A todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.

lunes, 11 de marzo de 2013

Señor, que tu gracia no nos abandone, para que, entregados plenamente a tu servicio, obtengamos siempre tu ayuda. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.


Dijo el Señor a Simón Pedro: Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos.."Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor.
Aleluya.


† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”. Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús
 

“Es necesario que toda la Iglesia, como la primera comunidad cristiana de la cual se nos habla en el libro de los Hechos de los Apóstoles, esté reunida estos días en torno a Santa María, Madre de la Iglesia, y persevere con Ella unánimemente en la oración para que obtengamos del Señor un digno Padre y Pastor, un nuevo Romano Pontífice como don de su bondad y providencia amorosa”, añadió ante los fieles reunidos en la Catedral de Piura.

Mons. Eguren señaló que “la tarea de los Cardenales electores es muy delicada. En el fondo el gran ‘elector’ del Cónclave es el Espíritu Santo y ellos están llamados a servir a la Verdad, a aquella Verdad por la cual han dado sus vidas los mártires y han entregado sus vidas los santos; aquella Verdad que es la sola Verdad, porque es la sola Palabra que tiene vida eterna y la única capaz de disipar el humo de Satanás”.

“Será un momento de fe gozosa y agradecida cuando escuchemos las palabras ‘Habemus Papam’, es decir, ‘Tenemos Papa’, ‘porque donde está Pedro, allí está la Iglesia; y donde está la Iglesia, no hay muerte, sino vida eterna’”, afirmó.

Por ello, invitó a rezar la siguiente oración “para que el Señor conceda a la Iglesia el Sucesor de Pedro que le agrade por su santidad, nos presida en la unidad y en la caridad, y sirva a su pueblo con vigilante dedicación pastoral”.

“Señor Jesús:
¡Tú eres el Buen Pastor
que das la vida por tus ovejas!
Apoyados en la materna intercesión
de Santa María, Madre de la Iglesia,
te suplicamos que envíes tu Espíritu Santo
sobre los Cardenales electores
que pronto se reunirán en Cónclave
junto a la tumba del Apóstol San Pedro.
Manifiéstales, Señor, tu designio divino,
para que elijan, con espíritu de sabiduría y de inteligencia
a quien tú quieres por Obispo de Roma
y Pastor de toda la Iglesia.
Y a nosotros concédenos una mirada de fe,
para reconocer en él a tu Vicario en la tierra,
profesarle una explícita fidelidad,
y trabajar con él y bajo él
en la obra de la Nueva Evangelización
del tercer milenio.
Que así sea Amén”.


Aci Prensa Noticias Catolicas

jueves, 7 de marzo de 2013

Señor, Tú promulgas tus preceptos para que se observen con exactitud. Que mi conducta se ajuste siempre al cumplimiento de tu voluntad.

Te pedimos humildemente, Señor, que conforme se acerca la fiesta de nuestra redención, crezca en nosotros el fervor para celebrar santamente la Pascua de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31-39
Hermanos: Si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo, junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está a la derecha de Dios para interceder por nosotros?
¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez? ¿El peligro? ¿La espada?
Como dice la Escritura: "Por tu causa estamos expuestos a la muerte todo el día, nos tratan como ovejas llevadas al matadero".
Ciertamente de todo esto salimos más que victoriosos, gracias a aquel que nos ha amado; pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes de este mundo, ni lo alto ni lo bajo, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor que nos ha manifestado Dios en Cristo Jesús.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.



Este es el pueblo que no escuchó la voz del Señor, su Dios
Lectura del libro del profeta Jeremías 7, 23-28
Esto dice el Señor:
"Esta fue la orden que di a mi pueblo: Si obedecen mi voz, yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo;
sigan fielmente el camino que yo les he mandado para que sean felices.
Pero ellos no escucharon ni hicieron caso; siguieron las inclinaciones de su corazón endurecido; me dieron la espalda y no la cara.
Desde el día en que sus antepasados salieron de Egipto hasta hoy les envié a mis siervos, los profetas. Pero no me obedecieron ni me hicieron caso, sino que endurecieron su corazón y fueron peores que sus
antepasados. Cuando les comuniques todo esto, no te escucharán; cuando los llames, no te responderán. Entonces les dirás: Esta es la nación que no escucha la voz del Señor su Dios y no aprende la lección. La verdad ha desaparecido de su boca".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.



