A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

martes, 16 de junio de 2015

Dios todopoderoso, de quien dimana la bondad y hermosura de todo lo creado; haz que comencemos este día con ánimo alegre, y que realicemos nuestras obras movidos por el amor a ti y a los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.


La Imagen Peregrina de Maria Madre de las Almas Consagradas
Evangelio según San Mateo 5,43-48.
Jesús dijo a sus discípulos:
Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.
Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores;
así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.
Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos?
Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos?
Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo. 

Palabra del Señor.

Hoy Oraremos con La Liturgia de las Horas ¡¡Animate!!

Martes de la SemanaXI
De la Feria. Salterio III

16 de junio

LAUDES
(Oración de la mañana)

Invocacion Inicial

V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Invitatorio

Ant. Al Señor, al gran Rey, venid adorémosle. Salmo 94
 Invitacion a la Alabanza Divina

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Himno: GRACIAS, SEÑOR POR EL DÍA

Gracias, Señor, por el día,
por tu mensaje de amor
que nos das en cada flor;
por esta luz de alegría,
te doy las gracias, Señor.

Gracias, Señor, por la espina
que encontraré en el sendero,
donde marcho pregonero
de tu esperanza divina;
gracias, por ser compañero.

Gracias, Señor, porque dejas
que abrase tu amor mi ser,
porque haces aparecer
tus flores a mis abejas,
tan sedientas de beber.

Gracias por este camino,
donde caigo y me levanto,
donde te entrego mi canto
mientras marcho peregrino,
Señor, a tu monte santo.

Gracias, Señor, por la luz
que ilumina mi existir;
por este dulce dormir
que me devuelve a tu cruz.
¡Gracias, Señor, por vivir! Amén.

RESPONSORIO BREVE

V. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
R. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.
V. Mi alcázar, mi libertador.
R. En que me amparo.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo.


PRECES

Adoremos a Cristo, que con su sangre ha adquirido el pueblo de la nueva alianza, y digámosle suplicantes:

Acuérdate, Señor, de tu pueblo.

Rey y redentor nuestro, escucha la alabanza que te dirige tu Iglesia en el comienzo de este día,
y haz que no deje nunca de glorificarte.

Que nunca, Señor, quedemos confundidos
los que en ti ponemos nuestra fe y nuestra esperanza.

Mira compasivo nuestra debilidad y ven en ayuda nuestra,
ya que sin ti nada podemos hacer.

Acuérdate de los pobres y desvalidos;
que este día que comienza les traiga solaz y alegría.

Se pueden añadir algunas intenciones libres

Ya que deseamos que la luz de Cristo ilumine a todos los hombres, pidamos al Padre que a todos llegue el reino de su Hijo:

Padre nuestro...

ORACION

Dios todopoderoso, de quien dimana la bondad y hermosura de todo lo creado; haz que comencemos este día con ánimo alegre, y que realicemos nuestras obras movidos por el amor a ti y a los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

Fuente www.liturgiadelashoras.com.ar


Hoy La Iglesia recuerda a

Beata Maria Teresa Scherer. 
Fundadora, con el capuchino P. Teodosio Fiorentini, de las Franciscanas de la Caridad de la Santa Cruz de Ingenbohl. Nació el año 1825 en Meggen (Cantón de Lucerna, Suiza). A los 17 años fue admitida en la Tercera Orden de san Francisco y, durante una peregrinación a Einsiedeln, se sintió llamada a la vida religiosa. En 1845 ingresó en el instituto fundado por el P. Teodosio, dedicado primero a la enseñanza y luego también a los enfermos y a los pobres. En 1855 falleció el fundador y ella tuvo que responsabilizarse del Instituto, superando situaciones tensas y conflictivas que le causaron muchos sufrimientos. Elegida superiora general, orientó con acierto a sus hermanas al servicio de la escuela y de los pobres. La Congregación se extendió por Europa y tenía 422 casas y más de 1500 religiosas cuando el 16 de junio de 1888 falleció la fundadora en Ingenbohl. La beatificó Juan Pablo II en 1995.

Fuente www. franciscanos.org

Dirijamos nuestra oración al Padre y pidámosle que nos ilumine con la claridad de Cristo.

-Dios Padre, te damos gracias porque nos has llamado a vivir en tu luz maravillosa.

-Haz, Señor, que la fuerza del Espíritu Santo nos purifique y nos fortalezca.

-Que tu Espíritu, Señor, nos guíe en nuestros trabajos para que hagamos más humana la vida de los hombres.

-Concédenos que, con nuestro servicio a los hombres, hagamos de la familia humana una ofrenda agradable a tus ojos.

-Llénanos de tu misericordia para que encontremos nuestro gozo en alabarte y darte gracias.

Oración: Señor, tú que eres la vida de los fieles, escúchanos y sacia con la abundancia de tus dones a los que tienen sed de tus promesas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


sábado, 13 de junio de 2015

Dios todopoderoso, te rogamos, por intercesión de san Antonio, que nos concedas servirte con entrega generosa, amando a nuestros hermanos con amor incansable. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



Evangelio según san Lucas 2,41-51

Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba.
Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.»
Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón.

