti todas las gracias. Nosotros también, dulce abogada, acudimos a ti en estos días, instándote para que nos oigas y concedas las gracias que te pedimos. Danos, en primer lugar, un amor sincero a tu divino Hijo, observando su santa ley cristiana; alcánzanos también la salud del cuerpo y la serenidad del espíritu, la paz en la familia y la suficiencia de medios para la vida; concédenos, en fin, una santa muerte en la santa Iglesia católica.

¡Oh Virgen, que superas toda alabanza! Todo lo que tú quieres, lo puedes ante Dios, de quien eres Madre; y, aun cuando nosotros somos pecadores, tú eres dulce madre del Redentor y dulce madre nuestra, y puedes abogar por tus hijos pequeños y pecadores ante tu Hijo altísimo y redentor; a tu nombre se abren las puertas del cielo; en tus manos están todos los tesoros de la divina misericordia; óyenos, oh plácida Virgen y Madre, y, si nos conviene, concédenos las gracias que te pedimos en esta novena.

Petición. Santa María, socorre a la iglesia Catolica reanima a los que lloran, ora por el pueblo, intervén por el clero, intercede por las mujeres consagradas, sientan tu auxilio todos los que celebran tu santa festividad. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oración. Concédenos, por favor, Señor Dios, que nosotros, tus siervos, gocemos de continua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos libres de las tristezas de la vida presente y disfrutemos de las alegrías de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.



DÍA PRIMERO 28/1/2017


Primer día de la novena 28 de Enero:

POR LA IGLESIA DE DIOS.

9:am.
(Movimiento, Cursillo de Cristiandad)
3:pm ADORACIÓN AL SANTÍSIMO
CONFESIONES.
4:pm Santa Misa -
Padre Ángel Tortolero
 

Comenzar con la oración de todos los días. Oración de Santo Tomás de Aquino (1225-1274).
Doctor de la Iglesia.


Concededme, oh Reina del cielo, que nunca se aparten de mi corazón el temor y el amor de tu Hijo santísimo; que por tantos beneficios recibidos, no por mis méritos, sino por la largueza de su piedad, no cese de alabarle con humildes acciones de gracias; que a las innumerables culpas cometidas suceda una leal y sincera confesión y un firmísimo y doloroso arrepentimiento, y, finalmente, que logre merecer su gracia y su misericordia. Suplico también, oh puerta del cielo y abogada de pecadores, no consientas que jamás se aparte ni desvíe este siervo tuyo de la fe, pero particularmente que en la hora postrera me mantenga con ella abrazado; si el enemigo esforzare sus astucias, no me abandone tu misericordia y tu gran piedad. Por la confianza que tengo en ti puesta, alcánzame de tu santísimo Hijo el perdón de todos mis pecados y que viva y muera gustando las delicias de tu santo amor.

Terminar con la oración final de todos los días.



DÍA SEGUNDO 29/1/2017





Domingo 29 de Febrero 2017 Nos Unimos en Oracion por las Intenciones en el Santuario de Carrizal-

Por el Papa. , los Obispos
Presbíteros y Diáconos.

9: am, HOMENAJE A LA VIRGEN.
(GRUPO ALMAS CONSAGRADAS)
3:pm. ADORACIÓN AL SANTÍSIMO Y CONFESIONES.
4:pm. SANTA MISA -
Padre Orlando Gonzalez



Comenzar con la oración de todos los días.

Oración de San Atanasio de Alejandría (295-373).Doctor de la Iglesia.

Propio es de ti, Señora, que siendo tú, al mismo tiempo que esclava del Señor, Madre de Dios, Reina y Señora, pues Dios quiso también ser Hijo tuyo, no apartes de nosotros tu memoria, habiendo de presentarnos ante el soberano e inexorable Juez, que, si a nosotros nos infunde pavor, es para contigo sobremanera amable y te otorga cuantas gracias le pides, pues eres llamada llena de gracia y de alegría por haber sobrevenido en ti el Espíritu Santo. Por esto, aun los ricos de la nación, los más favorecidos en justicia y santidad, claman a ti e invocan tu protección. No nos cierres las puertas de tu pecho, y deja que fluya sobre nosotros el mar de gracias que encierra.

Terminar con la oración final de todos los días.


DÍA TERCERO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración de San Anselmo (1033-1109). Doctor de la Iglesia.

No son para contar, Reina clementísima, los que, habiendo invocado tu nombre, han conseguido la eterna salvación; ¿y quieres que, invocándote yo, sea defraudado en mis esperanzas? Tal vez no oyes mis clamores en razón de mi gran maldad; pero, aun así, no dejaré de llamarte y de decirte con toda el alma: pues eres tan noble y benigna de condición, da oídos a quien humildemente llama a tus puertas y no le desatiendas en sus esperanzas, ni le abandones en su tribulación, ni le dejes sin una palabra de perdón en medio de su pecado. Sana con tus celestiales medicinas las profundas heridas en mi alma abiertas, desátame de los carnales lazos que me aprisionan en la tierra y abrígame siquiera con un jirón del espléndido manto de tu gloria. Amén.
Terminar con la oración final de todos los días.



DÍA CUARTO


Comenzar con la oración de todos los días.

Oración antigua de autor anónimo.