Sal 94,
Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, cantemos alegres al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva. Entremos en su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Entremos, postrémonos para adorarlo, arrodillémonos ante el Señor, que nos ha hecho. Porque él es nuestro Dios y nosotros su pueblo, ovejas que él apacienta. ¡Ojalá escuchen hoy su voz!
Señor, que no seamos sordos a tu voz.
"No endurezcan su corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto: cuando me tentaron sus antepasados y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto mis obras".
Señor, que no seamos sordos a tu voz.



† Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 14-23
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo. Cuando salió el demonio, habló el mudo y la gente quedó maravillada. Pero algunos dijeron:
"Expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios".
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa. Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo:
"Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo expulso los demonios con el poder de Satanás. Ahora bien, si yo expulso los demonios con el poder de Satanás, sus hijos, ¿con qué poder los expulsan? Por eso ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo expulso los demonios con el poder de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a ustedes.
Cuando un hombre fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están seguros. Pero si viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte el botín.
El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.



Dia 7/03 Santas Perpetua y Felicidad (mártires, rojo)

Aquellos que siguieron en la tierra las huellas de Cristo, se alegran ahora en el cielo; y porque lo amaron hasta morir con él, con él se gozan eternamente.

Dios todopoderoso, por cuyo amor las santas mártires Perpetua y Felícita fueron capaces de resistir persecuciones y tormentos, concédenos por su intercesión la gracia de amarte más cada día.Por nuestro Señor Jesucristo...Amén.


«La divina providencia consiste en las disposiciones por las que Dios conduce con sabiduría y amor todas las criaturas hasta su fin último» (CEC -321).

Gracias, Jesús, por todo lo que me envías: aquello que me parece bueno y, también, aquello que me hace sufrir un poco y que, seguro, tiene una parte positiva aunque a veces me cueste verla humanamente.
«Todo reino dividido contra sí mismo quedará desolado.»
Jesús, te pido por la unidad en la Iglesia, para que, como Tú pediste al Padre, «todos sean uno; como Tú Padre, en mi y yo en Ti» (Juan 17,21).


Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, en cuyas manos está el destino del universo, y pidámosle confiadamente que escuche las oraciones de su pueblo:
 
Por la santa Iglesia de Dios, para que busque día con mayor afán el rostro de su Señor, y sus fieles se esfuercen purificarse de todas sus faltas y pecados, roguemos al Señor.
  Escúchanos, Padre.
Por los sacerdotes del mundo entero para que Dios les conceda la perseverancia en su ministerio, roguemos al Señor.
 Escúchanos, Padre.
Por los que gobiernan las naciones, para que trabajen con interés y constancia por la paz y el bienestar de sus súbitos, a fin de que reine entre los pueblos la justicia y la paz, roguemos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Por los enfermos, los encarcelados y por todos los que sufren, para que Dios, Padre de misericordia, venga en auxilio de sus males, roguemos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Por todos los que estamos aquí reunidos, para que el Señor nos conceda preservar en la fe y progresar en el mutuo amor,
Escúchanos, Padre.


Dios nuestro, que has enviado a tu hijo, rey profeta, para anunciar el Evangelio a los pobres, la libertad a los cautivos y a los ciegos la vista, escucha nuestras súplicas y haz que tu palabra resuene con fuerza en el mundo, y a nosotros nos transforme e instrumentos eficaces de libertad y salvación para todos los hombres.
Por Jesucristo Señor nuestro.
Amén.