Palabra del Señor



Mientras celebramos la memoria de san Antonio, que hizo de su vida una entrega generosa al Evangelio, invoquemos la ayuda de Dios:
-Para que la Iglesia promueva en todas partes la fidelidad al Evangelio como signo de amor a Dios y a los hombres.
-Para que ayude a los pastores a guiar a sus comunidades con su vida y su ejemplo.
-Para que todos los cristianos aprendamos a entender y resolver los problemas a la luz de la fe.
-Para que el ejemplo de san Antonio contribuya a que todos, especialmente los jóvenes, se dejen llevar por el Espíritu en la búsqueda de la propia vocación.
-Para que cuantos celebramos la santidad de san Antonio recibamos el auxilio de su intercesión.
Oración: Dios todopoderoso, te rogamos, por intercesión de san Antonio, que nos concedas servirte con entrega generosa, amando a nuestros hermanos con amor incansable. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


SAN ANTONIO DE PADUA Mensaje de S. S. Juan Pablo II con ocasión del VIII Centenario del nacimiento del Santo (13-VI-1994)

"La predicación era su modo de encender la fe en las almas, de purificarlas, consolarlas e iluminarlas." ..

Solamente treinta y seis años duró su existencia terrena. Los primeros catorce los pasó en la escuela episcopal de su ciudad. A los 15 años pidió entrar en los Canónigos Regulares de San Agustín; a los 25 recibió la ordenación sacerdotal: diez años de vida caracterizados por la búsqueda diligente y activa de Dios, por el estudio intenso de la teología y por la maduración y el perfeccionamiento interior.
Pero Dios seguía interrogando el espíritu del joven sacerdote Fernando, nombre que había recibido en la pila bautismal. En el monasterio de Santa Cruz, en Coimbra, conoció a un grupo de franciscanos de la primera hora, que, desde Asís, iban a Marruecos para testimoniar allí el Evangelio, incluso a costa del martirio. En aquella circunstancia el joven Fernando experimentó un anhelo nuevo: el de anunciar el Evangelio a los pueblos paganos, sin detenerse ante el riesgo de perder la vida.

En el otoño de 1220 dejó su monasterio y comenzó a seguir al Poverello de Asís, tomando el nombre de Antonio. Partió, pues, hacia Marruecos, pero una grave enfermedad lo obligó a renunciar a su ideal misionero.

Comenzó así el último período de su existencia, durante el cual Dios lo guió por caminos que jamás había pensado recorrer. Después de haberlo desarraigado de su tierra y de sus proyectos de evangelización de ultramar, Dios lo llevó a vivir el ideal de la forma de vida evangélica en tierra italiana.

 San Antonio vivió la experiencia franciscana sólo once años, pero asimiló hasta tal punto su ideal, que Cristo y el Evangelio se convirtieron para él en regla de vida encarnada en la realidad de todos los días.
Dijo en un sermón: «Por ti hemos dejado todo y nos hemos hecho pobres. Pero dado que tú eres rico, te hemos seguido para que nos hagas ricos . Te hemos seguido, como la criatura sigue al Creador, como los hijos al Padre, como los niños a la madre, como los hambrientos el pan, como los enfermos al médico, como los cansados la cama, como los exiliados la patria». 

Toda su predicación fue un anuncio continuo e incansable del Evangelio sin glosa.
Anuncio verdadero, intrépido, límpido. La predicación era su modo de encender la fe en las almas, de purificarlas, consolarlas e iluminarlas.
Construyó su vida en Cristo. Las virtudes evangélicas, y en especial la pobreza de espíritu, la mansedumbre, la humildad, la castidad, la misericordia y la valentía de la paz, eran los temas constantes de su predicación.
Su testimonio fue tan luminoso, que en mi peregrinación a su santuario de Padua, el 12 de septiembre de 1982, también yo quise presentarlo a la Iglesia, como ya había hecho el papa Pío XII, con el título de hombre evangélico. En efecto, san Antonio enseñó de modo eminente a hacer de Cristo y del Evangelio un punto de referencia constante en la vida diaria y en las opciones morales privadas y públicas, sugiriendo a todos que alimenten de esa fuente su valentía para un anuncio coherente y atractivo del mensaje de la salvación.
Precisamente porque estaba enamorado de Cristo y de su Evangelio, san Antonio «ilustraba con inteligencia de amor la divina sabiduría que había tomado de la lectura asidua de la sagrada Escritura» (Pío XII).
La sagrada Escritura era para él la terra parturiens, que engendra la fe, funda la moral y atrae al alma con su dulzura. El alma, recogida en la meditación amorosa sobre la sagrada Escritura, se abre -según su expresión- al arcano de la divinidad. Durante su itinerario hacia Dios, Antonio alimentó su mente de este abismo arcano, encontrando allí sabiduría y doctrina, fuerza apostólica y esperanza, celo infatigable y caridad ferviente.
De la sed de Dios y del anhelo de Cristo nace la teología que, para san Antonio, era irradiación del amor a Cristo: sabiduría de inestimable valor y ciencia de conocimiento, cántico nuevo que resuena suavemente en los oídos de Dios y renueva el espíritu.
San Antonio vivió este método de estudio con una pasión que lo acompañó durante toda su vida franciscana. El mismo san Francisco lo había designado para enseñar la sagrada teología a los hermanos, recomendándole, sin embargo, que en dicha ocupación se cuidara de no extinguir el espíritu de oración y devoción. Usó todos los instrumentos científicos de entonces para profundizar el conocimiento de la verdad evangélica y hacer más comprensible su anuncio. El éxito de su predicación confirma que supo hablar con el mismo lenguaje de sus oyentes, logrando transmitir con eficacia los contenidos de la fe y haciendo que la cultura popular de su tiempo acogiera los valores del Evangelio.
Los escritos de san Antonio, tan ricos en doctrina bíblica, y en los que abundan las exhortaciones espirituales y morales, son también hoy un modelo y una guía para la predicación. Entre otras cosas, muestran ampliamente hasta qué punto la enseñanza homilética, en la celebración litúrgica, puede hacer experimentar a los fieles la presencia operante de Cristo, que sigue anunciando el Evangelio a su pueblo para obtener su respuesta en la oración y en el canto (cf. SC 33).
Tomado del sitio www.Franciscanos.org