Ven, oh gloriosa Reina María; ven y visítanos; ilumina nuestras almas dolientes y danos el vivir santamente. Ven, salud del mundo, a lavar tantas manchas que nos afean, a disipar tantas tinieblas que nos envuelven. Ven, Señora de los pueblos, y apaga estas llamas de concupiscencia que nos abrasan, arrójanos el manto de tu pureza y señala el seguro camino que nos ha de llevar al puerto. Ven a visitar a los enfermos, a fortalecer a los débiles, a dar firmeza a los que fluctúan entre mares de dudas. Ven, estrella, luz de los mares, e infúndenos paz, gozo y devoción. Ven, oh cetro de reyes, poderío de las naciones, y vuelve al seno de la fe, al amor y vida de su unidad, a las muchedumbres extraviadas que no conocen lo que conviene a su salud. Ven, trayéndonos en tus manos los dones de tu casto, eterno esposo, el Espíritu Santo, para que vivamos por su lumbre y calor, y sean nuestro sustento aquellos frutos eternos que nos han de merecer entrar en la unidad de la vida bienaventurada. Amén. 

Terminar con la oración final de todos los días.




DÍA QUINTO
Comenzar con la oración de todos los días.Oración de San Sofronio (siglo VII).
Patriarca de Jerusalén.
Amansa, oh piadosa Madre, las olas de tristeza y de congoja que combaten mí corazón; apaga las llamas enemigas que me cercan; embota los dardos que manos crueles vienen arrojando contra mi alma, amenazando atravesarla y envenenarla y meter en ella la muerte. Oh alegría bienaventurada, oh paz, oh serenidad de los que te invocan, oh escudo y fortaleza de tus fieles servidores, ven y tiende tu mano sobre las llagas recibidas y sobre las angustias que me atormentan; da suavidad y paz a mi
entendimiento, para que mi lengua engrandezca siempre la alteza de la merced recibida. Devuélvenos en lluvias de gracias las alabanzas que te dirigimos; abre ese manantial de gracias que por nosotros quiso encerrarse en ti y no vivamos ya entre noches, incertidumbres y temores; a ti seremos deudores de mercedes que jamás labios humanos podrán agradecer ni ponderar. Amén.
Terminar con la oración final de todos los días.



DÍA SEXTO

Comenzar con la oración de todos los días. Oración de San Ildefonso (siglo VII). 
Arzobispo de Toledo.
Oh clementísima Virgen, que con mano piadosa repartes vida a los muertos, salud a los enfermos, luz a los ciegos, solaz a los desesperados y consuelo a los que lloran. Saca de los tesoros de tu misericordia refrigerio para mi ánimo quebrantado, alegría para mi entendimiento y llamas de caridad para mi durísimo pecho. Sé vida y salud de mi alma, dulzura y paz de mi corazón y suavidad y regocijo de mi espíritu. Y, pues, tú eres estrella clarísima del mar, madre llena de compasión, endereza mis pasos, defiéndeme de riesgos de enemigos, hasta aquella postrera y suspirada hora en la cual, asistido de tu auxilio, enriquecido con tu gracia, vencidas las enemistades del infernal dragón, salga de este mundo para los eternos y seguros gozos de la vida bienaventurada. Amén. Terminar con la oración final de todos los días.


DÍA SÉPTIMO

Comenzar con la oración de todos los días. Oración de San Juan Damasceno
 (649-749)Doctor de la Iglesia.
Nadie está en el cielo más cerca de la Divinidad simplicísima que tú, que tienes asiento sobre la cumbre de los querubines y sobre todos los ejércitos de los serafines, y por esto no es posible que tu intercesión sufra repulsa, ni que sean desatendidos tus ruegos. No nos falte tu auxilio mientras vivamos en este mundo perecedero; alárganos tu mano, para que, obrando las obras de salud y huyendo de los caminos del mal, demos seguro el paso de la eternidad. Por ti esperamos que, al cerrar a este destierro los ojos de la carne, se abrirán los del alma para anegarse en aquel piélago de soberana hermosura, de suavísimos deleites, por el cual ansiosamente suspiran las almas regeneradas y que nos anunció y mereció Cristo Señor nuestro haciéndonos ricos y salvos. A El por ti, Señora, rendimos gloria y alabanza, con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
 Terminar con la oración final de todos los días.


DÍA OCTAVO
Comenzar con la oración de todos los días.

Oración de San Efrén de Siria

 (306-373). Doctor de la Iglesia.
Oh Virgen purísima, Madre de Dios, Reina de todo lo criado, levantada sobre todos los cortesanos del cielo y más resplandeciente y pura que los rayos del sol: tú eres más gloriosa que los querubines, más santa que los serafines y sin comparación más sublime y aventajada que todos los ejércitos del cielo. Tú eres la esperanza de los patriarcas, la gloria de los profetas, la alabanza de los apóstoles, honra de los mártires, alegría de los santos, ornamento de las sagradas jerarquías, corona de las vírgenes, inaccesible por tu inmensa claridad, princesa y guía de todos y doncella sacratísima; por ti somos reconciliados con Cristo mi Señor. Guárdame debajo de tus alas; y apiádate de mí, que estoy sucio con mis pasiones y manchado con los innumerables males que he cometido contra mi Juez y Criador. No tengo otra confianza sino en ti, que eres el áncora de mi esperanza, el puerto de mi salud y socorro oportuno en la tribulación.