 La Iglesia, dirigida por los sucesores de los apóstoles, guarda íntegra la doctrina a través de los siglos, a la vez que orienta a los fieles para aplicarla en las situaciones actuales de cada época y de cada pueblo.Convéncete: tu apostolado consiste en difundir bondad, luz, entusiasmo, generosidad, espíritu de sacrificio, constancia en el trabajo, profundidad en el estudio, amplitud en la entrega, estar al día, obediencia absoluta y alegre a la Iglesia, caridad perfecta...
-Nadie da lo que no tiene» (Surco.- 927).
Jesús, si quiero ser tu discípulo y hacer apostolado entre mis amigos, he de empezar siguiéndote de cerca.
«Y el seguimiento de Jesucristo implica cumplir los mandamientos. La Ley no es abolida (Mateo 5, 17), sino que el hombre es invitado a encontrarla en la Persona de su Maestro, que es quien le da la plenitud perfecta» (C. I. C.-2053).
El que los cumpla y enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.
Jesús, primero he de cumplir yo esos mandamientos, hasta el más pequeño, obedeciendo con alegría y con resolución las indicaciones de la Iglesia.
No es suficiente con guardar los diez mandamientos, sino que debo conocer lo que dicen el Papa y los Obispos.
Y luego tengo el deber, por cristiano, de enseñar a los demás dónde está el camino, y la verdad y la vida.
Y no están en otro sitio más que en Ti y en tu Iglesia: en los mandamientos, en los sacramentos, en las exigencias cristianas de caridad y entrega, de honradez, de prestigio profesional, de espíritu de sacrificio.
Ayúdame, Jesús, a vivir conforme a tus mandamientos.
Sé que obedecerlos no va en contra de mi libertad sino que, precisamente porque me guían en mi camino, son la mejor elección que puedo hacer.
Y esta elección, obedecerte a Ti y a tu Iglesia, es el mejor uso posible de mi libertad.
Además, sólo siendo fiel a estos mandatos podré luego difundir bondad, luz, entusiasmo, generosidad..., porque nadie da lo que no tiene.

Esta meditación está tomada de:
"Una cita con Dios" de Pablo Cardona.
Ediciones Universidad de Navarra. S. A. Pamplona

 

 

 

viernes, 1 de marzo de 2013

Dios nuestro, tú que amas la inocencia y la devuelves a quienes la han perdido, orienta hacia ti nuestros corazones y enciéndelos en el fuego de tu Espíritu, para que permanezcamos firmes en la fe y eficaces en el bien obrar.

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él tenga vida eterna. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

 Os ofrezco, Jesús mío, la Comunión del presente día para alcanzar la gracia de saber infundir en el alma de cuantos me rodean ilimitada confianza en vuestro Corazón Divino. Dadme cuanto necesito para llevar a Vos a los que luchan..., a los que lloran..., a los caídos..., a los moribundos... Y dignaos, ¡oh Jesús!, escribir hoy mi nombre en vuestro Corazón y decir a los ángeles que rodean vuestro Tabernáculo: 
«Este nombre es el de un devoto que, amándome mucho, quiere consolarme del olvido e ingratitud de tantos hombres.» Amén 

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo 21, 33-43.45-46
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola:
"El dueño de una finca plantó una viña, la rodeó con una cerca, construyó un lugar para hacer el vino, edificó una torre, la alquiló a unos viñadores, y se ausentó.
Al llegar la cosecha, envió sus criados a los viñadores para recoger los frutos. Pero los viñadores agarraron a los criados, hirieron a uno, mataron a otro y al otro lo apedrearon. De nuevo envió otros criados, en mayor número que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Finalmente les mandó a su hijo, pensando:
"A mi hijo lo respetarán".
Pero los viñadores, al ver al hijo, se dijeron:
"Este es el heredero.
Matémoslo y nos quedaremos con su herencia".
Lo capturaron, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
¿Qué les parece? Cuando regrese el dueño de la viña, ¿qué hará con esos viñadores?"
Le respondieron:
"Matará sin compasión a esos desalmados y alquilará la viña a otros viñadores que le entreguen los frutos a su tiempo".
Entonces Jesús les dijo:
"¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que rechazaron los constructores se ha convertido en piedra fundamental; esto lo hizo el Señor y es realmente admirable?
Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino de Dios y se le entregará a un pueblo que dé a su tiempo los frutos que al reino corresponden".
Cuando los sumos sacerdotes y los fariseos oyeron sus parábolas, se dieron cuenta de que Jesús se refería a ellos. Querían capturarlo, pero tuvieron miedo de la gente, porque lo tenían por profeta.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.




Recuerden las maravillas que hizo el Señor.