San Antonio y la Vida religiosa

 
El Santo de Padua habla contemporáneamente de dos experiencias: la vida de contemplación y la vida de unión con Dios. Se trata de dos aspectos de una única realidad. La experiencia de amor en Dios es considerada en muchos de sus sermones como elemento común a toda vocación cristiana. De cara a lo específicamente religioso pone el acento de modo particular en dos aspectos.

En el primero de ellos señala que la vida religiosa es una ascesis, pero sobre todo es una mística. Este estilo de vida debe tomar el camino de la purificación, es decir, abandono y distancia del mundo y de los valores que el mundo muestra, mortificación y humildad. La vida religiosa es sobre todo amor en Dios, búsqueda de Dios, amor personal de Dios persona: en primer lugar Cristo, y en Él el Padre, con el Espíritu Santo. Éste es para San Antonio el movimiento primero y fundamental de la vida religiosa, por eso debemos entender nuestra propia vida religiosa como una especial e íntima relación con Dios. A esta vida de amor la llamará vida mística, amor que se hace experiencia en Cristo: «Son sus discípulos los que se abren con simplicidad al misterio de su corazón: porque Él es veraz y enseña el camino de Dios en la verdad» (Sermón del Domingo XXIII después de Pentecostés).

En segundo lugar, la vida religiosa se realiza en el seguimiento de Cristo a través de los compromisos evangélicos de pobreza, obediencia y castidad. San Antonio considera los tres votos como referencias obligatorias para toda forma de vida consagrada. Trata de hacer una interpretación espiritual de los votos: «Cada religioso debe llenarse de estas tres cosas: esperanza, juicio y paz. De esperanza por su pobreza que espera sólo en el Señor. De juicio por la castidad, sin la cual no hay gozo de conciencia ni alegría interior. De paz, por la obediencia, fuera de la cual no habrá paz. Si el religioso se llena de esta realidad, esté seguro que abundará en la esperanza y en la virtud de Espíritu Santo, para habitar con fe en la religión» (Sermón del Domingo II de Adviento).

La vida espiritual está hecha de oración, contemplación y apostolado. Antonio hace notar que el camino hacia esta vida está constituido esencialmente por algunos aspectos y opciones particulares: humildad, pobreza, castidad, penitencia, obediencia. Se trata de las virtudes-opciones típicas y propias de la vida religiosa: «El sol y el aire significan los religiosos; sol, porque deben ser puros, calientes y luminosos; puros por la castidad, calurosos por la caridad, luminosos por la pobreza; aire porque deben ser aéreos, es decir, contemplativos» Sermón del Domingo II de Cuaresma.
Son verdaderos religiosos los que viven según el espíritu de la verdadera penitencia cristiana, y que según el ejemplo de los apóstoles renuncian a todo y siguen a Jesús con amor. Entre los religiosos hay que distinguir entre aquellos que son auténticos y aquellos que no lo son. «Los buenos prelados de la Iglesia y los verdaderos religiosos son estrellas brillantes en lugar tenebroso. Ellos dirigen a los navegantes a través del mar, con rumbo recto hasta las puertas de la vida eterna.Para Antonio la vida religiosa se sitúa, como el corazón, entre los pies y la cabeza de la Iglesia, es decir, entre los laicos y la jerarquía, de ahí la importancia de este grupo para el buen funcionamiento de todo el cuerpo eclesial: «Los religiosos, con los pies de la pobreza y de la obediencia deben saltar hasta la altura de la vida eterna» (Sermón del Domingo II de Cuaresma).«Espero de corazón... que toda la Iglesia conozca cada vez mejor el testimonio, el mensaje, la sabiduría y el ardor misionero del discípulo de Cristo y del Poverello de Asís. Su predicación, sus escritos y, sobre todo, su santidad de vida, ofrecen, también a los hombres de nuestro tiempo, indicaciones muy vivas y estimulantes sobre el compromiso necesario para la nueva evangelización» Juan Pablo II, Carta con motivo del VIII centenario del nacimiento de San Antonio. Tomado del Sitio www.Franciscanos.org
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martes, 9 de junio de 2015

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, yo te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.




Oracion a La Santisima Virgen Maria
Madre de Las Almas Consagradas

¡Oh Santísima Virgen María
te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más
en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera
que podamos así, llevar muchas almas
al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión
y caridad en vida cristiana
y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios,
el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento,
la oración y abnegación por los sacerdotes
y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía,

sean tarea permanente,
compromiso con nuestros hermanos
con un sólo corazón en el amor. Amén 


 
Acordaos, oh piadosísima Virgen María,
que jamás se ha oído decir
que uno solo de cuantos han acudido a vuestra protección
e implorado vuestro socorro, haya sido desamparado.
Yo, pecador, animado con tal confianza,
acudo a vos oh Madre,
Virgen de las vírgenes: a vos vengo,
delante de vos me presento gimiendo.
No queráis, oh Madre del Verbo,
despreciar mis palabras;
antes bien, oídlas benignamente y cumplidlas.