Terminar con la oración final de todos los días.





DÍA NOVENO

Comenzar con la oración de todos los días. Oración de San Germán (496-576). Obispo de París.
Ninguno se salva sino por ti, oh Virgen Santísima. Ninguno se libra de males sino por ti, oh Virgen purísima. Ninguno recibe gracias de Dios sino por ti, oh Virgen castísima. Ninguno obtiene misericordia sino por ti, oh Virgen venerabilísima. ¿Quién, después de tu bendito Hijo, tiene tanto cuidado del linaje humano como tú? ¿Quién así nos defiende en nuestras tribulaciones? ¿Quién tan presto nos socorre y nos libra de las tentaciones que nos acosan y persiguen? ¿Quién, con sus piadosos ruegos, intercede por los pecadores y los libra de las penas que por sus pecados merecen? Por esto recurrimos a ti, oh purísima y dignísima de toda alabanza y de todo obsequio.
Haz que, por medio de tus oraciones, que tanto pueden con el Señor, las cosas eclesiásticas sean bien gobernadas y tú misma las conduzcas a puerto seguro. Viste ricamente a los sacerdotes de justicia y de la gloria de la fe probada, inmaculada y sincera. 

Dirige en estado próspero y tranquilo los cetros de los soberanos cristianos. 
Sé, en tiempo de guerra, la protección del ejército, que siempre milita bajo tu amparo, y confirma al pueblo para que, conforme Dios lo tiene mandado, persevere en el obsequio suave de la obediencia. Sé el muro inexpugnable de este pueblo que te tiene a ti como a torre de refugio y cimiento que la sostiene. Preserva la habitación de Dios y el decoro del templo de todo mal; libra a cuantos te alaban, da redención a los cautivos y sé refugio para el peregrino y consuelo para el desamparado.
 Extiende, por fin, a todo el orbe tu mano auxiliadora, para que, así como celebramos con alegría esta festividad, celebremos también todas las demás que te dedicamos, en Cristo Jesús, Rey de todas las cosas y verdadero Dios nuestro; a quien sea la gloria y la fortaleza, junto con el Padre Eterno, que es principio de la vida, y con el Espíritu coeterno, consubstancial, y que reina con los dos, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Terminar con la oración final de todos los días.

Desde el Sitio Maria Madre de las Almas Consagradas de Faceboock puedes seguir La Novena con los hermanos de Venezuela.










Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y todo será creado. Y repuebla la faz de la tierra.

Evangelio según san Mateo 5, 1-12a
En aquel tiempo, al ver tanta gente, Jesús subió a la montaña, se sentó, y se le acercaron sus discípulos. Entonces comenzó a enseñarles con estas palabras:
"Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los afligidos, porque Dios los consolará.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque Dios los saciará.
Dichosos los misericordiosos, porque Dios tendrá misericordia de ellos.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará sus hijos.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos ustedes cuando los insulten, y los persigan, y los calumnien de cualquier modo por mi causa. Alégrense y regocíjense, porque su recompensa será grande en los cielos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Señor, concédenos amarte con todo el corazón y que nuestro amor se extienda también a todas las criaturas. Por nuestro Señor Jesucristo...Amén.



Salmo 145

Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo.
Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Abre el Señor lo ojos a los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor el hombre justo y toma al forastero a su cuidado.
Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu dios, oh Sión, reina por lo siglos.
Dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.



San Pablo a los Corintios 1, 26-31

Hermanos: Fíjense en su comunidad, pues no hay entre ustedes muchos sabios según el criterio humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; todo lo contrario, Dios ha elegido lo que el mundo considera necio para humillar a los sabios; ha escogido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo para aniquilar a quienes creen que son algo, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él deben ustedes su existencia cristiana, ya que Cristo fue hecho por Dios para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención. Y así como dice la Escritura, "el que se gloríe, que se gloríe en el Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.



Salmo 1

Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos, sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón, y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.

No así los impíos, no así: serán paja que arrebata el viento, porque el Señor protege el camino de los justos; pero el camino de los impíos acaba mal.
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.






En el nombre de Jesús, que intercede siempre en nuestro favor, elevemos a Dios Padre nuestra oración:

-Para que la Iglesia anuncie con sencillez y entereza la palabra de Dios en todas las situaciones, por difíciles que sean.

-Para que los religiosos y las religiosas sean en la Iglesia y en el mundo testigos de la paz y del amor de Cristo.

-Para que la escucha del Evangelio nos haga a todos fermento de renovación humana y cristiana.

-Para que las comunidades cristianas y las familias sean tierra fértil en la que puedan germinar y crecer las vocaciones a la vida consagrada.

-Para que los creyentes, como María, estemos abiertos a la acción del Espíritu Santo.

Oración: Ponemos ante ti, Señor, nuestras súplicas; atiéndelas por tu inmensa bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.




Fragmentos del;

MENSAJE PARA LA PRIMERA JORNADA
DE LA VIDA CONSAGRADA (2-II-1997)
del Santo Padre Juan Pablo II (6-I-1997)
 

La misión de la vida consagrada en el presente y en el futuro de la Iglesia, en el umbral del tercer milenio, no se refiere sólo a quienes han recibido este especial carisma, sino a toda la comunidad cristiana...