Trajo el hambre sobre aquel país, hizo que se agotaran todas sus reservas. Por delante había enviado a un hombre, José, que fue vendido como esclavo.
Recuerden las maravillas que hizo el Señor.

Ataron sus pies con argollas, sujetaron su cuello con cadenas, hasta que se cumplió lo que él predijo, y la palabra del Señor lo acreditó.
Recuerden las maravillas que hizo el Señor. Entonces mando el rey que lo soltaran, el dueño de los pueblos, que lo pusieran en libertad; lo nombró jefe de su casa, y gobernador de todas sus posesiones.
Recuerden las maravillas que hizo el Señor.


En ti, Señor, he puesto mi confianza; no quede yo defraudado eternamente; sácame de la trampa que me han puesto, pues tú eres mi protector.
  

Jesús mío dulcísimo, que en vuestra infinita y dulcísima misericordia prometisteis la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de vuestro Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos: acordaos de esta promesa y a mi, indigno siervo vuestro que acabo de recibiros sacramentado con este fin e intención, concededme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en vos con fe viva, esperando en vuestra inefable misericordia y amando la bondad de vuestro amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.



Primer viernes


¡Oh buen Jesús, que prometisteis asistir en vida, y especialmente en la hora de la muerte, a quien invoque con confianza vuestro Divino Corazón! Os ofrezco la comunión del presente día, a fin de obtener por intercesión de María Santísima, vuestra Madre, la gracia de poder hacer este año los nueve primeros viernes que deben ayudarme a merecer el cielo y alcanzar una santa muerte. Amén.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS VIERNES Jesús mío, os doy mi corazón..., os consagro toda mi vida..., en vuestras manos pongo la eterna suerte de mi alma... y os pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de vuestras promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a veros y gozaros en el cielo. Amén.

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos aquellos que comulguen nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final: No morirán en desgracia mía, ni sin recibir sus Sacramentos, y mi Corazón divino será su refugio en aquél último momento.”

 El 16 de junio de 1675, eso le dijo Jesús a Santa Margarita María de Alacoque (cuyo cuerpo permanece incorrupto a pesar de los 330 años transcurridos, fenómeno que sólo ocurre en la Iglesia Católica y demuestra que es la verdadera religión).

Ver Catecismo: punto 478 y 2669  Aprovechemos las innumerables gracias que Jesús concede a quienes desagravian su Sagrado Corazón los primeros Viernes de mes.
Devocionario




Oración de los Caballeros de Colón:
“Oh Señor Jesucristo, Pastor Supremo de tu Iglesia, te damos gracias por el ministerio del Papa Benedicto XVI y el cuidado desinteresado con el que nos ha llevado como Sucesor de Pedro, y su Vicario en la tierra. Buen Pastor, quien fundó su Iglesia en la roca de la fe de Pedro y nunca ha dejado a su rebaño desatendido, mira con amor sobre nosotros ahora, y sostén tu Iglesia en la fe, la esperanza y la caridad. Danos, Señor Jesús, en Tu infinito amor por nosotros, un nuevo Papa para tu iglesia
que te agrade por su santidad
y nos lidere fielmente a ti, que eres el mismo ayer, hoy y siempre". Amén.


Intenciones

Te pedimos Virgen Santísima que derrames en muchos corazones la gracia de la entrega generosa, entrega que va más allá, que se da hasta el extremo. Te pedimos que despiertes en todos aquellos jóvenes que serán llamados a la Vida Religiosa, un fervor y amor por la adoración Eucarística. Hazlos desde ya adoradores de la Eucaristía.



Te pedimos Virgen Santísima que reafirmes en todos aquellos jóvenes que son llamados a la Vida Religiosa, la certeza de la elección de Dios que los llama y se les revela a unos cuantos, atrayéndolos a una vida más cercana. Que sepan escuchar esta llamada del Señor que los invita diciéndoles: "Este es mi Hijo amado,en quien me complazco, escuchadle"

Te pedimos Virgen Santísima que medies para todos aquellos que serán  llamados a la Vida Religiosa, la gracia de la fortaleza; que sepan obedecer a Jesús, dándole su entrega generosa. Te pedimos les encamines y guíes, y que al igual que los sirvientes de Caná sepan escuchar sin temor tu voz que les dice: "haced lo que él os diga"