Amén.

Dulzura de los ángeles, alegría de los afligidos, abogada de los cristianos, Virgen madre del Señor, protégeme y sálvame de los sufrimientos eternos. María, purísimo incensario de oro, que ha contenido a la Trinidad excelsa; en ti se ha complacido el Padre, ha habitado el Hijo, y el Espíritu Santo, que cubriéndote con su sombra, Virgen, te ha hecho madre de Dios. Nosotros nos alegramos en ti, Theotókos; tú eres nuestra defensa ante Dios. Extiende tu mano invencible y aplasta a nuestros enemigos. Manda a tus siervos el socorro del cielo. Amén

Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra, obténnos la presencia vivificante del Espíritu, y la gracia de andar siempre por los caminos de Dios; por tu bondadosa intercesión consigue que estemos libres: de las tristezas presentes, de las acechanzas del enemigo, de las flaquezas en la lucha, de la permisividad con nuestras inconsistencias; y para cuando seamos convocados por el Padre consigue para nosotros las alegrías sin fin. 

Amén. 

Oraciones a Maria Aqui

 

«Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero.» Sal 118

Maria Madre de las Almas Consagradas ruega por ellas..
¡Oh Santísima Virgen María
te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más
en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera
que podamos así, llevar muchas almas
al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión
y caridad en vida cristiana
y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios,
el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento,
la oración y abnegación por los sacerdotes
y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía,
sean tarea permanente,
compromiso con nuestros hermanos
con un sólo corazón en el amor. Amén





Evangelio según San Mateo 5,13-16.
Jesús dijo a sus discípulos:
Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres.
Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña.
Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.
Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo. 

Palabra del Señor

Oremos
Jesucristo nos invita a todos a su cena, en la cual entrega su cuerpo y su sangre para la vida del mundo. Digámosle con fe:

-Cristo, pan celestial, danos la vida eterna.

-Cristo, que nos mandaste celebrar la cena eucarística en momeria tuya, enriquece a tu Iglesia con la constante y digna celebración de tus misterios.

-Cristo, que encomendaste a los sacerdotes ofrecer tu sacramento, haz que su vida sea reflejo de lo que celebran sacramentalmente.

-Cristo, que haces que formemos un solo cuerpo los que comemos del mismo pan, refuerza la paz y la armonía en todos los que creemos en ti.

Oración: Oh Dios, que en la Eucaristía nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu cuerpo y de tu sangre, que experimentemos en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.




  San Efrèn Siro diácono y doctor de la Iglesia. 

Nació en Nísibe, en la Mesopotamia septentrional, hacia el año 306 y recibió una educación cristiana. Tenía pocos años cuando el emperador Constantino promulgó el edicto de Milán. Pero Efrén no gozó la libertad de culto porque su padre, que era sacerdote pagano, no veía con buenos ojos la educación cristiana que le daba su madre, y lo echó de casa. Se ordenó de diácono a los 18 años y, cuando Nísibe cayó bajo el poder persa, se estableció en Edesa (hoy Urfa, en Turquía), de cuya escuela teológica fue iniciador y director. Tanto en su patria como en Edesa puso de manifiesto sus dotes naturales de orador, místico y poeta (son memorables sus himnos y cánticos para las celebraciones litúrgicas que le valieron el título de «cítara del Espíritu Santo»), a la vez que profundo teólogo y conocedor de la Escritura. A pesar de su intensa vida ascética, desplegó una gran actividad como predicador y como autor de importantes obras destinadas a la refutación de los errores de su tiempo. Murió en Edesa el 9 de junio del año 373.-

 Oración: Señor, infunde en nuestros corazones el Espíritu Santo que con su inspiración impulsaba a tu diácono san Efrén a cantar con alegría tus misterios y a consagrar su vida a tu servicio. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

Ofrecemos este Santo Rosario por:

- Por la santificación de todos los sacerdotes, diáconos y religiosos.
- Por un aumento en las vocaciones sacerdotes y religiosas.
- Para que siempre sean obedientes a la Madre Iglesia, amando a la Eucaristía, la Liturgia y propagadores de la devoción a María Santísima.

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en obediencia.

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en pobreza.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.

Dios te salve María…
Te pedimos Señor, Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en castidad.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Dios te salve María… 

Te pedimos Señor, que Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu, a las monjas y a los monjes de clausura.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Dios te salve María… 

Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, sirviéndote en el campo de la salud.
Bendícelos Señor.
Dios te salve María…
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en la Evangelización a tiempo completo.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Dios te salve María…
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en el campo de la educación y en la evangelización de la cultura.

Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Dios te salve María….
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, en la vida fraterna y comunitaria.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Dios te salve María…
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, como almas reparadoras.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos.
Dios te salve María…
Te pedimos Señor, que infundas tu Espíritu a quienes se han consagrado a ti, para servirte en los más pobres.
Jesús, Buen Pastor, Bendícelos. 

Dios te salve María…
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo…
 

Oración
“Jesús, Buen Pastor: en tus manos ponemos a todos tus Pastores, para que llenos de tu Espíritu Santo, sepan interpretar los signos de los tiempos actuales y guíen al rebaño, a ellos encomendado, hacía pastos verdes y aguas de vida. Amén.”