" Nunca debemos olvidar que la vida consagrada, antes de ser empeño del hombre, es don que viene de lo Alto, iniciativa del Padre, «que atrae a sí una criatura suya con un amor especial para una misión especial»
(ib., 17). Esta mirada de predilección llega profundamente al corazón de la persona llamada, que se siente impulsada por el Espíritu Santo a seguir tras las huellas de Cristo, en una forma de particular seguimiento, mediante la asunción de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia. Estupendo don...

A las personas consagradas, pues, quisiera repetir la invitación a mirar el futuro con esperanza, contando con la fidelidad de Dios y el poder de su gracia, capaz de obrar siempre nuevas maravillas: «¡Vosotros no solamente tenéis una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir! Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Espíritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas»
(ib., 110). Existe realmente una gran necesidad de que la vida consagrada se muestre cada vez más «llena de alegría y de Espíritu Santo», se lance con brío por los caminos de la misión, se acredite por la fuerza del testimonio vivido, ya que «el hombre contemporáneo escucha más a gusto a los testigos que a los maestros, o si escucha a los maestros lo hace porque son testigos» (EN n. 41)."
www.franciscanos.org

meditacion especial para el apostolado

Imagen del sitio franciscanos.org
 EN LA CRUZ HALLAMOS
EL EJEMPLO DE TODAS LAS VIRTUDES
De las conferencias de Santo Tomás de Aquino

¿Era necesario que el Hijo de Dios padeciera por nosotros? Lo era, ciertamente, y por dos razones fáciles de deducir: la una, para remediar nuestros pecados; la otra, para darnos ejemplo de cómo hemos de obrar.

Para remediar nuestros pecados, en efecto, porque en la pasión de Cristo encontramos el remedio contra todos los males que nos sobrevienen a causa del pecado.

La segunda razón tiene también su importancia, ya que la pasión de Cristo basta para servir de guía y modelo a toda nuestra vida. Pues todo aquel que quiera llevar una vida perfecta no necesita hacer otra cosa que despreciar lo que Cristo despreció en la cruz y apetecer lo que Cristo apeteció.

En la cruz hallamos el ejemplo de todas las virtudes.  
Si buscas un ejemplo de amor: 
Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos. Esto es lo que hizo Cristo en la cruz. Y, por esto, si él entregó su vida por nosotros, no debemos considerar gravoso cualquier mal que tengamos que sufrir por él.

Si buscas un ejemplo de paciencia, 

encontrarás el mejor de ellos en la cruz. Dos cosas son las que nos dan la medida de la paciencia: sufrir pacientemente grandes males, o sufrir, sin rehuirlos, unos males que podrían evitarse. Ahora bien, Cristo, en la cruz, sufrió grandes males y los soportó pacientemente, ya que en su pasión no profería amenazas; como cordero llevado al matadero, enmudecía y no abría la boca. Grande fue la paciencia de Cristo en la cruz: Corramos en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia.

Si buscas un ejemplo de humildad, 

mira al crucificado: él, que era Dios, quiso ser juzgado bajo el poder de Poncio Pilato y morir.

Si buscas un ejemplo de obediencia,

 imita a aquel que se hizo obediente al Padre hasta la muerte: Si por la desobediencia de uno -es decir, de Adán- todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos.

Si buscas un ejemplo de desprecio de las cosas terrenales, 

imita a aquel que es Rey de reyes y Señor de señores, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y el conocer, desnudo en la cruz, burlado, escupido, flagelado, coronado de espinas, a quien finalmente dieron a beber hiel y vinagre.
No te aficiones a los vestidos y riquezas, 

ya que se repartieron mis ropas; ni a los honores, ya que él experimentó las burlas y azotes; ni a las dignidades, ya que le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado; ni a los placeres, ya que para mi sed me dieron vinagre.


Meditacion con el Espiritu Santo para reforzar el apostolado

San Pablo escribe a los efesios: -Doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, pidiéndole que, de los tesoros de su gloria, os conceda por medio de su Espíritu: robusteceros en lo profundo de vuestro ser; que Cristo habite por la fe en vuestros corazones; que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento; y así... lograréis comprender lo que trasciende toda filosofía: el amor cristiano
(Ef 3,14-19).



Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor. 

Envía tu Espíritu y todo será creado. Y repuebla la faz de la tierra.

Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos
con la luz del Espíritu Santo; háznos dóciles a sus inspiraciones,
para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen.





Ven, Espíritu Creador, visita las mentes de los tuyos;
llena de la gracia divina los corazones que tú has creado.

Tú, llamado el Consolador, Don del Dios Altísimo;
Fuente viva, Fuego, Caridad y espiritual Unción.

Tú, con tus siete dones, eres Fuerza de la diestra de Dios.
Tú, el prometido por el Padre. Tú pones en nuestros labios tu Palabra.

Enciende tu luz en nuestras mentes, infunde tu amor en nuestros corazones,
y, a la debilidad de nuestra carne, vigorízala con redoblada fuerza.


Al enemigo ahuyéntalo lejos, danos la paz cuanto antes;
yendo tú delante como guía, sortearemos los peligros.

Que por ti conozcamos al Padre, conozcamos igualmente al Hijo
y en ti, Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Gloria al Padre por siempre, gloria al Hijo, resucitado de entre los muertos, y al Paráclito por los siglos y siglos.Amen







Oración de Juan Pablo II


Espíritu Santo, dulce huésped del alma, muéstranos el sentido profundo del Gran Jubileo y prepara nuestro espíritu para celebrarlo con fe, en la esperanza que no defrauda, en la caridad que no espera recompensa.


Espíritu de verdad, que conoces las profundidades de Dios, memoria y profecía de la Iglesia, dirige la humanidad para que reconozca en Jesús de Nazaret el Señor de la gloria, el Salvador del mundo, la culminación de la historia.

VEN, ESPÍRITU DE AMOR Y DE PAZ.
Espíritu creador, misterioso artífice del Reino, guía la Iglesia con la fuerza de tus santos dones para cruzar con valentía el umbral del nuevo milenio y llevar a las generaciones venideras la luz de la Palabra que salva. 


Espíritu de santidad, aliento divino que mueve el universo, ven y renueva la faz de la tierra. Suscita en los cristianos el deseo de la plena unidad, para ser verdaderamente en el mundo signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad del género humano.

VEN, ESPÍRITU DE AMOR Y DE PAZ.
Espíritu de comunión, alma y sostén de la Iglesia, haz que la riqueza de los carismas y ministerios contribuya a la unidad del Cuerpo de Cristo, y que los laicos, los consagrados y los ministros ordenados colaboren juntos en la edificación del único Reino de Dios.


Espíritu de consuelo, fuente inagotable de gozo y de paz, suscita la solidaridad para con los necesitados, da a los enfermos el aliento necesario, infunde confianza y esperanza en los que sufren, acrecienta en todos el compromiso por un mundo mejor.
 
VEN, ESPÍRITU DE AMOR Y DE PAZ. 

domingo, 22 de enero de 2017

Renueva con un espíritu de entusiasmo a todos los que se dedican al servicio de tu pueblo. Da a nuestros jóvenes el deseo de dedicarse a este servicio en la vida religiosa, en el sacerdocio, o como diáconos y ministro laicos. Llena sus corazones con tu Espíritu de Sabiduría para que proclamen tu evangelio, y den testimonio de tu presencia entre nosotros. Amén.



Evangelio según san Mateo 4, 12-23

Gloria a ti, Señor.

Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se fue a Cafarnaún, junto al lago, en territorio de Sabulón y Neftalí; para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías:

"Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; a los que vivían en tierra de sombras una luz les resplandeció.

Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo":

"Conviértanse, porque está cerca el Reino de los cielos".

Pasando junto al lago de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado después Pedro, y a Andrés, los cuales estaban echando las redes en el lago, porque eran pescadores. Jesús les dijo:

"Síganme y los haré pescadores de hombres".

Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron. Pasando más adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca remendando las redes. Jesús los llamó también. Dejaron enseguida la barca y a su padre y lo siguieron.

Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios, curando de toda enfermedad y dolencia a la gente.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.




salmo 26

El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar?

El Señor es mi luz y mi salvación.

Oye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión; el corazón me dice que te busque y buscándote estoy.

El Señor es mi luz y mi salvación.

No rechaces con cólera a tu siervo, tú eres mi único auxilio; no me abandones ni me dejes solo, Dios y salvador mío.

El Señor es mi luz y mi salvación.

La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Armate de valor y fortaleza y en el Señor confía.

El Señor es mi luz y mi salvación


Dirijamos con fe nuestra oración al Padre, principio de unidad y de paz, para que todos los creyentes en Cristo nos reunamos en la perfecta comunión de su Espíritu:

-Tú que nos has creado a tu imagen, abate todas las barreras del egoísmo que nos separan de ti y nos hacen extraños para nuestros hermanos.

-Tú que has enviado a tu Hijo al mundo para formar un solo rebaño bajo un solo pastor, líbranos de todo principio de discordia y haznos fermento de unidad para todos los pueblos.

-Tú que eres paciencia infinita, concede a todas las confesiones cristianas sentimientos de humildad y de caridad, para que busquemos los caminos de la reconciliación.

-Tú que como Padre de todos quieres vernos unidos en una sola familia, sana el egoísmo y desamor que nos impiden la plena comunión en tu nombre.

Oración: Padre bueno, haz que tus hijos seamos unánimes en la confesión de la fe y concordes en la proclamación de tu alabanza. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



SAN VICENTE PALLOTTI. 

Nació en Roma el año 1795. Recibió de sus padres una excelente educación cristiana. Una tía suya, monja clarisa, fue a vivir con ellos cuando los franceses destruyeron su monasterio, y contribuyó a su formación religiosa llevándole a conocer la espiritualidad franciscana y a vivirla como miembro de la Tercera Orden de S. Francisco. Desde su ordenación sacerdotal en 1818, se entregó a un incansable apostolado, al que trató de asociar a los seglares, fomentando la colaboración entre sacerdotes y laicos. Y a unos y a otros incluyó en la congregación por él fundada, la Sociedad del Apostolado Católico. Murió en Roma el 22 de enero de 1850. En 1963, Juan XXIII lo canonizó y lo proclamó patrono principal de la Unión Misional del Clero.