“Danos Señor, santos sacerdotes, santos religiosos, laicos santos comprometidos con tu Iglesia. Amén”

Jesús, Divino Señor, por Tu dolorosa Pasión, cubre con Tu Preciosísima Sangre, a todos los Obispos, sacerdotes y consagrados. Ten piedad de ellos y líbralos de todo mal, ahora y siempre. El Inmaculado Corazón de la Dulce Virgen María, reprenda con su fuerza Santísima a todo enemigo de Dios y de su Iglesia. Amén.” 


Te invitamos a hacer Adoracion Eucaristica Desde Aqui Reina de La Paz TV.

Mateo 5, 13-16 - Jesús irradia tu Luz sobre mí


 Reza el Santo Rosario junto a nosotros en este dia tan especial ofrece con nosotros tus dolores y penas Gracias por tu oracion ¡¡Dios te Bendiga¡¡¡

lunes, 8 de junio de 2015

Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo.


Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios (1, 1-7)

Yo Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, hermano nuestro, deseamos a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los cristianos que viven en la provincia de Acaya, la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre lleno de misericordia y Dios que siempre consuela. El es quien nos conforta en nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos también confortar con la misma fuerza que recibimos de Dios, a los que se encuentran atribulados.

Porque así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así, por medio de Cristo, recibimos también un gran consuelo. Por eso, si sufrimos, es para consuelo y salvación de ustedes; si somos consolados, es también para consuelo de ustedes, para que puedan soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros soportamos. Tenemos, pues, una firme esperanza en ustedes, porque sabemos que, así como ustedes son nuestros compañeros en el sufrimiento, también lo serán en el consuelo.

Palabra de Dios. 


 Te alabamos, Señor.

Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias.
Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en él. 

Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

Unidos a todos los que poseen las primicias del Espíritu Santo, glorifiquemos a Dios y supliquémosle, diciendo:

-Padre todopoderoso, que has glorificado a Cristo en el cielo, haz que todos lo reconozcan presente en tu Iglesia.

-Padre santo, que dijiste de Cristo: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle», haz que todos atiendan su voz y se salven.

-Padre bueno, envía tu Espíritu al corazón de tus fieles, para que purifique lo inmundo y fecunde lo árido.

-Padre misericordioso, que venga tu Espíritu, rija el devenir de la historia y renueve la faz de la tierra.

-Padre piadoso, admite a nuestros difuntos en tu reino, y acrecienta nuestra esperanza en la resurrección futura.

Oración: Padre, lleno de amor, concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, dedicarse plenamente a tu servicio y vivir unida en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Al Sagrado Corazon de Jesus



Nardo del 8 de Junio

¡Oh Sagrado Corazón, que enviaste al Espíritu Santo!

Meditación: Jesús que nos enviaste tu Santo Espíritu, que nos permitiste por Tu inmenso Amor ser templos del mismo Dios, para así vivir en Ti y recibir a la Divinidad en nuestra pobre casa, llenándola de gracias. Que seamos vasijas de barro, purificadas por el Fuego ardiente de Dios, para que Sus dones se derramen en nuestras almas. ¡Oh que sublime posesión sería ésta, ser poseídos por el Espíritu Divino que nos guía y renueva como verdadera Iglesia!.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.

Florecilla:Pidamos la efusión del Espíritu Santo sobre cada uno de nosotros y sobre toda la Iglesia.

"Ven, Espíritu Santo, ven, por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, ven¨" (se repite tres veces).

Oración: Diez Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.



Oremos


Oh Jesús! Eterno Sacerdote guarda a tus consagrados al abrigo de Tu Sagrado Corazón.

Conserva sin mancha sus ungidas manos que a diario tocan Tu Sagrado Cuerpo.

Guarda sin detrimento los labios enrojecidos con Tu Preciosa Sangre.

Conserva puros y desprendidos de la tierra, los corazones sellados con las sublimes señales de Tu Glorioso Sacerdocio.

Rodealos de Tu Santo amor y protégelos del contagio del mundo.

Bendice sus trabajos con abundantes frutos y aquellos en quienes han ejercido su ministerio, sean aquí en la tierra su gozo y su consuelo y en el cielo su hermosa y eterna corona.

Así Sea


 Suplica a Jesús Sacramentado a favor del clero 

domingo, 7 de junio de 2015

Te rogamos, pues, Señora nuestra, ínclita Madre de Dios, ensalzada por encima de los ángeles, que llenes con la gracia celestial el vaso de nuestro corazón; que lo hagas resplandecer con el oro de la sabiduría; que lo fortalezcas con el poder de tu virtud; que lo adornes con las piedras preciosas de las virtudes;...

Oracion a La Santisima Virgen Maria Madre de las Almas Consagradas

¡Oh! Santísima Virgen María te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más
en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera
que podamos así, llevar muchas almas
al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión
y caridad en vida cristiana
y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios,
el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento,
la oración y abnegación por los sacerdotes
y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía,
sean tarea permanente,
compromiso con nuestros hermanos
con un sólo corazón en el amor.
Amén 


Dice san Francisco en la Regla: -En la santa caridad que es Dios, ruego a todos los hermanos que, del mejor modo que puedan, hagan servir, amar, honrar y adorar al Señor Dios con corazón limpio y mente pura, pues el Padre busca tales adoradores. Dios es espíritu, y los que lo adoran es preciso que lo adoren en espíritu y verdad (1 R 22,26-31).
Evangelio según san Marcos 14, 12-16. 22-26
El primer día de los Azimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?» Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: «Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle y allí donde entre, decid al dueño de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos? El os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros.» Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua. Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: «Tomad, este es mi cuerpo.» Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. Y les dijo: «Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios.» Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.