Oracion

Te damos gracias, Dios nuestro, por tu llamada del Bautismo a ser tu pueblo.
Te respondemos otra vez con nuestro "Sí". Danos fidelidad para tu causa y para nuestra vocación. Renueva con un espíritu de entusiasmo a todos los que se dedican al servicio de tu pueblo. Da a nuestros jóvenes el deseo de dedicarse a este servicio en la vida religiosa, en el sacerdocio, o como diáconos y ministro laicos. Llena sus corazones con tu Espíritu de Sabiduría para que proclamen tu evangelio, y den testimonio de tu presencia entre nosotros. Amén.



































Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 4, 7-15

Hermanos: Llevamos un tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos. Por eso sufrimos toda clase de pruebas, pero no nos angustiamos; nos abruman las preocupaciones, pero no nos desesperamos; nos vemos perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no vencidos.
Llevamos siempre y por todas partes la muerte de Jesús en nuestro cuerpo, para que en este mismo cuerpo se manifieste también la vida de Jesús. Nuestra vida es un continuo estar expuestos a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes, la vida.
Y como poseemos el mismo espíritu de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: "Creo, por eso hablo", también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que aquel que resucitó a Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor

Para que las funciones y ministerios que cada sacerdote ha de desempeñar en la Iglesia, pidamos que Dios los asista y ayude:


A nuestro Santo Padre, el Papa Francisco…
Envuélvelo en tu gracia, Señor

 A los Cardenales, Nuncios y legados del Papa
 Envíales tu luz, Señor


A los Obispos, prelados y clérigos…
 Dales tus dones, Señor


A los sacerdotes de seminarios…
Dales tu sabiduría, Señor


 A los sacerdotes diocesanos…
 Nunca los dejes, Señor


 A los sacerdotes religiosos…
 Hazlos perfectos, Señor


 A los sacerdotes en los hospitales…
 Dales constancia, Señor


 A los sacerdotes enfermos…
Sánalos, Señor


A los sacerdotes pobres…
 Socórrelos, Señor


A los sacerdotes ancianos…
 Sostenlos, Señor

 A los sacerdotes jóvenes…
Impúlsalos a tu gloria, Señor


A los sacerdotes misioneros…
R/. Protégelos, Señor


A los sacerdotes predicadores…
 Ilumínalos, Señor


 A los sacerdotes directores de almas…
 Instrúyelos, Señor


 A los sacerdotes párrocos…
 Dales cautela, Señor


De los sacerdotes vicarios…
No te apartes, Señor


A los sacerdotes celosos…
 Ayúdalos, Señor


 A los sacerdotes que desean amarte…
Enciéndelos, Señor


A los sacerdotes tristes…
Consuélalos, Señor


 A los sacerdotes turbados…
Dales paz, Señor


A los sacerdotes aislados…
Acompáñalos, Señor


A los sacerdotes atados a lo terreno…

 Rompe sus cadenas, Señor


A los sacerdotes difuntos…
 Dales la gloria, Señor


Virgen María, Madre del Sumo y Eterno Sacerdote. Hoy te consagramos a todos los sacerdotes a tu Inmaculado Corazón y te pido que se los presentes a Jesús, para que vivan siempre contigo en su divino Corazón…
¡ESCÚCHANOS SEÑOR!


Que sean otro Cristo en el mundo, una pequeña copia de Jesús, el buen Pastor. Que su vida sea una ofrenda permanente al Padre, una misa continua. Que cada día te ofrezcan en la patena de su corazón, el peso de las almas, sus gozos y esperanzas, sus miserias, sus luchas y sus penas…
¡ESCÚCHANOS SEÑOR!


Madre mía, llénalos de tu pureza Inmaculada, ayúdales a vivir su sacerdocio con un renovado espíritu de oración y penitencia, con la máxima fidelidad a Cristo y a la Iglesia. Que el momento culminante de su día sea la Santa Misa diaria….
¡ESCÚCHANOS SEÑOR!


Intercede por ellos para que el Espíritu Santo los inunde con su poder y los transforme cada día en la imagen perfecta de Jesús, para Gloria del Padre. Bendice, oh Madre, con Jesús a todos los sacerdotes del mundo…
¡ESCÚCHANOS SEÑOR!

Fuente; Capilla San Martin de Porres


viernes, 20 de enero de 2017

ORAR SIN CESAR POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

Rezando en La Catedral por todas las Intenciones

venite Martes 14hs 

Dios te Bendiga!!!



ORAR SIN CESAR POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
Benedicto XVI, Ángelus del 20-I-08

Queridos hermanos y hermanas: Hace dos días comenzamos la Semana de oración por la unidad de los cristianos, durante la cual católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes, conscientes de que sus divisiones constituyen un obstáculo para la acogida del Evangelio, imploran juntos al Señor, de modo aún más intenso, el don de la comunión plena. Esta iniciativa providencial nació hace cien años, cuando el padre Paul Wattson inició el «Octavario» de oración por la unidad de todos los discípulos de Cristo. Por eso hoy están presentes en la plaza de San Pedro los hijos y las hijas espirituales del padre Wattson, los hermanos y las hermanas del Atonement, a quienes saludo cordialmente y animo a proseguir en su especial entrega a la causa de la unidad.

Todos tenemos el deber de orar y trabajar por la superación de las divisiones entre los cristianos, respondiendo al anhelo de Cristo: «Ut unum sint», «que sean uno». La oración, la conversión del corazón y el fortalecimiento de los vínculos de comunión constituyen la esencia de este movimiento espiritual, que esperamos lleve pronto a los discípulos de Cristo a la celebración común de la Eucaristía, manifestación de su unidad.

El tema bíblico de este año es significativo: «Orad sin cesar» (1 Ts 5,17). San Pablo se dirige a la comunidad de Tesalónica, que vivía en su seno discordias y conflictos, para recordar con fuerza algunas actitudes fundamentales, entre las cuales destaca precisamente la oración incesante. Con esta invitación, quiere hacer comprender que de la nueva vida en Cristo y en el Espíritu Santo proviene la capacidad de superar todo egoísmo, de vivir juntos en paz y en unión fraterna, de llevar cada uno, de buen grado, las cargas y los sufrimientos de los demás.

Jamás nos debemos cansar de orar por la unidad de los cristianos. Cuando Jesús, durante la última Cena, oró para que los suyos «sean uno», tenía en la mente una finalidad precisa: «para que el mundo crea» (Jn 17,21). Por tanto, la misión evangelizadora de la Iglesia pasa por el camino ecuménico, el camino de la unidad de fe, del testimonio evangélico y de la auténtica fraternidad.

Como todos los años, el viernes próximo, día 25 de enero, iré a la basílica de San Pablo extramuros para concluir, con las Vísperas solemnes, la Semana de oración por la unidad de los cristianos. Invito a los romanos y a los peregrinos a unirse a mí y a los cristianos de las Iglesias y comunidades eclesiales que participarán en la celebración para implorar de Dios el don valioso de la reconciliación entre todos los bautizados.

La santa Madre de Dios obtenga del Señor para todos sus discípulos la abundancia del Espíritu Santo, de modo que juntos podamos llegar a la unidad perfecta y dar así el testimonio de fe y de vida que el mundo necesita con urgencia. 


fuente www.franciscanos.org

Mision del Arca! Gracias por colaborar!

Mision de Maria Madre de las Almas Consagradas

Arca de Oracion San Juan Pablo II

Movimiento Mariano Arca Sagrados Corazones

Voluntariado
Dia Jueves 19 de Enero de 2017
Se llevo a cabo un gesto solidario de parte de los colaboradores del Movimiento Mariano Arca Sagrados Corazones  junto al Arca de Oracion San Juan Pablo II en Colegiales; Convento Sagrada Familia 
Se entregaron bolsas con alimentos no perecederos tales como Harina Conservas, fideos, mate cocido, y tambien botellitas de agua vacias para que las hermanitas tengan para dar agua  a loas personas que le piden.

El Convento Sagrada Familia Necesita de la ayuda de todos los que puedan colaborar,, en estos meses de verano la mayoria de los comedores y merenderos cierran de vacaciones  .. las personas en situacion de calle recurren a los conventos para pedir alimentos o ropa y estas hermanas no estan equipadas con lo necesario para ayudar ya que su ocupacion general es otra tarea a la vez que son hermanas de edad avanzada, sin embargo ellas acuden cuando tocan el timbre y les dan lo que pueden ,, es notable y muy bonito verlas trabajar haciendo la comida para estas personas ,, las colocan en envases de gaseosa o agua cortados a la mitas a modo de plato o recipiente y con un cubierto descartable le entregan a los que vienen a pedir comida.


El Miercoles nos acercamos llevandole la donacion del Movimiento y un cuadro de Maria Madre de las Almas Consagradas asi como libritos de mensajes y estampitas ,, rezamos por las hermanas y por la gente que se acerca y ellas atienden,, pues tienen una hermosa capilla donde se celebra la misa todos los dias Martes y Jueves 8hs los demas dias 18hs Domingos 10hs
Lugar; Casa de Jesus de Nazareth Capilla Sagrada Familia calle; Conesa esquina Zabala a dos cuadras de Estacion Colegiales C.A.B.A
La Congregacion es Instituto de la Sagrada Familia de Nazareth.

Las Necesidades mas urgentes son; 
Azucar, Leches, yerba, fideos, aceite, gallletitas etc.
Articulos de higiene; toallas.. Jabon de tocador , champu etc.
Bolsas de plastico o papel para entregar ropa etc,
Recipientes descartables como bandejitas, o platitos y cubiertos de plastico
Botellitas chicas para dar agua
botellas Grandes limpias  que ellas las cortan por la mitad y la utilizan a modo de plato descartable..
Ropa en buen estado y calzado  para grandes y chicos (asi le dan a las familias que le tocan el timbre)..
Las hermanas son concientes de que hay que ayudar a la gente del interior pero ellas dicen nosotros aqui en Buenos Aires tenemos pobres que andan por la calle sin un lugar para comer o bañarse y tenemos que ayudarles.. nos dice la hermana "en cada rostro vemos al Señor Jesus que nos llama",.. 
Agradecen al Movimiento y al Arca por los alimentos ..
Nosotros desde aqui los invitamos a colaborar con las hermanas 
Acerca tu donacion lo que puedas al Convento 
podes traerlo a La Catedral de San Isidro los Martes estamos desde las 12,30hs hasta las 15,30hs  en la capilla de Adoracion -
a Partir de Febrero estaremos en la Parroquia Santo Tomas Moro
Martes de 13hs a 16hs-
 Aqui compartimos Momentos en el convento con las hermanitas que nos recibieron!






















Recemos por las hermanitas!