Señor, ayúdame a prepararme para poder tener este momento de oración. Permite que el meditar sobre tu Cuerpo y tu Sangre, que se me ofrece como fuente inagotable de gracia, me de la fuerza, la sabiduría, la confianza, para hacer tu voluntad hoy y siempre.

La solemnidad del Corpus Christi se remonta al siglo XIII. Se cuenta, en efecto, que el año 1264 un sacerdote procedente de la Bohemia, un tal Pedro de Praga, dudoso sobre el misterio de la transustanciación del Cuerpo y de la Sangre de Cristo en la Hostia santa y en el vino consagrado, acudió en peregrinación a Roma para invocar sobre la tumba del apóstol san Pedro el robustecimiento de su fe. Al volver de la Ciudad Eterna, se detuvo en Bolsena y, mientras celebraba el santo Sacrificio de la Misa en la cripta de santa Cristina, la sagrada Hostia comenzó a destilar sangre hasta quedar el corporal completamente mojado. La noticia del prodigio se regó como pólvora, llegando hasta los oídos del Papa Urbano IV, que entonces se encontraba en Orvieto, una población cercana a Bolsena. Impresionado por la majestuosidad del acontecimiento, ordenó que el sagrado lino fuese transportado a Orvieto y, comprobado el milagro, instituyó enseguida la celebración de la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo.


Jesús, gracias por quedarte en la Eucaristía, eres quien me reconforta cuando caigo en el camino, quien me ayuda a quitar los obstáculos y las asperezas que me quieren alejar del camino a la santidad. Ayúdame a nunca «acostumbrarme» a este milagro de amor.

Fuente del Evangelio y Meditacion del Papa Francisco; www.catholic.net



Glorifiquemos a Cristo, que nos ha hecho partícipes del Espíritu Santo, y supliquémosle, diciendo:

-Derrama el Espíritu Santo sobre la Iglesia, para que la purifique, la fortalezca y la acreciente.

-Llena de tu Espíritu a los dirigentes de los destinos de los pueblos, para que sean servidores del bien común.

-Envía tu Espíritu, padre de los pobres, para que con su fuerza ayude a los que se sienten necesitados.

-Que todos los ministros de tu Iglesia vivan con fidelidad la vocación a que fueron llamados.

-Concede la plenitud de tu redención a nuestros difuntos.

Oración: Te pedimos, Dios de poder y misericordia, que envíes tu Espíritu Santo, para que, haciendo morada en nosotros, nos convierta en templos de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Novena a San Antonio



V/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R/. Amén.

V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.

V/. Gloria al Padre...
R/. Como era en el principio...

Oracion Inicial

Señor Dios de poder y misericordia, te pedimos que nos envíes tu Espíritu Santo, para que, haciendo morada en nosotros, como la hizo en tu siervo Antonio, nos convierta por su tintercesión en templos de tu gloria y nos guíe por los caminos que tú, Padre de bondad, quieres para nosotros. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

de la Vida de San Antonio

La nave en que regresaba Antonio a Portugal, fue arrastrada por la violencia de los vientos ilas costas de Sicilia. Desembarcó el Santo y llegó a Mesina, donde los frailes que lo acogieron le informaron que se iba a celebrar pronto un capítulo general en Asís, al que podían asistir todos los hermanos de la Orden. Antonio se unió a ellos y, del 30 de mayo al 8 de junio de 1221, estuvo en el capítulo presidido por san Francisco. Terminado el capítulo, cada cual regresó a su provincia o marchó a la misión que se le había confiado. Antonio era un desconocido, recién incorporado a la Orden en tierras lejanas, y no tenía un destino establecido, por lo que el provincial de Romaña lo admitió en su provincia y lo destinó al eremitorio de Monte Paolo, cerca de Forlí, en el que no había ningún sacerdote. Durante unos quince meses, allí pudo el santo madurar su vocación franciscana, sacar conclusiones de su experiencia misionera, sumergirse en la contemplación y en la vida ascética. Hasta que un hecho, en apariencia fortuito, iba a cambiar el rumbo de su vida.

DE LOS SERMONES DE SAN ANTONIO

¡Oh inestimable dignidad de María! ¡Oh inenarrable sublimidad de la gracia! ¡Oh inescrutable profundidad de misericordia! ¿Qué gracia, qué misericordia fue o pudo jamás ser hecha a un ángel o a un hombre, tan grande como la que fue hecha a la bienaventurada Virgen María, que Dios Padre quiso que fuera Madre de su propio Hijo, igual a Él, engendrado antes de los siglos? Sería gracia y dignidad máxima que una pobrecita mujer tuviese un hijo con el emperador. En realidad, superior a toda gracia fue la gracia de María Santísima, que tuvo un Hijo con Dios Padre, por lo cual, mereció ser coronada en el cielo.

Te rogamos, pues, Señora nuestra, ínclita Madre de Dios, ensalzada por encima de los ángeles, que llenes con la gracia celestial el vaso de nuestro corazón; que lo hagas resplandecer con el oro de la sabiduría; que lo fortalezcas con el poder de tu virtud; que lo adornes con las piedras preciosas de las virtudes; que derrames sobre nosotros el óleo de tu misericordia, tú, olivo bendito, para que cubras la multitud de nuestros pecados, a fin de que merezcamos ser levantados a la altura de la gloria celestial y ser bienaventurados con los bienaventurados. Ayúdenos Jesucristo, tu Hijo, que te exaltó por encima de los coros de los ángeles, te puso la corona de Reina y te sentó en el trono de la luz eterna. A Él es dada honra y gloria por los siglos de los siglos. Diga toda la Iglesia: Amén, Aleluya.