 
Dios, Padre bueno, que quieres la unión de todos tus hijos, haz que los lazos de la caridad que brotan de haber recibido un mismo bautismo, nos unan en la plenitud de la fe. Te lo pedimos, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Que nuestra voz y nuestro corazón se unan a la oración de todos los cristianos, para pedir a Dios nuestro Padre que seamos un solo rebaño bajo un solo Pastor:



Evangelio
según san Marcos 3, 13-19
Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús subió a la montaña, llamó a los que él quiso y se acercaron a él. Designó entonces a doce, a los que llamó apóstoles, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar con poder de expulsar a los demonios. Designó a estos doce: A Simón, a quien dio el sobrenombre de Pedro; a Santiago, el Hijo de Zebedeo y su hermano Juan, a quienes dio el sobrenombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananeo y Judas Iscariote, el que lo entregó.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús




Sal 84


El amor y la fidelidad se encuentran.

Muéstranos, Señor, tu amor y danos tu salvación. Sí, la salvación está cerca de los que le honran, Dios habitará en nuestra tierra.
El amor y la fidelidad se encuentran.

El amor y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se abrazan; la fidelidad surge de la tierra y la justicia se asoma desde el cielo.
El amor y la fidelidad se encuentran.


 El Señor también nos dará la lluvia y nuestra tierra dará su cosecha; la justicia irá delante de él y seguirá su camino.
El amor y la fidelidad se encuentran.


 Primera carta del apóstol san Pedro 3, 14-17

Hermanos: Dichosos ustedes si tienen que sufrir por ser buenos. No teman las amenazas ni se asusten.
Veneren en sus corazones a Cristo, el Señor, dispuestos siempre a dar, al que las pidiere, las razones de la esperanza de ustedes. Pero háganlo con sencillez y respeto y estando en paz con su conciencia. Así quedarán avergonzados los que denigran la conducta cristiana de ustedes, pues mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

 salmo 33
El Señor me libró de todos mis temores.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor; que se alegre su pueblo al escucharlo.
El Señor me libró de todos mis temores.

Proclamemos qué grande es el Señor y alabemos su nombre. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
El Señor me libró de todos mis temores.

Vuélvanse a él y quedarán radiantes, jamás se sentirán decepcionados. El Señor siempre escucha al afligido, de su tribulación lo pone a salvo.
El Señor me libró de todos mis temores.

A quien teme al Señor, el ángel del Señor lo salva y cuida. ¡Prueben! Verán qué bueno es el Señor; dichoso quien en él confía.
El Señor me libró de todos mis temores.





 Oremos
Que nuestra voz y nuestro corazón se unan a la oración de todos los cristianos, para pedir a Dios nuestro Padre que seamos un solo rebaño bajo un solo Pastor:

-Para que la Iglesia católica reconozca con humildad sus culpas ante los demás cristianos y esté dispuesta a perdonar las ofensas que de ellos haya recibido.

-Para que el Papa y los obispos vivan en comunión de amor con todos los cristianos.

-Para que los obispos y los sacerdotes de todas las confesiones cristianas guíen a sus fieles hacia la unidad en el amor y la verdad.

-Para que nuestra fidelidad al Evangelio nos purifique de todo sectarismo y nos lleve a amar a quienes no piensan como nosotros.

Oración: Dios, Padre bueno, que quieres la unión de todos tus hijos, haz que los lazos de la caridad que brotan de haber recibido un mismo bautismo, nos unan en la plenitud de la fe. Te lo pedimos, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SAN FABIÁN. Papa y mártir. Siendo aún laico cristiano, fue elegido obispo de la Iglesia de Roma el año 236, y recibió la corona del martirio el año 250, al comienzo de la persecución de Decio, como atestigua su amigo san Cipriano. Promovió, consolidó y desarrolló la vida de la Iglesia, dando un gran prestigio al Papado. Dividió Roma en siete diaconías para una mejor asistencia a los pobres. Fue sepultado en las catacumbas de Calixto.-

 Oración: Dios todopoderoso, glorificador de tus sacerdotes, concédenos por intercesión de san Fabián, papa y mártir, progresar cada día en la comunión de su misma fe y en el deseo de servirte cada vez con mayor generosidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
 
SAN SEBASTIÁN. Oriundo de Narbona, hijo de familia cristiana, creció y fue educado en Milán. De joven siguió a su padre en la carrera militar. Marchó a Roma, donde recrudecía la persecución por causa de la fe, para confortar a los cristianos. Durante algún tiempo gozó de la amistad de los emperadores Diocleciano y Maximiano, que le confiaron cargos de responsabilidad; pero, a principios del siglo IV, descubrieron su condición de cristiano, a la que no quiso renunciar, por lo que Maximiano lo condenó a morir asaetado en el campo, atado a un árbol. Lo dieron por muerto, pero no lo estaba, y una matrona romana lo recogió y curó. Volvió Sebastián a proclamar en público su fe en Cristo y a rechazar el paganismo, por lo que Diocleciano lo condenó, hacia el año 304, a ser azotado hasta la muerte. Su sepulcro, muy honrado desde antiguo, se encuentra en las catacumbas de la vía Apia que llevan su nombre.- Oración:  
Te rogamos, Señor, nos concedas el espíritu de fortaleza para que, alentados por el ejemplo glorioso de tu mártir san Sebastián, aprendamos a someternos a ti antes que a los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

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