Antífona: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor.

 LOS MILAGROS DE SAN ANTONIO

Un clérigo de Anguilara, llamado Guidoto, cierto día que estaba en la cámara del señor obispo de Padua, se mofaba a escondidas de los testigos que deponían acerca de los milagros del bienaventurado Antonio. Pero a la noche siguiente fue acometido de dolores tan violentos por todo el cuerpo, que creyó que irremisiblemente le aguardaba la sentencia de muerte. Estimándose, y con razón, indigno de conmiseración, pedía a su madre que, apoyada en su confianza, hiciera un voto al santo de Dios, para poder alcanzar así misericordia. Apenas hecho el voto desaparecieron los dolores, y antes de que llegara el día ya estaba sano; y el que antes había hecho escarnio de los testigos con la risilla de la incredulidad, viose obligado ahora a rendir testimonio ante la verdad.

Oremos

Recuerda, Señor, que tu misericordia y tu ternura son eternas. Con la confianza que nos da el sabernos hijos tuyos e invocando la intercesión de tu siervo san Antonio, al que atiendes con largueza, te presentamos nuestras peticiones: ...... ...... ......

ORACIÓN FINAL

Dios todopoderoso y eterno, tú que has dado a tu pueblo en la persona de san Antonio de Padua un predicador insigne y un intercesor poderoso, concédenos seguir fielmente los principios de la vida cristiana, para que merezcamos tenerte como protector en todas las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V/. Bendigamos al Señor.
R/. Demos gracias a Dios.
Imagen del sitio Franciscanos.org

lunes, 1 de junio de 2015

Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que, viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos. Aleluya.




Lectura del santo Evangelio
según san Marcos 12, 1-12
Gloria a Ti, Señor.

 En aquel tiempo, Jesús comenzó a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos y les dijo: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó una torre para el vigilante, se la alquiló a unos viñadores y se fue de viaje al extranjero.
A su tiempo, les envió a los viñadores un criado para recoger su parte del fruto de la viña. Ellos se apoderaron de él, lo golpearon y lo devolvieron sin nada. Les envió otro criado, pero ellos lo descalabraron y lo insultaron. Volvió a enviarles a otro y lo mataron.
Les envió otros muchos y los golpearon o los mataron.
Ya sólo le quedaba por enviar a uno, su hijo querido, y finalmente también se lo envió, pensando:
'A mi hijo sí lo respetarán'.
Pero al verlo llegar, aquellos viñadores se dijeron:
'Este es el heredero; vamos a matarlo y la herencia será nuestra'. Se apoderaron de él, lo mataron y arrojaron su cuerpo fuera de la viña.
¿Qué hará entonces el dueño de la viña? Vendrá y acabará con esos viñadores y dará la viña a otros. ¿Acaso no han leído en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular.
Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente?"
Entonces los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, quisieron apoderarse de Jesús, porque se dieron cuenta de que por ellos había dicho aquella parábola, pero le tuvieron miedo a la multitud, dejaron a Jesús y se fueron de ahí.
Palabra del Señor.


salmo 111
Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
Dichosos los que temen al Señor.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obrarán conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla.
Dichosos los que temen al Señor.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre.
Dichosos los que temen al Señor


 


San Justino
Señor, tú que enseñaste a san Justino a encontrar en la locura de la cruz la incomparable sabiduría de Cristo; concédenos, por intercesión de tu mártir, la gracia de alejar los errores que nos cercan y de mantenernos firmes en la fe.
Por nuestro Señor Jesucristo...Amén.


Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor; que se alegre su pueblo al escucharlo.
El Señor me libró de todos mis temores.
Proclamemos qué grande es el Señor y alabemos su nombre. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
El Señor me libró de todos mis temores.
Vuélvanse a él y quedarán radiantes, jamás se sentirán decepcionados. El Señor siempre escucha al afligido, de su tribulación lo pone a salvo.
El Señor me libró de todos mis temores. 


A quien teme al Señor, el ángel del Señor lo salva y cuida. ¡Prueben! Verán qué bueno es el Señor; dichoso quien en él confía.
El Señor me libró de todos mis temores.


Concédenos, Señor, que, siguiendo fielmente las enseñanzas del mártir san Justino, nos mantengamos en continua acción de gracias por los dones que de ti recibimos.Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

 Oremos a Dios nuestro Padre, que nos envía al Espíritu Santo:

-Por la santa Iglesia, para que, llena de los dones del Espíritu Santo, sea consagrada en la unidad.

-Por el Papa, por nuestros obispos y por todos los sacerdotes, para que les conceda en abundancia el Espíritu de sabiduría y santidad.

-Por todos los que trabajan por la paz y la concordia entre los pueblos, para que logren reunir a los hombres en el amor.

-Por los que son víctimas de sí mismos o de los hombres, para que el Espíritu del Señor los lleve por las sendas del bien y de la verdad.

-Por la comunidad humana, para que la fuerza del Espíritu nos haga crecer a todos en la fe, esperanza y caridad.

Oración: Dios todopoderoso, limpia nuestro corazón para que podamos acoger y tener en él a tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Oremos Juntos al Señor...


 Señor Jesús, cuántas veces he ofendido tu corazón, he rechazado tus palabras, he puesto en duda tus mandamientos. Te pido, Señor, que me perdones; y no obres conforme a mis pecados, sino según tu misericordia.Señor, Tú me has entregado una porción muy amada de tu viña. Tus palabras en el evangelio, tu cuerpo en la Santa Eucaristía, así como tu presencia en el prójimo que me rodea, son dones que he recibido de ti gratuitamente. Ayúdame a comprender que la mayor riqueza que he recibido eres Tú mismo.Amen.


San Justino.
Nació a principios del siglo II en la actual Naplus (Israel) de padres paganos. Se entregó al estudio de los filósofos griegos, sobre todo Platón, y luego se centró en los profetas de Israel, y éste fue el camino que le llevó a la fe cristiana; recibió el bautismo en Éfeso hacia el año 130. Tras su conversión, encontró en la cruz la incomparable sabiduría de Cristo, y puso a disposición de sus discípulos su saber, organizó catecumenados de preparación para el bautismo, así como encuentros con los no cristianos interesados por el Evangelio. Escribió diversas obras en defensa del cristianismo, entre ellas el «Diálogo con Trifón» y dos «Apologías». Fue un evangelizador en los ambientes cultos. Abrió en Roma una escuela de filosofía en la que sostenía discusiones públicas. Acusado de ser cristiano, fue decapitado en Roma durante la persecución de Marco Aurelio, hacia el año 165.- 
 Oración: Señor, tú que has enseñado a san Justino a encontrar en la locura de la cruz la incomparable sabiduría de Cristo, concédenos, por intercesión de tu mártir, la gracia de alejar los errores que nos cercan y de mantenernos firmes en la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Meditación del Evangelio, del Papa Francisco

 
En la parábola de los viñadores homicidas, que primero asesinan a los siervos y por último al hijo del patrón de la viña para apropiarse de la herencia. A Jesús le escuchan los fariseos, ancianos y sacerdotes a quienes se dirige para hacerles entender cuanto han caído bajo, por no tener el corazón abierto a la palabra de Dios.
¡Este es el drama de aquella gente, pero también el nuestro! Se han apropiado de la palabra de Dios y la palabra de Dios la convierten en su palabra, según sus intereses, según sus ideologías, sus teologías... pero a su servicio. Y cada uno la interpreta según la propia voluntad, según el propio interés. Aquí está el drama de este pueblo. Y para conservar esto, asesinan. Esto le sucedió a Jesús.
¿Qué podemos hacer para no asesinar la palabra de Dios?, y para “ser dóciles y no enjaular el Espíritu Santo”?

Dos cosas simples. La actitud de quien quiere escuchar la palabra de Dios es primero, la humildad; segundo la oración.  
Esta gente no rezaba. No sentía necesidad de rezar. Se sentían seguros, se sentían fuertes, se sentían dioses. Humildad y oración: con la humildad y la oración vamos adelante para escuchar la palabra de Dios y obedecerle.  
(Cf Homilía de S.S. Francisco, 21 de marzo de 2014, en Santa Marta).
 

¡Cuántas veces Dios se hace presente en nuestro alrededor y nosotros no nos damos cuenta! Desde que amanece Dios está a nuestro lado regalándonos un nuevo día; está presente en el amor de nuestros seres queridos; se cruza en nuestro camino bajo la apariencia de una persona que necesita de nuestra caridad.


Ofrecezcamos una sonrisa y rezar un avemaría por la persona que más sufre o la que esté más necesitada.

Oremos
Dios mío, no dejes que mi corazón se aleje de ti por seguir mis intereses personales. Antes bien, hazme comprender que todas las cosas tienen sentido cuando se hacen por amor a ti y a los demás.Amen.


La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas  San Juan Bosco


 Oracion a La Santisima Virgen Maria,
Madre De Las Almas Consagradas.


¡Oh Santísima Virgen María
te invoco como Madre de las personas consagradas!
Concédenos profundizar cada día más
en el amor a Jesús Eucaristía y vivir de tal manera
que podamos así, llevar muchas almas
al conocimiento de Cristo.
Que nuestra entrega se refleje en la unión
y caridad en vida cristiana
y que todas nuestras acciones sean guiadas por tu mano.
Que la vida de infancia espiritual, la confianza en Dios,
el amor a Jesús en el Santísimo Sacramento,
la oración y abnegación por los sacerdotes
y el celo por atraer las almas a la Divina Eucaristía,
sean tarea permanente,
compromiso con nuestros hermanos
con un sólo corazón en el amor.

Amén 


Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra, obténnos la presencia vivificante del Espíritu, y la gracia de andar siempre por los caminos de Dios; por tu bondadosa intercesión consigue que estemos libres: de las tristezas presentes, de las acechanzas del enemigo, de las flaquezas en la lucha, de la permisividad con nuestras inconsistencias; y para cuando seamos convocados por el Padre consigue para nosotros las alegrías sin fin. Amén. 

Te invitamos a que visites el siguiente Link y entres al Sagrario a Adorar a Jesus en el Santisimo Sacramento del Altar¡¡¡Dios te Bendiga¡¡¡

Capilla de Adoracion



 

 


















Fuente del Evangelio; www.Iesvs.org
de la Meditacion del papa Francisco: www.Catholic.net
Del Santo del dia; www.franciscanos.org